Enfermería

Constanza Moya, académica de la Facultad de Enfermería de la U. Andrés Bello, detalla cómo prevenir contagio por el virus Hanta, típico de esta época del año.

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Es más común de escuchar en este tiempo estival, que debemos estar atentos al virus Hanta, y lo asociamos al mayor tiempo que pasamos en áreas verdes, camping y bosques.

“El Hantavirus se define como una enfermedad infecciosa, puede ser mortal y es de origen viral. El ratón de cola larga es quien trasmite este virus, y lo hace al eliminar por medio de la orina, heces o saliva el virus, y la persona por vía respiratoria lo inhala en forma de gotas frescas o secas. Basta con tocar un área contaminado por el virus con las manos, y llevarlo a la nariz o boca”, explica Constanza Moya, académica de la Facultad de Enfermería de la U. Andrés Bello.

Constanza Moya UNABChile es un país donde el ratón de cola larga portador del virus, se encuentra entre la región de Valparaíso y la de Aisén, por lo que pueden aparecer casos durante todo el año, pero sin duda aumenta el riesgo en el tiempo de vacaciones de verano (hay más turismo y exposición a zonas rurales).

Según detalla la enfermera, el Ministerio de Salud ha realizado un trabajo en la prevención de esta enfermedad, por medio de campañas como “Elige prevenir el Hanta”. “La idea es que seamos conscientes de los riesgos, y podamos prevenir, por ello se sugiere una serie de medidas como:

–           Limpiar zonas de alojamiento, oficinas, baños y comedores con agua con cloro de uso doméstico.

–           Elija lugares limpios y libres de matorrales y pastizales.

–           No ingrese en habitaciones o recintos que hayan permanecido cerrados por algún tiempo, sin antes ventilarlos durante al menos 30 minutos.

–           Use carpa con piso, cierre y sin agujeros.

–           Guarde alimentos en envases resistentes y cerrados. No deje ollas y utensilios al alcance de los ratones.

–           Camine sólo por senderos habilitados. No se interne entre matorrales y pastizales.

–           No recolecte ni consuma frutos silvestres.

–           Mantenga la basura en recipientes cerrados, si es necesario entiérrela.

–           Beba sólo agua segura (potable, envasada, hervida o desinfectada).

Respecto a los síntomas, la académica de la UNAB destaca que esta enfermedad tiene tres etapas: “La primera de incubación, entre 1 a 4 semanas y no hay síntomas. En la etapa inicial, dura 5 días y los síntomas se parecen a un resfrío, pero sin congestión nasal. Hay fiebre alta (sobre los 38°C) y dificultad respiratoria repentina, calofríos, cefalea (dolor de cabeza intenso), dolores musculares y de hueso, dolor abdominal, náuseas y vómitos. En la última etapa, se presenta la tos brusca e intensa, dificultad para respirar. En casos más graves, se presenta una falla respiratoria severa”.

Finalmente, la profesional advierte que “en caso de sospecha, y que aparezca algún síntoma posterior a la exposición de las zonas de riesgo, lo mejor es consultar al médico, e informarle que se estuvo expuestos, para que inicie tratamiento de manera oportuna”.

 

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