La Estrella de Concepción | Las bajas temperaturas pueden descompensar a los pacientes crónicos
Patricia Donoso, directora de la carrera de Enfermería de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, advirtió como las bajas temperaturas pueden afectar a las enfermedades crónicas.
En una nota publicada el 28 de julio por La Estrella de Concepción, la directora de la carrera de Enfermería de la Universidad Andrés Bello, sede Viña del Mar, Patricia Donoso, explicó como las bajas temperaturas pueden afectar a las enfermedades crónicas.
Las intensas lluvias, el descenso de las temperaturas y los cambios bruscos de clima que han marcado las últimas semanas en distintas zonas del país no solo obligan a abrigarse. Para miles de personas que viven con hipertensión, diabetes u otras enfermedades crónicas, el invierno también representa una temporada de mayor riesgo para la salud.
Donoso explicó que «cuando una persona se expone a bajas temperaturas, los vasos sanguíneos se contraen para evitar la pérdida de calor. Esta respuesta puede elevar transitoriamente la presión arterial y aumentar el trabajo que debe realizar el corazón».
En personas con hipertensión, enfermedades cardiovasculares o renales, especialmente si no están bien controladas, esta situación puede favorecer una descompensación.
La situación también puede resultar compleja para quienes viven con diabetes. “Durante el invierno suelen modificarse las rutinas de alimentación, disminuye la actividad física y muchas veces se relajan los controles habituales. Además, las infecciones respiratorias pueden elevar los niveles de glucosa y dificultar el control metabólico”, explica la académica de la UNAB.
Doble riesgo
A las exigencias que genera el frío se suma la alta circulación de virus respiratorios característica de esta época del año.
La influenza, el virus respiratorio sincicial, el COVID-19 y otros agentes infecciosos pueden afectar con mayor intensidad a quienes presentan enfermedades preexistentes.
“Las personas con enfermedades crónicas tienen más probabilidades de presentar complicaciones cuando desarrollan una infección respiratoria. Por eso es tan importante prevenir, vacunarse y mantener un control adecuado de sus patologías de base”, afirma Patricia Donoso.
En el caso de quienes padecen asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) u otras patologías respiratorias, el problema puede comenzar incluso antes de una infección.
“El aire frío y seco puede irritar las vías respiratorias y provocar tos, sensación de pecho apretado, silbidos o dificultad para respirar. Eso puede generar crisis respiratorias o empeoramiento de enfermedades ya diagnosticadas», sentenció la experta.
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