Estudio UDP-UNAB evidencia brechas socioeconómicas y territoriales en el interés por la ciencia en Chile
La investigación muestra que niñas, niños y adolescentes de menores ingresos otorgan menor valor a la ciencia, y advierte sobre desigualdades estructurales en el financiamiento y la comunicación científica a nivel nacional.

Un estudio desarrollado de manera conjunta por la Universidad Andrés Bello y la Universidad Diego Portales analizó cómo las brechas socioeconómicas y territoriales influyen en el interés, la valoración y la relación con la ciencia en Chile, particularmente entre niños, niñas y adolescentes.
Los resultados evidencian que el nivel socioeconómico sigue siendo un factor determinante en la forma en que distintos grupos se vinculan con el conocimiento científico, reproduciendo desigualdades que comienzan a manifestarse desde edades tempranas.
La investigación forma parte de un trabajo académico interdisciplinario orientado a comprender los factores sociales, educativos y culturales que inciden en la percepción pública de la ciencia, así como a aportar evidencia para el diseño de políticas públicas y estrategias de comunicación científica con enfoque de equidad.
Menor valoración de la ciencia y desigualdad estructural
Entre los principales hallazgos del estudio se observa que, a menor nivel socioeconómico, disminuye el interés por la ciencia y su valoración como herramienta relevante para la vida cotidiana, la toma de decisiones y el desarrollo del país. Esta brecha no solo se expresa en el acceso a información científica, sino también en las expectativas que niños, niñas y jóvenes construyen respecto de la ciencia como campo de estudio o trayectoria posible.
La investigación identifica que estas diferencias están estrechamente vinculadas a condiciones estructurales del sistema científico nacional, como el acceso desigual a recursos educativos, oportunidades de formación, referentes científicos y financiamiento para la investigación.
En ese contexto, Teresa Vernal, académica de Periodismo del Campus Creativo UNAB e investigadora participante del estudio, advierte que “hay un centralismo bastante grande porque todo lo que tiene que ver con financiamiento científico pasa mucho más en la región metropolitana, aquí llega muy poco y si tú miras, por ejemplo, iría a los números de la adjudicación de fondos, por ejemplo los Fondecyt, vas a ver que los números son muy diversos entre sí, pero la región metropolitana es la que concentra la mayor cantidad de fondos adjudicados”.
Financiamiento, territorio y prioridades productivas
El análisis también releva la limitada inversión nacional en ciencia y tecnología y su impacto en el desarrollo territorial. Según el estudio, el bajo financiamiento público y la concentración de recursos inciden directamente en las posibilidades de generar ecosistemas científicos locales y de vincular la ciencia con las realidades productivas y culturales de cada región.
En palabras de Vernal, “este financiamiento que no alcanza el 1% en Chile para financiar la ciencia, por ejemplo, y en el sector privado, ahí ya tiene que ver mucho más con los intereses personales”. A ello se suma una priorización productiva que no siempre dialoga con el potencial científico de los territorios. “Una de las críticas que se hace mucho dentro del estudio, en la parte cualitativa, tiene que ver justamente con cómo quizás se le da prioridad a otras áreas, como la minería, en el caso de Antofagasta, y se deja de lado quizás el astroturismo”, añade.
Desafíos para la comunicación pública de la ciencia
Desde una perspectiva académica, el estudio plantea que la comunicación de la ciencia en Chile ha tendido históricamente a dirigirse a públicos con mayor capital cultural, lo que contribuye a profundizar las brechas existentes. En ese sentido, los resultados refuerzan la necesidad de desarrollar estrategias de divulgación científica que consideren los contextos socioterritoriales, los lenguajes y las experiencias de comunidades tradicionalmente alejadas del sistema científico.
Asimismo, la investigación entrega insumos relevantes para el debate en torno a políticas públicas en educación y ciencia, al mostrar que el fomento del interés científico no puede desligarse de las desigualdades sociales y territoriales más amplias.
Aporte académico interuniversitario
El estudio refleja el trabajo colaborativo entre la Universidad Andrés Bello y la Universidad Diego Portales en el ámbito de la investigación social aplicada, reafirmando el rol de las universidades en la generación de conocimiento con impacto público. Desde la UNAB, la participación de Teresa Vernal del Campus Creativo aporta una mirada desde la comunicación, el periodismo y los estudios culturales al análisis de la relación entre ciencia y sociedad.
Los resultados abren nuevas líneas de investigación y subrayan la importancia de seguir profundizando, desde la academia, en los factores que condicionan el vínculo entre ciencia, educación y desigualdad, con el objetivo de avanzar hacia una ciencia más descentralizada, inclusiva y socialmente significativa.
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