Workshop en UNAB acercó la tecnología Single Cell a estudiantes de doctorado
La actividad reunió a estudiantes e investigadores en torno a una tecnología de vanguardia que permite analizar la expresión de los genes a nivel de cada célula y que abre nuevas posibilidades para comprender procesos biológicos con mayor resolución.
Con el objetivo de fortalecer las capacidades de estudiantes de doctorado en el diseño experimental, generación, análisis e interpretación de datos de célula única, la Universidad Andrés Bello (UNAB) realizó el Workshop “Tecnología de Single Cell: Del diseño experimental a la comprensión biológica”, los días 1 y 2 de octubre, en el Edificio de Investigación de Campus República.
La actividad estuvo orientada principalmente a estudiantes de doctorado, tanto de UNAB como de otras universidades, y abordó distintos aspectos de las tecnologías single-cell, incluyendo aproximaciones transcriptómicas y multi-ómicas aplicadas a diversos sistemas biológicos. El propósito fue entregar herramientas para diseñar estrategias experimentales, analizar datos reales y, especialmente, interpretar sus resultados considerando sus alcances, limitaciones y posibles sesgos.
El taller contó con la organización conjunta del Doctorado en Biociencias Moleculares UNAB, el Centro de Investigación para la Transformación Agroalimentaria (CITAGRO) y la Organización Europea de Biología Molecular (EMBO).
Tecnología single-cell
La genómica de célula única (single-cell genomics) es un conjunto de técnicas de análisis ómico que permite estudiar el material genético (ADN, ARN o perfiles epigenéticos) de células individuales.
Para José Miguel Álvarez, director del Centro de Biotecnología Vegetal (CBV) de UNAB, investigador de CITAGRO y miembro de la Red Global de Investigadores de EMBO, una de las principales características de esta tecnología es el nivel de resolución que permite alcanzar en el estudio de los organismos.
“Esta es una tecnología relativamente nueva donde se permite investigar la expresión de los genes a nivel de cada una de las células, y se está utilizando en distintos organismos y modelos de estudio. Esta tecnología permite descubrir tipos celulares nuevos dentro del organismo y descubrir expresión distinta en cada uno de los tipos celulares”.
El académico explicó que esta capacidad tiene aplicaciones muy diversas: mientras en humanos puede contribuir al estudio de enfermedades, en plantas permite investigar, entre otros aspectos, cómo se desarrollan y adaptan al ambiente. Por ello, considera que se trata de una metodología que ha transformado la manera de abordar preguntas biológicas y que representa una oportunidad para desarrollar investigación de frontera en el país.
De hecho, el CBV UNAB tuvo un papel pionero en el desarrollo de esta capacidad en Chile. “En el año 2023 hicimos el primer experimento de single cell en Chile, acá en el Centro de Biotecnología Vegetal”, señaló Álvarez.
Desde las plantas hasta el sistema inmune
El carácter transversal de la tecnología quedó reflejado en la participación de dos investigadores internacionales invitados al workshop. Sebastián Moreno, investigador postdoctoral de la Universidad de Cambridge, presentó trabajos relacionadas con células madre en plantas y los procesos mediante los cuales estas células dan origen a los distintos tipos celulares que se encuentran en una planta madura.
Uno de sus proyectos utiliza single cell para identificar las trayectorias que se originan a partir de células madre en el tejido aéreo de las plantas. También presentó estudios realizados en plantas mutantes, con los que busca comprender cómo cambios en las células madre pueden modificar la identidad de otros tipos celulares y, eventualmente, la formación de distintos tejidos.
Para Moreno, este tipo de encuentros también representa una oportunidad para generar nuevas redes de colaboración científica. “Una de las principales razones siempre es generar colaboraciones, conocer estudiantes y los intereses que tienen”, explicó, destacando además la posibilidad de encontrar investigadores cuyos proyectos puedan beneficiarse del uso de estas tecnologías.
Otro de los expositores fue Carlos Ortiz, investigador principal de la Unidad de Genómica Avanzada del CINVESTAV en México, quien abordó las bases de la tecnología single cell RNA-seq, sus requerimientos técnicos, aplicaciones y las preguntas biológicas que permite responder. Su presentación también mostró cómo esta metodología puede utilizarse para abordar problemas tanto agronómicos como clínicos.
En su propia investigación, Ortiz utiliza secuenciación de célula única para estudiar el sistema inmune de poblaciones humanas y analizar cómo varía entre distintas poblaciones de América Latina, considerando factores genéticos, ambientales y la prevalencia de enfermedades en diferentes regiones.
Formación y colaboración internacional
Además de entregar conocimientos técnicos y conceptuales, el workshop buscó que los participantes pudieran incorporar esta tecnología a sus propios proyectos de investigación, conectando los resultados obtenidos con nuevas hipótesis y futuros experimentos.
En este sentido, la actividad también fue un punto de partida para fortalecer la vinculación internacional. Álvarez destacó que el contacto con investigadores como Moreno y Ortiz puede abrir oportunidades para estudiantes de doctorado.
“Ambos tienen amplia experiencia utilizando tecnología. Y luego la idea es también abrir puertas para investigadores jóvenes, estudiantes de doctorado que puedan visitar sus laboratorios, hacer pasantías y, por supuesto, pensar en postulaciones a proyectos conjuntos”, señaló.
De esta manera, el workshop no solo permitió acercar a estudiantes e investigadores a una tecnología que está ampliando las posibilidades de estudiar los sistemas biológicos, sino que también buscó generar nuevas conexiones para el desarrollo de investigación colaborativa desde la UNAB.
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