10 Agosto 2026

UNAB y Western Sydney University abordan desafíos para fortalecer la formación práctica docente

Durante tres jornadas, expertos de ambas instituciones abordaron temas como las prácticas progresivas, el rol y la formación de mentores, la vinculación con el medio, la incorporación de la voz de los estudiantes y la articulación entre investigación y formación

La Facultad de Educación y Humanidades de la Universidad Andrés Bello (UNAB) dedicó tres jornadas de trabajo en Santiago y Viña del Mar para desarrollar, junto a representantes de la Western Sydney University, el workshop “¿Cómo proyectamos la formación práctica en la Facultad?”.

Se trató de una instancia de trabajo colaborativo orientada a revisar el modelo de prácticas, de manera de promover su desarrollo frente a las nuevas demandas de la formación inicial de los profesores.

Los participantes abordaron temas como las prácticas progresivas, el rol y la formación de mentores, la vinculación con el medio, la incorporación de la voz de los estudiantes y la articulación entre investigación y formación. El trabajo combinó espacios de análisis, discusión académica y talleres participativos para recoger distintas miradas sobre los desafíos de la formación práctica.

Al inicio de esta actividad, la decana de la Facultad de Educación y Humanidades UNAB, Erika Castillo, destacó que este proceso se sustenta precisamente en la trayectoria que la facultad ha desarrollado en materia de formación práctica. Enfatizó además en la necesidad de poner esos avances en diálogo con las nuevas necesidades del contexto educativo.

La decana también puso énfasis en las condiciones que la universidad debe generar para acompañar adecuadamente a los estudiantes durante sus prácticas. En particular, planteó la importancia de fortalecer la mentoría, y contar con profesionales capaces de promover una reflexión profunda sobre el ejercicio docente, vinculando así la formación práctica con las decisiones académicas y de gestión que la sostienen.

El workshop contó con la participación de Michele Simons, decana de Educación de Western Sydney University; y Stacey Quince, quien se desempeña como Professor of Practice en Innovation in Teacher Education en la School of Education de la misma institución. Ambas especialistas acompañaron el trabajo de los equipos académicos y compartieron la experiencia desarrollada por su universidad en este ámbito.

Simons explicó que la colaboración con la UNAB fue concebida como un proceso de acompañamiento y análisis conjunto, más que como la transferencia directa de un modelo externo. “Nuestro rol es caminar junto a ustedes mientras emprenden este importante proceso de pensar cómo puede ser la práctica en la formación docente. Nuestro papel es el de un amigo crítico, con énfasis en la palabra amigo”, sostuvo.

En las jornadas se abordaron ámbitos estratégicos como la calidad de las experiencias prácticas, la preparación de mentores, supervisores y docentes, la investigación para el mejoramiento continuo, la organización curricular y la relación con las escuelas y comunidades. El trabajo contempló también la revisión de la experiencia de Western Sydney University.

La metodología tuvo un carácter participativo, con espacios de conversación y trabajo grupal en torno al propósito de la formación, las características de una experiencia de calidad y las condiciones que pueden favorecer o dificultar su desarrollo.

En ese contexto, Stacey Quince invitó a los académicos a revisar colectivamente las bases de estos procesos. “Queremos reflexionar sobre para qué sirve la formación práctica en la formación docente, cuál es su propósito, cómo se ve una experiencia práctica de alta calidad para los estudiantes y qué condiciones la facilitan o la dificultan”, planteó.

El workshop permitió así recoger las perspectivas de la comunidad académica y avanzar en la construcción de un modelo que articule la experiencia acumulada por la Facultad con las necesidades actuales de los estudiantes, las comunidades educativas y la formación inicial docente.

Mirada externa

Daniela Maturana, directora de la Escuela de Formación Docente de la Facultad de Educación y Humanidades UNAB, planteó que la presencia internacional permitió enriquecer la discusión desde una mirada externa, pero respetando los intereses y objetivos definidos por la propia facultad.
En la misma línea, Marisol Latorre, directora de Posgrado, destacó que las tres jornadas permitieron recoger las voces, expectativas y perspectivas teóricas de distintos actores vinculados a la formación práctica. A partir de estos insumos -señaló- el desafío es estructurar un nuevo modelo que permita responder a las necesidades del sistema escolar actual, fortaleciendo al mismo tiempo las condiciones para una mejor trayectoria formativa de los estudiantes y el desarrollo de su identidad profesional.
El encuentro también permitió proyectar desafíos de mayor alcance para la formación docente en la UNAB. Luis Ossandón, director del Departamento de Ciencias de la Educación, destacó que este tipo de espacios constituye una oportunidad para fortalecer el diálogo académico, intercambiar ideas y generar las condiciones para avanzar en procesos de innovación curricular.
“Estas instancias son las que nos permiten ver tres pasos más allá y, por lo tanto, pensar cómo queremos llegar a ese lugar desde el punto de vista de los desafíos de la formación docente”, sostuvo.