03 Noviembre 2026

Investigador UNAB liderará iniciativa internacional para enfrentar las bioinvasiones en la Antártica

Hugo Benítez, investigador del Instituto One Health de la Universidad Andrés Bello es uno de los dos líderes del nuevo Grupo de Acción sobre Bioinvasiones Antárticas del Comité Científico de Investigación Antártica (SCAR). Desde este cargo, coordinará junto a una investigadora de Corea del Sur los esfuerzos científicos internacionales para estudiar, prevenir y gestionar la introducción de especies no nativas en el continente blanco.

La investigación científica desarrollada desde Chile tendrá un papel en la coordinación de los esfuerzos internacionales para proteger la biodiversidad antártica. Hugo Benítez, investigador del Instituto One Health de la Universidad Andrés Bello (UNAB), del Instituto Milenio BASE y del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), fue designado uno de los dos Chairs del SCAR Action Group on Antarctic Bioinvasions (AG-BioInv), un nuevo grupo de acción del Comité Científico de Investigación Antártica (SCAR).

El nombramiento lo sitúa al frente de una iniciativa internacional que busca articular la investigación, el monitoreo y las estrategias de prevención y gestión de las invasiones biológicas en la Antártica, una amenaza creciente para sus ecosistemas.

El profesor Benítez compartirá este liderazgo con la Dra. Sanghee Kim, investigadora del Korea Polar Research Institute (KOPRI). Ambos tendrán la responsabilidad de conducir la dirección científica y estratégica del grupo, coordinar a especialistas de distintos países y representar su trabajo ante las instancias internacionales de SCAR.

bioinvasiones antárticasPara el investigador de UNAB, esta designación representa una oportunidad para proyectar internacionalmente la ciencia que se desarrolla en Chile y contribuir directamente a las decisiones sobre conservación antártica:

Es un reconocimiento muy importante, tanto en lo personal como para la investigación científica que desarrollamos. Pero, sobre todo, representa una responsabilidad internacional significativa, porque junto con Corea del Sur tendremos la tarea de liderar y coordinar los esfuerzos científicos de SCAR en una de las amenazas emergentes más relevantes para la conservación de la Antártica: las invasiones biológicas.

Respuesta científica coordinada frente a las invasiones biológicas

SCAR es el organismo internacional encargado de promover y coordinar la investigación científica antártica, además de proporcionar asesoramiento científico independiente al Sistema del Tratado Antártico. En este contexto, el nuevo grupo de acción busca fortalecer la colaboración internacional frente a la introducción y establecimiento de especies no nativas en el continente.

Entre las principales tareas de Hugo Benítez y Sanghee Kim estará coordinar una red internacional de investigadores y especialistas, establecer prioridades científicas, impulsar sistemas de monitoreo y detección temprana e identificar las principales rutas por las que estas especies pueden llegar a territorio antártico.

Asimismo, el grupo trabajará en el desarrollo de una base de datos internacional que permita evaluar los riesgos de invasión en distintas regiones de la Antártica. También tendrá a su cargo la elaboración de documentos científicos, recomendaciones y protocolos de bioseguridad que puedan ser presentados ante el Comité para la Protección del Medio Ambiente (CEP) y las Reuniones Consultivas del Tratado Antártico (RCTA).

bioinvasiones antárticasEl objetivo es que la evidencia científica pueda traducirse en herramientas concretas para orientar las políticas y decisiones internacionales de protección ambiental.

“Este último aspecto es especialmente importante”, explicó Benítez, agregando:

No se trata únicamente de coordinar investigaciones o producir publicaciones científicas, sino de generar conocimiento que pueda orientar decisiones internacionales sobre la gobernanza internacional y protección ambiental de la Antártica.

Especies que ya logran establecerse en ecosistemas antárticos

El desafío que abordará el grupo adquiere especial relevancia ante las transformaciones ambientales que experimenta el continente. El cambio climático, el aumento de las actividades humanas y la creciente conectividad entre la Antártica y el resto del planeta están generando nuevas oportunidades para la llegada y establecimiento de especies no nativas.

“Durante mucho tiempo pensamos que las condiciones extremas de la Antártica constituían una barrera prácticamente infranqueable para muchas especies. Sin embargo, nuestras investigaciones han demostrado que algunos insectos e invertebrados terrestres introducidos ya son capaces de completar sus ciclos de vida y mantener poblaciones establecidas en territorio antártico”, adviertió el investigador.

Esta realidad plantea nuevos desafíos para la conservación, que ya no puede concentrarse exclusivamente en evitar la llegada de especies, sino que también requiere detectar tempranamente su presencia, comprender sus procesos de establecimiento y desarrollar capacidades para responder ante eventuales invasiones.

Proyección internacional de la investigación antártica desde Chile

La designación de Hugo Benítez es resultado de un trabajo de colaboración científica internacional desarrollado durante los últimos años. Junto a Sanghee Kim, impulsó la creación de este grupo, convocando a especialistas de distintos países y elaborando una propuesta que respondiera a las necesidades actuales de investigación, monitoreo y bioseguridad en la Antártica.

bioinvasiones antárticasEl liderazgo compartido entre Chile y Corea del Sur también adquiere relevancia en el contexto de la próxima edición del International Polar Year (IPY5), que tendrá a ambos países como sedes compartidas.

Para la Universidad Andrés Bello, este nombramiento representa una oportunidad de fortalecer su participación en las redes científicas internacionales dedicadas al estudio y protección del continente antártico, junto con el trabajo que Benítez desarrolla desde el Instituto One Health, el Instituto Milenio BASE y el Centro Internacional Cabo de Hornos.

El gran desafío de los próximos años será conseguir que la evidencia científica se transforme en acciones concretas de conservación. La Antártica es un territorio de cooperación internacional, y su protección exige precisamente eso: ciencia colaborativa, liderazgo compartido y decisiones sustentadas en evidencia.

 

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