05 Octubre 2026

El Mostrador | Del “pelo” al “perro”: ¿hasta qué edad los niños pueden pronunciar mal algunos sonidos?

La pronunciación infantil se desarrolla de manera progresiva y algunos sonidos, como la “R” y la “RR”, pueden consolidarse más tarde. Fonoaudióloga UNAB explica qué errores son esperables y qué señales indican que es necesario consultar.

Aprender a hablar es un proceso progresivo y durante los primeros años es habitual que los niños omitan, sustituyan o simplifiquen algunos sonidos. La dificultad está en distinguir cuándo se trata de una etapa esperable y cuándo una pronunciación poco clara puede ser señal de una dificultad del habla o del lenguaje.

Lorena Luna, académica de Fonoaudiología de la U. Andrés Bello, sede Concepción, explica que la adquisición de los sonidos ocurre gradualmente y que no todos se dominan a la misma edad.

¿A qué edad los niños deberían pronunciar correctamente las letras?

De acuerdo con la especialista, hacia los 3 años los niños ya producen correctamente aproximadamente el 80% de los fonemas del español, mientras que entre los 5 y 6 años logran dominar la gran mayoría.

“Hacia los 3 años los niños ya producen correctamente aproximadamente el 80% de los fonemas del español, mientras que entre los 5 y 6 años logran dominar la gran mayoría”, señala.

Sin embargo, la especialista explica que algunos sonidos requieren mayor coordinación, “especialmente la vibrante múltiple o rótica /rr/ (“rojo”) y ciertos grupos consonánticos (planta, flor, brazo, etc.), pueden consolidarse un poco más tarde, sin que esto necesariamente represente un error y menos un trastorno”.

¿Qué sonidos pueden tardar más en aprender?

Durante los primeros años es frecuente que los niños simplifiquen determinados sonidos. Según Luna, esto ocurre porque el sistema fonético-fonológico todavía está en desarrollo, por lo que no necesariamente corresponde hablar de “errores”.

“Es frecuente que sustituyan sonidos difíciles por otros más fáciles (por ejemplo, decir ‘pelo’ en lugar de ‘perro’), u omitan consonantes en palabras largas o simplifiquen grupos consonánticos como ‘pl’, ‘tr’ o ‘br’”, sostiene.

La especialista identifica entre los sonidos de adquisición más tardía en español las vibrantes o róticas /r/ y /rr/, como en “aro” y “carro”; las fricativas /s/ y /j/, como en “sapo” y “jugo”; y algunos grupos consonánticos como “tr”, “br”, “cr” o “gr”, presentes en palabras como “tren”, “cabra”, “crema” y “tigre”. Explica que esto ocurre porque requieren un mayor nivel de coordinación, programación y precisión de los movimientos de las estructuras anatómicas del habla (EAH) u órganos fonoarticulatorios (OFA).

 

 

Publicado el 4 de octubre de 2026 por El Mostrador