El Líder | Cada año 80 mil niños sufren quemaduras, la mayoría por hervidores y tazas calientes
Carla Taramasco, directora del Instituto de Tecnología para la Innovación en Salud y Bienestar UNAB, destacó el uso de RELAQ, para registrar los casos de quemaduras en menores.
En una nota publicada el 19 de enero por El Líder, se destacó la utilidad de la plataforma RELAQ, desarrollada por el Instituto de Tecnología para la Innovación en Salud y Bienestar (ITiSB) de la UNAB para registrar los datos sobre niños que sufren quemaduras.
La Corporación de Ayuda al Niño Quemado (Coaniquem) realizó una estimación de que en Chile se producen alrededor de 80 mil quemaduras infantiles al año, de las que cerca del 50% de los casos afectan a menores de entre uno y cuatro años.
Según informó la entidad, sus registros clínicos dan cuenta de la atención de alrededor de unos 8.000 niños al año en sus centros de rehabilitación de Antofagasta, Santiago, Concepción y Puerto Montt. De ellos, 2.300 son ingresos por quemaduras agudas. Sin embargo, esa es sólo una fracción del total de las quemaduras ocurridas en el país, ya que hay muchas, aseguran, que no llegan a sistemas formales de registro.
Debido a esta brecha de información que existe sobre la cantidad de niños quemados, ya que las quemaduras no son de notificación obligatoria en Chile, por lo que sólo los casos hospitalizados quedan registrados de manera sistemática, Coaniquem comenzó a centralizar datos clínicos en la plataforma RELAQ.
Esta opera actualmente en 10 centros especializados en Chile, Argentina, Perú, Guatemala, El Salvador y Costa Rica gracias a un fondo concursable de US$260 mil obtenido por Coaniquem y con financiamiento de la Fundación David and Lucile Packard.
Con esta aplicación -que registra más de 70 variables clínicas, sociales y geográficas sobre quemaduras- se busca generar evidencia comparable que permita dimensionar el problema y apoyar el diseño de políticas públicas y estrategias de prevención más efectivas contra las quemaduras; y también consolidar un registro estandarizado, que no solo enumere atenciones, sino también otras variables críticas: cómo ocurren, cómo se tratan y cómo evolucionan los pacientes de quemaduras.
«Las soluciones de salud digital permiten transformar datos clínicos dispersos en información útil para la toma de decisiones», destacó la directora del ITiSB, doctora Carla Taramasco.
El proceso también fue apoyado por la Agencia Chilena de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AGCID), dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores, que financió la capacitación de cerca de 30 profesionales de los países participantes y las misiones técnicas de supervisión en los seis países donde hoy opera el sistema. Para este año se incorporarán otros diez establecimientos y tres países: Bolivia, Colombia y Panamá.
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