Científicos ponen a prueba inédita infraestructura para estudiar la contaminación lumínica en la Antártica
Una campaña realizada en el estrecho de Magallanes permitió implementar por primera vez mesocosmos experimentales, un hito que abre el camino para comprender cómo los efectos combinados del aumento de la temperatura y la luz artificial nocturna afectan la biodiversidad antártica.
Un equipo liderado por investigadores del Instituto One Health de la Universidad Andrés Bello (UNAB), llevó a cabo una campaña experimental para estudiar el impacto de la contaminación lumínica y el calentamiento global en la Región de Magallanes y la Antártica Chilena.
La expedición incluyó la toma de muestras de distintas especies en el estrecho de Magallanes y experimentos en laboratorio, marcando un paso decisivo para el desarrollo de una nueva línea de investigación en el continente blanco.
La campaña se enmarca en el programa de investigación DIPOLE liderado por la Universidad Andrés Bello (UNAB) y financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo de Chile (ANID). El programa busca estudiar los efectos combinados de la contaminación lumínica y el calentamiento global sobre los ecosistemas costeros antárticos, y cuenta con la participación de investigadores de la Universidad de Playa Ancha (UPLA) y la Universidad de Concepción (UdeC), y el apoyo del Instituto Antártico Chileno (INACH).
Infraestructura que recrea la naturaleza
El principal objetivo de esta primera etapa fue implementar y validar en terreno los mesocosmos experimentales, infraestructura científica diseñada para recrear un ecosistema natural bajo condiciones controladas.
Estos sistemas permiten a los investigadores simular distintos escenarios que ocurren en la naturaleza y evaluar la respuesta de los organismos marinos frente a factores de estrés ambiental, funcionando en la práctica como un punto intermedio entre el laboratorio y el campo de estudio.
El Dr. José Pulgar, director de DIPOLE e investigador del Instituto One Health de UNAB destacó que el resultado de este trabajo fue un éxito rotundo:
Logramos mantener a los animales expuestos a las condiciones de contaminación lumínica y variación térmica que registramos en Punta Arenas, lo que permitió desarrollar las evaluaciones energéticas y obtención de tejidos para evaluar actividad enzimática.
¿Cómo se estudian los impactos de la contaminación lumínica en la Antártica?
Durante esta primera etapa, el equipo trabajó con especies de vertebrados, invertebrados, plancton y macroalgas subantárticas, estrechamente relacionadas con especies antárticas, utilizando estos organismos como modelos para comprender cómo podrían responder los ecosistemas polares frente a futuros escenarios de cambio global.
Los investigadores recolectaron muestras en la zona costera y las sometieron a distintos tratamientos que combinaron incrementos de temperatura y presencia de luz artificial nocturna, con el propósito de evaluar los efectos conjuntos de ambos factores sobre los organismos marinos.
La puesta en marcha de los mesocosmos representa un importante paso para el desarrollo del proyecto. Además de comprobar el correcto funcionamiento de toda la infraestructura experimental, esta campaña permitió ajustar protocolos, optimizar metodologías, sentar las bases para las próximas etapas de investigación y obtener los primeros datos del proyecto.
Si bien el análisis de los datos continúa en desarrollo, los resultados preliminares muestran impactos significativos de la contaminación lumínica y calentamiento global sobre las especies estudiadas.
“Actualmente estamos procesando la información recopilada durante la campaña y preparando diversos artículos científicos donde se presentarán los primeros resultados”, comentó el Dr. Cristian Duarte, subdirector de DIPOLE e investigador del Instituto One Health de UNAB, agregando:
Estos hallazgos nos permitirán comprender mejor cómo la combinación de la contaminación lumínica y aumento de la temperatura pueden afectar a las especies subantárticas y, por extensión, aportar al conocimiento sobre los ecosistemas antárticos.
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