07 Octubre 2026

De la sala de clases a transformar vidas: el impacto de una joven fonoaudióloga UNAB en niños y familias

El trabajo con personas de distintas edades, el desarrollo de habilidades comunicativas y el acompañamiento a las familias son parte de los desafíos que hoy enfrenta Valentina Contreras, titulada de Fonoaudiología de la Universidad Andrés Bello, quien destaca el amplio campo laboral y humano de esta profesión.

La comunicación es una de las herramientas más importantes para desenvolverse en la vida cotidiana. Poder expresar ideas, comprender a otros y relacionarse con el entorno son habilidades fundamentales que, cuando se ven afectadas, pueden impactar significativamente la calidad de vida de las personas. Precisamente ahí es donde la Fonoaudiología cumple un rol esencial.

Así lo vive Valentina Abigail Contreras Rojas, fonoaudióloga titulada de la Universidad Andrés Bello en 2024, quien actualmente se desempeña en el Programa de Integración Escolar de la Escuela República de Grecia y realiza atenciones domiciliarias a pacientes de distintas edades.

Su trabajo está centrado en la evaluación e intervención de estudiantes con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y Trastorno del Desarrollo del Lenguaje (TDL), además de la atención de usuarios en domicilio a lo largo de todo el ciclo vital.

“Lo que me gusta más de este ejercicio profesional es poder observar y desarrollar junto con los usuarios avances que son significativos en su calidad de vida y que además involucran a sus familias”, comenta.

Su experiencia refleja una de las principales características de la Fonoaudiología: la diversidad de áreas y contextos en los que los profesionales pueden desarrollarse. Desde el trabajo con niños en establecimientos educacionales hasta la atención de adultos y personas mayores, la profesión ofrece múltiples posibilidades de especialización y crecimiento.

Para Valentina, uno de los mayores desafíos de su labor diaria es abordar situaciones complejas relacionadas con la conducta de algunos pacientes infantiles.

Enfrentarme a usuarios con desafíos conductuales me moviliza a tener gran claridad frente a los planes de trabajo que propongo para tener buenos resultados.

La profesional destaca que estas experiencias la han llevado a fortalecer competencias como la planificación, la adaptación de estrategias terapéuticas y el trabajo colaborativo con familias y equipos educativos.

Una profesión que puede cambiar vidas

Más allá de las técnicas y herramientas clínicas, Valentina asegura que lo que más la apasiona de la Fonoaudiología es la posibilidad de generar cambios concretos en las personas. “Lograr impactar favorablemente en algo tan relevante como son las habilidades comunicativas, lo que le cambia la vida a todos”, afirma.

Y es que detrás de cada avance en el lenguaje, la voz, la audición o la comunicación existen historias de superación que involucran no solo a los usuarios, sino también a sus familias y comunidades.

Por ello, considera que quienes se interesan en esta área deben aprovechar al máximo las oportunidades de formación y exploración durante sus años de estudio. “Ya que la Fonoaudiología es una carrera amplia, recomiendo aprovechar al máximo las diferentes oportunidades de aprendizaje de cada área con el fin de tener claridad de las áreas que generan mayor afinidad”, aconseja.

Su testimonio da cuenta de una profesión dinámica, con un marcado enfoque humano y amplias posibilidades de desarrollo, donde cada intervención puede marcar una diferencia significativa en la vida de las personas.

Formación y el campo profesional

La directora de la Escuela de Fonoaudiología de la Universidad Andrés Bello, Carola Cabezas, destaca que la profesión ha ampliado significativamente sus espacios de desempeño, permitiendo a los egresados desarrollarse en áreas como salud, educación, inclusión, ámbito artístico, investigación, gestión y atención comunitaria.

En este contexto, explica que el plan de estudios de la UNAB combina una sólida formación científica, disciplinar y clínica con experiencias prácticas tempranas y progresivas, preparando a los estudiantes para abordar la comunicación, cognición, audición y equilibrio, voz, habla, lenguaje y deglución-alimentación en personas de todas las edades y en diversos contextos.

Nuestro sello formativo busca desarrollar profesionales con una mirada integral de la persona, capaces de trabajar colaborativamente y generar un impacto real en su calidad de vida.

“Contamos con campos clínicos, centros de simulación y experiencias de aprendizaje que acercan tempranamente a los estudiantes a la realidad profesional”, señala la académica.

Asimismo, destaca que «la formación incorpora oportunidades de internacionalización, a través de experiencias de intercambio, movilidad y colaboración con instituciones extranjeras, que permiten ampliar la mirada sobre la disciplina y conocer otras realidades académicas y profesionales».

De esta manera, estudiar Fonoaudiología en la Universidad Andrés Bello entrega una formación conectada con los desafíos actuales y con un campo profesional cada vez más amplio y diverso.