20 Abril 2026

La Discusión de Chillán | Carta al director: Depresión Adolescente

La académica de Psicología de UNAB Viña del Mar, Miriam Pardo, aborda la salud mental de los jóvenes de nuestro país, la cercanía con las redes sociales y cómo ayudarlos.

En una Carta al Director publicada este lunes 20 de abril de 2026, la docente de Psicología de la sede Viña del Mar de la Universidad Andrés Bello, Miriam Pardo, aborda la salud mental de los adolescentes.

En la misiva, la experta explica que es clave que los adultos puedan dar cabida ydepresión jóvenes salud mental acompañar a las y los jóvenes en una etapa llena de desafíos, pero por, sobre todo, el acceso a las redes sociales alimenta el riesgo de conductas inapropiadas cuando carecen de respuestas.

Jóvenes, identidad y depresión

Señor director:

Las redes sociales forman parte inseparable de la vida adolescente. Sin embargo, cuando la validación digital se transforma en el principal termómetro del valor personal, el riesgo para la salud mental aumenta de manera silenciosa.

La adolescencia es una etapa de construcción identitaria. En ese proceso, la opinión de los pares adquiere un peso significativo. Hoy, esa mirada se amplifica en el mundo virtual, donde likes, comentarios y silencios se interpretan como señales de aceptación o rechazo.

Para muchos jóvenes, no recibir respuestas o ser excluidos de un grupo digital puede resultar tan doloroso como una agresión directa.

La evidencia muestra que no sólo el tiempo de uso es relevante, sino el tipo de interacción que se establece en redes sociales.

¿Cómo cuidar la salud mental?

El consumo pasivo, la comparación constante y la búsqueda de aprobación externa pueden erosionar la autoestima y favorecer síntomas depresivos, que no siempre se manifiestan como tristeza, sino como irritabilidad, ansiedad o aislamiento.

Frente a este escenario, el rol de adultos significativos es fundamental. Familias y colegios no pueden limitarse a controlar; deben acompañar. Escuchar, abrir espacios de conversación y promover una mirada crítica sobre los contenidos digitales son acciones protectoras.

También lo es fomentar actividades fuera de pantalla que fortalezcan la identidad desde experiencias reales y significativas.

Cuidar la salud mental de los adolescentes implica comprender que las redes sociales no son un fenómeno superficial, sino un entorno que impacta profundamente en su mundo emocional. Acompañar a tiempo puede marcar una diferencia decisiva.

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