28 Septiembre 2026

CHV | Académico UNAB Nicolás Núñez aborda rol de la conexión amorosa frente al auge de las citas presenciales

El académico de Psicología de la Universidad Andrés Bello explicó en Chilevisión que la búsqueda de vínculos afectivos responden también a una necesidad de conexión entre las personas. Sus declaraciones se dieron en el contexto de un reportaje sobre el creciente interés por los encuentros presenciales entre personas solteras.

El cansancio frente a las aplicaciones de citas y la búsqueda de experiencias de encuentro cara a cara han comenzado a abrir espacio para nuevas formas de conocer personas. Fiestas para solteros, encuentros de citas rápidas y otras actividades presenciales buscan recuperar la conversación directa como una instancia para generar vínculos, conexión y ampliar los círculos sociales. 

En este contexto, Nicolás Núñez, académico de Psicología de la Universidad Andrés Bello, explicó en entrevista con Chilevisión que la búsqueda del amor puede comprenderse también desde la necesidad humana de establecer vínculos y regularse emocionalmente con otras personas. 

“¿Por qué buscamos el amor? Yo te diría desde una perspectiva neurobiológica que el amor es una herramienta de sobrevivencia”, señaló el académico, quien destacó la importancia que tiene la interacción con otros seres humanos para el funcionamiento del sistema nervioso. 

“Nuestro sistema nervioso funciona mejor cuando corregulamos con otros seres humanos”, agregó Núñez. Desde esta perspectiva, la conexión interpersonal no se limita únicamente a la búsqueda de una pareja, sino que forma parte de una necesidad más amplia de establecer relaciones significativas con otras personas. 

El académico explicó que una de las formas en que se produce esta corregulación es precisamente a través de los vínculos afectivos y las expresiones de cercanía. “Y una de las formas en que corregulamos con otros seres humanos es a través de la conexión amorosa, a través del contacto íntimo, a través de las demostraciones de afecto”, sostuvo. 

De la pantalla al encuentro presencial 

Las declaraciones del académico se producen en un escenario en que las aplicaciones de citas han transformado las formas tradicionales de conocer potenciales parejas. El uso de perfiles, fotografías, «likes» y «matches» permite establecer contacto rápidamente, pero también puede generar experiencias marcadas por la inmediatez y la abundancia de opciones. 

Frente a ello, los encuentros presenciales recuperan elementos que no están presentes de la misma manera en una interacción exclusivamente digital: conversar frente a frente, observar las reacciones del otro, compartir un espacio y evaluar cómo se desarrolla una interacción en tiempo real. 

El reportaje de Chilevisión mostró precisamente esta tendencia a través de eventos de citas rápidas, donde los participantes tienen breves conversaciones con distintas personas durante una misma jornada. La finalidad no necesariamente es encontrar una pareja de manera inmediata, sino generar oportunidades de interacción y ampliar los círculos sociales. 

Para Núñez, esta dimensión resulta relevante al analizar la manera en que las personas construyen sus vínculos. La conexión amorosa, explicó, involucra tanto aspectos emocionales como interpersonales y se desarrolla en relación directa con otros seres humanos. 

En ese sentido, el auge de las citas presenciales puede entenderse como parte de una búsqueda por recuperar espacios de interacción directa en medio de una vida cotidiana cada vez más mediada por dispositivos y plataformas digitales. 

Más que una oposición entre tecnología y presencialidad, el fenómeno plantea preguntas sobre cómo las personas están buscando actualmente establecer vínculos, qué necesitan de esos encuentros y qué elementos de la interacción cara a cara continúan siendo relevantes en la construcción de relaciones significativas.