VOZ DEL EXPERTO | Mitos y verdades de la vacuna contra la influenza: lo que dice realmente la evidencia
Francisco Álvarez, académico de Química y Farmacia de la Universidad Andrés Bello, sede Viña del Mar, despeja algunas dudas en medio de la campaña de vacunación 2026.
Cada año, con la llegada del otoño, la vacuna contra la influenza vuelve a ser tema de conversación y, también, de confusión. Aunque existe un consenso científico sólido sobre su seguridad y eficacia, ciertos mitos continúan instalándose en la opinión pública y frenan la cobertura en los grupos donde más se necesita.
Francisco Álvarez, académico de Química y Farmacia de la Universidad Andrés Bello, sede Viña del Mar, despeja algunas dudas en medio de la campaña de vacunación 2026.
¿Por qué persisten? ¿Qué es verdad y qué no? Francisco Álvarez, académico de Química y Farmacia de la Universidad Andrés Bello, sede Viña del Mar, despeja algunas de estas dudas en medio de la campaña de vacunación 2026.
1.- Vacuna provoca influenza: FALSO, “No tiene sustento biológico. Las vacunas inyectables utilizan virus inactivados, incapaces de causar la enfermedad. Lo que algunas personas confunden con influenza son reacciones leves y esperables, como fiebre baja o malestar general. Eso es el sistema inmune activándose, no un contagio”, aclara Álvarez.
2.- Una sola dosis protegería de por vida: FALSO. “La inmunidad disminuye con el tiempo y, además, el virus influenza cambia cada temporada. Por eso la vacuna se actualiza todos los años; no es ‘la misma de siempre’, sino una formulación ajustada a las cepas con mayor probabilidad de circulación”, explica. Para 2026, la OMS recomendó una vacuna trivalente con componentes A(H1N1), A(H3N2) y B/Victoria.
“Ese ajuste es justamente lo que mantiene su efectividad. Pensar que no necesitamos una nueva dosis cada año es desconocer cómo evoluciona el virus”, recalca Álvarez.
3.- Personas sanas no necesitan vacunarse: FALSO. “Estar sano no te vuelve inmune. Y aunque no desarrolles una enfermedad grave, puedes transmitirla a personas vulnerables. La vacunación no es solo protección individual, también es un acto comunitario”, subraya el químico farmacéutico.
4.- Quien se vacuna sufre de reacciones esperables: VERDADERO. “Dolor en el sitio de inyección, enrojecimiento, molestias musculares y decaimiento transitorio. No obstante, enfatiza que signos como dificultad respiratoria, hinchazón de la cara, compromiso de conciencia o una reacción alérgica inmediata requieren atención médica urgente. No son habituales, pero es importante reconocerlos, dice el académico de la UNAB.
5.- Obligatoria para determinados grupos prioritarios: VERDADERO. “Las personas mayores, embarazadas, niños pequeños y quienes tienen enfermedades crónicas o condiciones que afectan el sistema inmune concentran la mayor carga de complicaciones”.
Añade que, en temporadas recientes, “nueve de cada diez hospitalizados por influenza tenían al menos una condición subyacente, lo que muestra que la enfermedad no es benigna para todos”, dice.
Finalmente, Álvarez concluye con un llamado directo: “Vacunarse a tiempo no solo reduce el riesgo individual; alivia la presión sobre la red asistencial y protege a quienes dependen del resto para mantenerse sanos. Es una decisión sencilla, pero con un impacto enorme”.
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