16 Septiembre 2026

UNAB realizó conversatorio sobre desafíos de la inclusión laboral de personas con discapacidad

El encuentro “Empleabilidad de personas con discapacidad: Avances, Desafíos y Oportunidades para la inclusión laboral” convocó a distintos actores para analizar las brechas que persisten en Chile y la necesidad de avanzar desde el cumplimiento de la normativa hacia una inclusión laboral efectiva.

Con la participación de representantes del Estado, la academia, empresas y organizaciones de la sociedad civil, la Universidad Andrés Bello (UNAB) realizó el conversatorio “Empleabilidad de personas con discapacidad: Avances, Desafíos y Oportunidades para la inclusión laboral”, organizado por el Observatorio para la Inclusión, la Dirección de Empleabilidad de Alumni y el Diploma en Habilidades Laborales de la UNAB, junto al Observatorio de Participación Ciudadana y No Discriminación del Ministerio Secretaría General de Gobierno (Segegob) y la SEREMI Metropolitana del Ministerio del Trabajo y Previsión Social.

La instancia permitió analizar los avances normativos que ha experimentado el país, pero también las brechas que aún dificultan el acceso y la permanencia de las personas con discapacidad en el mundo del trabajo.

En este contexto, Alejandra Ríos, directora del Observatorio para la Inclusión UNAB, destacó la importancia de mirar estas cifras desde una perspectiva integral y de fortalecer los mecanismos de acompañamiento: “No basta con contar personas para cumplir una cuota, sino que lo que tenemos que hacer es que las personas cuenten”, señaló, al abordar los desafíos asociados a la implementación de las políticas de inclusión laboral.

Desde la Dirección de Empleabilidad UNAB, su directora, María Jesús García Huidobro, relevó la necesidad de conectar la formación con oportunidades concretas de trabajo. En esa línea, presentó el trabajo de Conecta Inclusiva, iniciativa que busca facilitar el vínculo entre estudiantes y egresados con discapacidad y organizaciones empleadoras. “Nuestro desafío como universidad no es solamente formar o formar para el trabajo, sino conectar esa formación con las oportunidades reales”, sostuvo.

Por su parte, María Florencia Iriarte, directora nacional del Diploma en Habilidades Laborales UNAB, destacó el aporte que el programa ha realizado durante dos décadas en materia de formación sociolaboral de personas con discapacidad intelectual y del desarrollo. Según explicó, más de 800 jóvenes han cursado el programa y alrededor del 50% se encuentra actualmente incluido laboralmente. “Previo a la inclusión laboral es necesaria la formación para el trabajo”, afirmó Iriarte, quien también relevó el valor de las prácticas laborales y del acompañamiento durante este proceso universitario para el desarrollo de habilidades para el futuro laboral de los estudiantes.

El desafío de transformar las organizaciones

La experiencia del sector privado estuvo representada por María Paz Franzani, gerente de Personas de Cencosud, quien explicó que la inclusión laboral requiere ser abordada como un proceso permanente dentro de las organizaciones.

“Esto es una gestión diaria que tiene que ser parte del proceso de gestión de personas al interior de la organización”, apuntó, destacando que el desafío no se limita a incorporar trabajadores, sino también a favorecer su desarrollo y crecimiento dentro de las empresas.

Desde el Ministerio del Trabajo y Previsión Social, Natalie Leyton, representante de la SEREMI Metropolitana, puso énfasis en la necesidad de derribar prejuicios en torno a la discapacidad. “Es algo que se logra concientizando a través de los servicios públicos en general. Es un mandato que debemos llevar día a día”, planteó.

En tanto, Andrea Araneda, directora del Observatorio de Participación Ciudadana y No Discriminación de la Segegob, apuntó a los sesgos que todavía existen en torno a las personas con discapacidad, y que pueden afectar su incorporación a los equipos de trabajo.

“Son sesgos, son prejuicios que existen, que están mal instalados y que en el fondo no tienen nada que ver con la realidad”, afirmó.

Uno de los testimonios que permitió abordar esta realidad desde la experiencia personal fue el de Mauricio Starocelsky, asistente de Recursos Humanos de Automotores Gildemeister y egresado del Diploma en Habilidades Laborales UNAB, quien relató experiencias laborales en las que su contratación estuvo vinculada al cumplimiento de la ley, pero sin una inclusión efectiva.

Su testimonio relevó la importancia de que las organizaciones acompañen a sus trabajadores y conozcan sus capacidades e intereses, más allá de su incorporación formal a un puesto de trabajo.

Una tarea que requiere articulación

Para los participantes, avanzar en inclusión laboral requiere fortalecer la colaboración entre universidades, empresas, organismos públicos, organizaciones de la sociedad civil y familias. En esta línea, Iriarte destacó que “una instancia como esta es un reflejo hacia donde tenemos que seguir avanzando, articulándonos la academia, la sociedad civil, el gobierno, las comunidades, las fundaciones que promueven la inclusión laboral, las mismas personas”.

El encuentro reafirmó así que la inclusión laboral constituye un desafío que va más allá del cumplimiento de una cuota: implica generar oportunidades reales de formación, acceso, acompañamiento y desarrollo para que las personas con discapacidad puedan participar plenamente del mundo del trabajo.