04 Junio 2026

UNAB firma convenio con Fundación Arturo Merino Benítez y fortalece vínculo con Colegio Nuestra Señora de Loreto

El convenio busca ampliar oportunidades educativas, potenciar la orientación vocacional y acompañar la proyección académica de estudiantes hacia la educación superior.

Con el objetivo de seguir fortaleciendo su compromiso con la educación escolar y la formación de las futuras generaciones, la Universidad Andrés Bello firmó un convenio de colaboración con la Fundación Arturo Merino Benítez, entidad que administra dos establecimientos educacionales, entre ellos el Colegio Nuestra Señora de Loreto, con el que la institución universitaria ha desarrollado un trabajo sostenido en el tiempo.

Este convenio, firmado este 1 de junio, tiene como propósito fortalecer la formación integral de los estudiantes a través de acciones conjuntas en ámbitos académicos, orientación vocacional y vinculación con la educación superior, además de facilitar el acceso a nuevas oportunidades educativas.

Asimismo, promueve el intercambio de experiencias y la generación de espacios de aprendizaje que impacten positivamente en el desarrollo educativo y valórico de la comunidad.

La firma del acuerdo contó con la participación de autoridades de ambas instituciones. Por parte de la UNAB asistieron Luis Vidal, director nacional de Difusión; Felipe Martínez, subdirector de Admisión y Difusión de la sede Casona; Camila Faúndez, coordinadora UNAB; y Matías Bertucci, periodista del área de Difusión.

En representación de la fundación y del establecimiento educacional participaron Arturo Merino Núñez, Gerente General de la Fundación Arturo Merino Benítez; Orlando Franchi Brughera, rector del Colegio Nuestra Señora de Loreto; y Fernando Burgos, Gerente de Planificación y Desarrollo.

El subdirector de Admisión de la UNAB, Felipe Martínez, destacó la relevancia de este tipo de alianzas para el quehacer institucional. “Para la Universidad Andrés Bello, fortalecer los vínculos con las comunidades escolares es una tarea fundamental. Este tipo de instancias nos permite acercarnos a los establecimientos, conocer sus necesidades y generar espacios de colaboración que aporten al desarrollo de sus estudiantes y familias”, afirmó.

El vínculo entre la universidad y el Colegio Nuestra Señora de Loreto no es nuevo. Durante años se han impulsado diversas actividades orientadas a apoyar el desarrollo académico y la toma de decisiones vocacionales de sus estudiantes, lo que ha permitido construir una relación de confianza.

En esa línea, Martínez agregó que “llevamos varios años trabajando junto al Colegio Nuestra Señora de Loreto, desarrollando actividades que han permitido construir una relación sólida. Esta firma de convenio viene a consolidar ese trabajo colaborativo, reafirmando nuestro compromiso de seguir generando oportunidades de desarrollo académico y continuidad de estudios para las nuevas generaciones”.

Desde la Fundación Arturo Merino Benítez valoraron especialmente el impacto que este acuerdo puede tener tanto en sus establecimientos como en la trayectoria de sus estudiantes.

Su gerente general, Arturo Merino Núñez, subrayó que “para la Fundación Arturo Merino Benítez, firmar un convenio con la Universidad Andrés Bello es un tremendo logro. Esta universidad entrega una gran calidad de educación a futuros líderes de Chile, por lo tanto, para nosotros representa un apoyo muy significativo y, por supuesto, beneficia a la educación en todos sus niveles”.

Fortaleciendo el trabajo

Si bien el convenio abarca a la fundación en su conjunto, el foco principal estará puesto en continuar fortaleciendo el trabajo con el Colegio Nuestra Señora de Loreto, potenciando iniciativas que permitan a sus estudiantes proyectar de mejor manera su futuro académico.

Uno de los ejemplos concretos de este impacto es el caso de Camilo Ignacio Espinoza Navarrete, exalumno del colegio y actual estudiante de Medicina en la UNAB, quien ingresó en 2024. Para él, la decisión de optar por esta casa de estudios estuvo marcada por las oportunidades que ofrece en el área de la salud.

“Elegí la Universidad Andrés Bello por su amplia red de campos clínicos, sus espacios de aprendizaje y el Hospital de Simulación, que permite acercarse desde temprano a escenarios similares a la práctica clínica real. Además, me llamó la atención que fuera una universidad cercana a sus estudiantes y preocupada por su formación integral”, comentó.

Respecto a su etapa escolar, destaca el rol formativo del colegio en su desarrollo personal y académico. “Mi experiencia fue muy positiva. Recibí mucho apoyo académico y vocacional, especialmente en cuarto medio. Un profesor de biología del Colegio Nuestra Señora de Loreto fue clave para descubrir mi interés por el área científica y de la salud. Siento que el colegio fue una base fundamental para enfrentar la PAES y la vida universitaria”, señaló.

El paso a la educación superior reconoce, no estuvo exento de desafíos, pero encontró acompañamiento en su proceso formativo. “La transición fue exigente, porque implica más responsabilidades, pero en la UNAB me sentí apoyado desde el inicio. Me he sentido cómodo y orgulloso de pertenecer a esta universidad, no solo por sus instalaciones, sino por la preocupación constante por el bienestar de sus estudiantes”, agregó.

Finalmente, envió un mensaje a quienes hoy cursan sus últimos años escolares: “Les recomendaría que se atrevan a conocer la Universidad Andrés Bello. Puede ser perfectamente una primera opción, especialmente en el área de la salud. Es una institución con formación exigente, pero cercana, y que impulsa valores como la excelencia y el compromiso con la comunidad”.