30 Diciembre 2025

La Estrella Concepción | Golpes de Calor

La docente Paula Espinoza, de la carrera de Enfermería de la UNAB, sede Concepción, explica qué hacer en estos casos, donde es clave la hidratación a toda hora del día en este verano.

Las altas temperaturas en época de vacaciones y actividades al aire libre traen consigo el riesgo de sufrir un golpe de calor. Se trata de una condición ocurre cuando el organismo no logra regular su temperatura y alcanza niveles peligrosos, provocando pérdida de agua y sales esenciales.

La deshidratación resultante disminuye la presión arterial y compromete el funcionamiento de los órganos, lo que puede derivar en consecuencias graves si no se actúa a tiempo.

Los más expuestos son los bebés, los niños y las personas mayores de 65 años.

Porcalor golpe temperatura cuerpo agua eso, saber reconocer los síntomas es clave, especialmente si la persona ha estado bajo el sol o realizando actividad física en ambientes calurosos y con poca ventilación.

Señales del golpe de calor

Entre las señales más frecuentes se encuentran sed intensa, cansancio extremo, fiebre superior a 39°C, dolor de cabeza, somnolencia, confusión mental, calambres musculares, piel roja y caliente al tacto, y ausencia de sudoración.

En los lactantes, la irritación por sudor en cuello, pecho, axilas, pliegues del codo y zona del pañal, junto a un llanto inconsolable, son alertas que no deben ignorarse.

Prevenir un golpe de calor no requiere medidas complejas, basta con hábitos simples y constantes. Mantener una hidratación adecuada durante todo el día, incluso sin sentir sed, es fundamental.

Recomendaciones

Evitar la exposición directa al sol entre las 10 y las 17 horas, preferir ropa ligera y de colores claros, usar bloqueador solar y buscar espacios ventilados son acciones que reducen el riesgo.

En el caso de los niños, ofrecer líquidos con frecuencia y proponer juegos tranquilos ayuda a evitar que se agiten demasiado. Y una regla que no admite excepciones: nunca dejarlos dentro de un vehículo cerrado.

Si el golpe de calor ocurre, la rapidez en la respuesta puede marcar la diferencia.

Trasladar a la persona a un lugar fresco y sombreado, enfriar su cuerpo con paños húmedos, bolsas de agua fría o hielo, y ofrecer líquidos —evitando aquellos que contengan alcohol— son pasos inmediatos.

Luego, acudir a un servicio de urgencia sin demora. Cada minuto cuenta, y la efectividad de estas medidas puede salvar vidas.

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