Diario Concepción | Carta al director: Las grietas que nadie repara
Nelson Lay, académico de la carrera de Psicología de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, explicó como se origina el deterioro de las ciudades.
En una carta publicada el 29 de junio por Diario Concepción, el académico de la carrera Psicología de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, Nelson Lay, analizó como comienza en deterioro de las ciudades.
El académico explicó que «el deterioro de las ciudades suele instalarse de forma silenciosa: una luminaria que deja de funcionar, una plaza abandonada, un grafiti que nadie limpia o una norma básica de convivencia que deja de respetarse».
Con el tiempo, esas pequeñas señales terminan modificando la forma en que las personas perciben el espacio público y se relacionan entre sí.
Lay comentó que «Wilson y Kelling formularon la conocida teoría de las «ventanas rotas». Su argumento era simple: cuando una ventana permanece rota y nadie la repara, transmite la idea de que nadie está a cargo y que las reglas han dejado de importar».
«Aunque esta teoría ha sido ampliamente debatida, su intuición sigue siendo vigente. Las sociedades funcionan gracias a expectativas compartidas. Cuando las personas perciben que las normas se respetan, tienden a cooperar», indicó Lay.
El académico añadió que «este fenómeno también puede entenderse desde la sociología organizacional. Toda organización —y una ciudad también lo es, en cierto sentido— depende de reglas informales que permiten coordinar conductas sin necesidad de supervisión permanente».
«Cuando esas normas se erosionan, aumentan los costos de control, fiscalización y vigilancia. La paradoja es evidente: mientras más se debilita la confianza, mayor esfuerzo institucional se requiere para mantener el orden», explicó.
Finalmente, Nelson Lay sentenció que «las sociedades modernas enfrentan desafíos cada vez más complejos, pero ningún sistema político ni ninguna policía pueden reemplazar la cooperación cotidiana de millones de personas».
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