La Estrella Concepción | Salud sexual: cada cuerpo importa
La académica de Obstetricia de UNAB, sede Concepción, Marcela Opazo, aborda diversos relacionados a este tema, en el marco del Día Mundial de la Salud Sexual.
En el Día Mundial de la Salud Sexual, la World Association for Sexual Health nos invita a reflexionar bajo el lema «Every Body», una expresión que pone en el centro a cada persona y al cuerpo que habita.
Hablar de cuerpos cuando hablamos de salud sexual es especialmente relevante.
Nuestros cuerpos no permanecen iguales durante toda la vida, crecen, cambian, envejecen, pueden gestar, enfermar, recuperarse y experimentar transformaciones que modifican también la manera en que vivimos nuestra sexualidad.
Salud sexual: el rol de la Matronería
Desde la matronería somos testigos privilegiados de muchos de esos cambios.
Acompañamos a adolescentes que comienzan a conocer su cuerpo; a personas que buscan decidir si quieren o no un embarazo; a quienes transitan por la gestación y el puerperio; a mujeres que experimentan los cambios del climaterio y la menopausia; y también a personas mayores cuya sexualidad muchas veces continúa siendo invisibilizada.
Sin embargo, durante mucho tiempo la atención en salud sexual se ha concentrado principalmente en aquello que debemos evitar: embarazos no planificados, infecciones de transmisión sexual, violencia o enfermedad. Todos ellos son aspectos fundamentales de nuestro trabajo, pero la salud sexual no termina ahí.
Información y decisiones
También significa poder conocer nuestro cuerpo, tomar decisiones informadas sobre él, establecer nuestros límites, consentir, expresar afecto, experimentar intimidad y vivir nuestra sexualidad de una manera segura y satisfactoria. Esto plantea un desafío importante para quienes trabajamos en salud.
No todos los cuerpos llegan a nuestros servicios en igualdad de condiciones. La edad, el género, la discapacidad, las condiciones socioeconómicas, las experiencias de violencia, las barreras de acceso a la atención e incluso los prejuicios de quienes entregamos atención pueden determinar qué personas pueden ejercer plenamente sus derechos sexuales y cuáles continúan quedando al margen.
Comprensión
Por eso, la matronería tiene un rol que va mucho más allá de la anticoncepción o la reproducción.
Implica generar espacios de atención donde una adolescente pueda preguntar sin temor a ser juzgada; donde una mujer pueda hablar sobre dolor o disminución del deseo después del parto; donde el climaterio no sea entendido como el término de la sexualidad; y donde una persona mayor pueda hablar de intimidad, placer o prevención de infecciones de transmisión sexual con la misma legitimidad que cualquier otra persona.
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