13 Octubre 2026

El Mostrador | Aluviones y pérdida material: cómo cuidar la salud mental tras una emergencia

Un especialista de la Facultad de Enfermería de la Universidad Andrés Bello entrega recomendaciones para afrontar el impacto emocional y saber cuándo buscar ayuda profesional.

Lo recientemente ocurrido en la comuna de Las Condes que dejó cerca de 2 mil casas afectadas debido al aluvión del pasado jueves 8 de octubre, provocando deslizamientos de agua, tierra, escombros, rocas, vehículos y la consecuente pérdida de bienes materiales tanto en viviendas, clínicas y entidades estudiantiles, obligan a reflexionar sobre una dimensión a menudo subestimada de las catástrofes: su profundo impacto en la salud mental de los afectados.

Atención urgente

Es crucial destacar que, más allá de la infraestructura dañada y los enseressalud mental sistema frontal lluvia frío viento perdidos, se gesta un sufrimiento psicológico que requiere atención urgente y especializada.

Así lo explica Juan Videla, máster en Salud Mental de la Facultad de Enfermería de la Universidad Andrés Bello. “La pérdida material, ya sea de una vivienda, un negocio o pertenencias con valor sentimental, no es meramente un evento económico. Representa la desestructuración de la vida cotidiana, la interrupción de proyectos de vida y, en muchos casos, la erosión de la identidad personal”, explica el experto.

¿Qué efectos puede tener una emergencia en la salud mental?

En el contexto de la actual emergencia, donde muchas familias han visto sus hogares anegados y sus bienes destruidos, los cuadros de estrés agudo, ansiedad, depresión y trastorno de estrés postraumático (TEPT) son una realidad inminente.

“La incertidumbre sobre el futuro, la dificultad para acceder a recursos básicos y la sensación de desamparo pueden exacerbar estas condiciones, afectando no solo a los individuos, sino también a la cohesión familiar y comunitaria”, grafica el docente.

Es fundamental que las estrategias de respuesta a emergencias incorporen un componente robusto de apoyo psicosocial. Esto implica no solo la previsión de ayuda material, sino también implementar programas de primera ayuda psicológica, el acceso a servicios de salud mental y capacitar a parte de la comunidad para identificar y derivar casos que requieran intervención profesional.

Publicado el 13 de octubre de 2026 por El Mostrador