El Mercurio de Valparaíso | Desde el voto censitario al obligatorio: cambios que han marcado elecciones
Jorge Astudillo, académico de la carrera de Derecho de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, hizo un repaso de la evolución del voto a lo largo de la historia de Chile.
Las elecciones presidenciales del pasado domingo fueron las primeras en la historia en contar con inscripción automática y voto obligatorio, siendo en un principio de la historia del país solo unos pocos quienes elegían al presidente.
Sin embargo, a lo largo de los años, eso ha ido cambiando. «La evolución de las elecciones en Chile ha seguido un camino de apertura, institucionalización y actualización normativa que refleja los cambios políticos y sociales del país», aseguró Jorge Astudillo, académico de la carrera de Derecho de la U. Andrés Bello.
«La guerra civil de 1891 tuvo un gran impacto en la historia electoral chilena, ya que significó la instauración de un régimen de carácter parlamentario que reconfiguró las reglas del poder político y los actores que participaban en las elecciones. Este nuevo orden redujo la influencia presidencial y fortaleció al Congreso, afectando directamente la dinámica de competencia y control electoral», comenta Astudillo.
Con la Constitución de 1925 se estableció el principio de elección presidencial directa, lo que marcó un hito en la democratización del sistema.
«En el siglo XX continuó la ampliación del sufragio y mejoras institucionales como la cédula única del voto en 1958, que redujo el cohecho y la intervención clientelar», añadió Astudillo.
Después de esta fecha, han seguido habiendo cambios y reformas -como el fin del sistema Binominal en 2015-, siendo uno de los más relevantes la instauración del voto obligatorio.
Para Astudillo, esto «representa un cambio fundamental en la dinámica democrática del país, ya que busca fortalecer la legitimidad del sistema político y promover una participación más amplia y representativa».
«Durante la etapa del voto voluntario, la participación cayó drásticamente, generando una brecha entre la ciudadanía y las instituciones, además de otorgar mayor peso a los votantes más movilizados o ideológicamente comprometidos», añadió el experto.
Finalmente, el académico sentenció que «Con el retorno del voto obligatorio, combinado con la inscripción automática, se pretende restablecer el principio de que el sufragio no sólo es un derecho, sino también un deber cívico, esencial para la construcción de un orden democrático inclusivo».
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