08 Septiembre 2026

Educación Parvularia UNAB presentó resultados y claves para fortalecer la asistencia

La investigación, desarrollada por la carrera de Educación Parvularia de la Universidad Andrés Bello junto a la Corporación Bien Público y financiada por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, analizó las experiencias de equipos educativos y familias para identificar qué estrategias favorecen la asistencia de niños y niñas de Pre-Kínder y Kínder.

Con la participación del subsecretario de Evaluación Social, Gabriel Ugarte, la carrera de Educación Parvularia de la Universidad Andrés Bello (UNAB) presentó los resultados del estudio “Claves y Desafíos para Fomentar la Asistencia en la Educación Parvularia”, investigación desarrollada junto a la Corporación Bien Público y financiada por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, a través del Fondo Vivir Mejor 2025. 

La actividad contempló además un panel de conversación con instituciones que trabajan en iniciativas para mejorar los índices de asistencia en Educación Parvularia, generando un espacio para analizar los hallazgos y sus implicancias para las estrategias de acompañamiento a las comunidades educativas. 

La investigación, liderada por Ximena Poblete, académica Asistente de la Facultad de Educación y Humanidades de la UNAB, buscó identificar qué factores facilitan u obstaculizan la asistencia de niños y niñas de Pre-Kínder y Kínder. Para ello, se entrevistó a directoras, educadoras y técnicos de párvulos, además de familias de establecimientos de la Región Metropolitana. 

Comprender las razones detrás de la inasistencia 

Uno de los principales resultados fue la existencia de un consenso entre los distintos actores respecto de la importancia de asistir a la Educación Parvularia, aunque las razones atribuidas son diferentes. Mientras los equipos educativos relacionan principalmente la asistencia con los aprendizajes, las familias destacan aspectos sociales y formativos, como la interacción con pares, la adquisición de hábitos y el desarrollo de rutinas. 

El estudio también plantea la necesidad de comprender la inasistencia más allá de la responsabilidad individual de las familias. Factores como la falta de redes de apoyo, las condiciones laborales y las dificultades para compatibilizar las responsabilidades familiares con los horarios escolares pueden incidir directamente en la asistencia. 

“Es importante mirar la inasistencia como un problema estructural, no como una institucional, pero de redes de apoyo de esas familias, más que de que ellas no quieran enviar a los niños al colegio”, explicó Ximena Poblete. 

Esta perspectiva es compartida por María Ignacia Ossa, coordinadora de Estudios de la Corporación Bien Público, quien destacó que las causas de la inasistencia también están relacionadas con factores externos a las familias y los establecimientos. 

“Este estudio nos muestra que la asistencia a la educación parvularia no puede exigirse solo desde la responsabilidad individual de las familias: depende también de la dinámica familiar y de factores externos como el clima, la infraestructura escolar y la seguridad del barrio”, señaló. 

Ossa agregó que, si bien existe una valoración compartida de la asistencia, los distintos actores le atribuyen sentidos diferentes. “Directivos, educadoras y familias valoran la asistencia, pero le dan sentidos distintos —para los equipos es aprendizaje, para las familias es socialización y hábitos— y esa brecha interpretativa es en sí misma una barrera”, dijo

Estrategias que pueden favorecer la asistencia 

Entre las estrategias que mostraron mejores resultados se encuentra el monitoreo temprano y cercano, particularmente el contacto con las familias cuando un niño o niña no llega al establecimiento. El estudio destaca que este seguimiento resulta más efectivo cuando se realiza desde una lógica de acompañamiento y vínculo, y no únicamente desde la fiscalización. 

“Ese monitoreo tiene que ser con calidez, con un seguimiento cercano, no pensado en armar un vínculo con las familias más que en rotarlo”, señaló Poblete. 

Esta idea también fue relevada por Diego Neira, analista Senior de Proyectos de la Corporación Bien Público, quien destacó el valor del vínculo afectivo como herramienta para favorecer la asistencia. 

“Trabajamos con tres programas de fomento de la asistencia en ocho establecimientos vulnerables de la Región Metropolitana, y lo que más se repite en los relatos es que el vínculo afectivo supera al control: un llamado cálido logra más que un reproche”, afirmó. 

El estudio identifica además la importancia de contar con datos sistematizados que permitan tomar decisiones institucionales, involucrar a las familias como copartícipes del proceso educativo y reconocer a los propios niños y niñas como agentes capaces de motivar su asistencia. 

Para Neira, uno de los desafíos es que estas prácticas puedan trascender las iniciativas individuales y convertirse en estrategias sostenibles. “Nuestro desafío como Bien Público es traducir estos aprendizajes en estrategias sistemáticas —monitoreo cálido, participación de las familias, uso de datos— que puedan sostenerse en el tiempo y, eventualmente, nutrir el diseño de política pública”, sostuvo. 

Investigación y política pública 

Para Poblete, el estudio también evidencia el valor de la colaboración entre universidad, sector público y sociedad civil para generar conocimiento situado y aportar a la toma de decisiones. 

“Esta triangulación, este trabajo colaborativo que estamos haciendo para poder diseñar o pensar en soluciones que sirvan a los contextos en Chile (…) es fundamental para que nuestras políticas públicas puedan servir a la población y no solamente imponerse”, sostuvo. 

La investigación tendrá continuidad con un nuevo proyecto que comenzará en octubre y que abordará la asistencia en 1° y 2° básico, con el objetivo de profundizar en las estrategias que favorecen la continuidad de las trayectorias educativas desde los primeros niveles. 

De esta manera, los resultados buscan aportar evidencia para fortalecer las estrategias de asistencia y avanzar hacia una comprensión más integral de los factores que inciden en la participación de niños y niñas en la Educación Parvularia.