La Tribuna | Carta al director: Lo que un niño intoxicado con cocaína nos obliga a entender
Fernando Torres, director de la Escuela de Química y Farmacia de la U. Andrés Bello, analizó el lamentable caso del niño intoxicado con cocaína.
En una carta publicada el 2 de septiembre por La Tribuna, el director de la Escuela de Química y Farmacia de la U. Andrés Bello, Fernando Torres, analizó el triste caso del niño intoxicado con cocaína en Viña del Mar.
El experto señaló que «la hospitalización de un niño de cinco años por intoxicación con cocaína en Viña del Mar debería interpelarnos más allá de la contingencia judicial».
«El caso, con un padre formalizado por parricidio frustrado, expone algo que como toxicólogo me preocupa hace años, el desconocimiento de lo que una droga puede hacerle a un cuerpo pequeño», indicó Torres.
La cocaína es un potente estimulante del sistema nervioso central que también afecta al corazón y la circulación.
Torres explicó que la cocaína «puede provocar agitación, temblores, sudoración, taquicardia e hipertensión. En un cuadro grave causa convulsiones, arritmias, dificultad respiratoria y pérdida de conciencia».
En un niño, una cantidad que un adulto consideraría mínima puede ser letal.
«Ante una sospecha de exposición, la evaluación médica es inmediata, incluso si el niño parece estar bien. Si hay convulsiones, dificultad para respirar o pérdida de conciencia, se llama al SAMU, al 131», explicó el académico.
Torres añadió que «no se provoca el vómito ni se administran remedios caseros, y tampoco se ofrecen líquidos ni alimentos a un niño inconsciente. Informar qué sustancia podría estar involucrada facilita una atención oportuna».
Finalmente, el experto concluyó que «proteger a un niño no es solo tratarlo a tiempo, es evitar que la exposición vuelva a ocurrir, y resguardar su identidad y sus derechos en cada paso del proceso».
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