30 Enero 2026

Voz del Experto | Rabia en murciélagos: Todo lo que debes saber ante un posible contacto en zonas urbanas

El hallazgo de un murciélago con rabia en Los Andes reactivó la vigilancia sanitaria. Expertos advierten que, aunque el riesgo es bajo, la exposición sin medidas preventivas puede tener consecuencias fatales.

El reciente hallazgo de un murciélago con rabia confirmado en pleno centro urbano de Los Andes llevó a las autoridades sanitarias a reforzar la vigilancia epidemiológica y a reiterar las medidas de prevención frente a esta enfermedad viral, que sigue presente en su variante silvestre en Chile. 

La rabia es una zoonosis grave que afecta el sistema nervioso central de los mamíferos y que, una vez que aparecen los síntomas clínicos, es casi siempre mortal. En el país, la variante canina se encuentra oficialmente erradicada; sin embargo, el virus continúa circulando en poblaciones de murciélagos, que actúan como su principal reservorio natural. 

Presencia silvestre en zonas urbanas 

Fernando Torres, toxicólogo y director de la Escuela de Química y Farmacia de la Universidad Andrés Bello, explica que la circulación del virus en murciélagos no es un fenómeno nuevo, pero su detección en áreas urbanas obliga a extremar las precauciones. “El porcentaje de murciélagos portadores del virus es bajo, pero el riesgo aumenta cuando estos animales aparecen fuera de su comportamiento habitual, como durante el día o en el suelo”, señala. 

Según el académico, estas situaciones pueden facilitar el contacto con personas y mascotas, lo que incrementa la probabilidad de transmisión si no se adoptan medidas adecuadas. 

Vías de transmisión y señales de alerta 

De acuerdo con el Instituto de Salud Pública (ISP) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), la principal vía de transmisión de la rabia es a través de la saliva de un animal infectado, generalmente mediante mordeduras. También puede producirse por arañazos o por el contacto de saliva con mucosas o heridas abiertas. 

En el caso de los murciélagos, Torres advierte que conductas como volar erráticamente durante el día, permanecer inmóviles en el suelo o presentar dificultad para volar son señales de alerta. “La manipulación directa de estos animales, especialmente sin protección, aumenta de manera significativa el riesgo de exposición”, enfatiza. 

Riesgo para mascotas 

El toxicólogo advierte que los perros y gatos no vacunados, o con su vacunación vencida, son especialmente vulnerables si entran en contacto con murciélagos infectados o con su saliva. “La falta de cobertura antirrábica en mascotas sigue siendo uno de los principales factores de riesgo en zonas urbanas”, indica. 

Entre las situaciones que elevan la probabilidad de contagio se encuentran los encuentros con murciélagos fuera de su horario habitual, la manipulación de fauna silvestre y la presencia de heridas abiertas que faciliten la entrada del virus. 

Síntomas y gravedad de la enfermedad 

“La OMS y el ISP coinciden en que, una vez que aparecen los síntomas, la rabia es mortal en la mayoría de los casos. En humanos, los primeros signos pueden asemejarse a un cuadro gripal, con fiebre y dolor, pero luego evolucionan hacia hidrofobia, aerofobia, confusión, agitación, alucinaciones, parálisis progresiva, coma y muerte en pocos días”, subraya Torres

En animales, especialmente en mascotas, la enfermedad puede manifestarse con cambios de comportamiento, agresividad inusual o letargo, dificultad para tragar, salivación excesiva, parálisis y desenlace fatal en etapas avanzadas. 

Qué hacer ante una posible exposición 

Las autoridades recomiendan no manipular murciélagos ni intentar capturarlos por cuenta propia. Ante su presencia, se debe informar de inmediato a la Seremi de Salud, al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), a Salud Responde (600 360 7777) o a la municipalidad correspondiente. 

“Si una persona o mascota sufre una mordedura o arañazo por un murciélago u otro animal potencialmente rabioso, se debe acudir de inmediato a un centro de salud para iniciar la profilaxis post exposición, que incluye el lavado de la herida y la vacunación”, recalca. 

Prevención y vigilancia reforzada 

Como medidas preventivas, el director de la Escuela de Química y Farmacia UNAB insiste en mantener al día la vacunación antirrábica de perros y gatos, evitar el contacto con fauna silvestre y sellar grietas o accesos que permitan el ingreso de murciélagos a las viviendas. También se recomienda el uso de redes mosquiteras y consultar con un médico veterinario en caso de pertenecer a grupos de mayor riesgo. 

En respuesta a los casos recientes, la Seremi de Salud y el ISP activaron operativos de vacunación antirrábica y reforzaron la coordinación con el SAG y profesionales veterinarios para mantener la vigilancia epidemiológica en zonas urbanas y rurales. 

Aunque la probabilidad de transmisión de rabia desde murciélagos a humanos o mascotas es baja, los especialistas coinciden en que las consecuencias pueden ser fatales sin una intervención oportuna, por lo que la prevención y la notificación temprana siguen siendo fundamentales.