13 Abril 2026

VOZ DEL EXPERTO | El huevo retoma su protagonismo absoluto en una alimentación saludable

Proteico, versátil y accesible, son algunas de los beneficios del huevo, según detalla Perla Valenzuela, académica de Nutrición y Dietética de la Universidad Andrés Bello, sede Viña del Mar.

Durante décadas, el huevo fue considerado un alimento “problemático”, principalmente por su contenido de colesterol. Sin embargo, hoy la evidenciahuevo alimento proteína científica es clara: lejos de ser un enemigo de la salud, el huevo se ha consolidado como un alimento altamente nutritivo, accesible y beneficioso, siempre que se consuma dentro de una dieta equilibrada.

Así lo confirman múltiples estudios internacionales y guías alimentarias actualizadas, que han dejado atrás las antiguas restricciones estrictas sobre su consumo.

“El huevo es un alimento de excelente calidad nutricional, que aporta proteínas completas y diversos nutrientes esenciales, por lo que puede formar parte habitual de una alimentación saludable”, explica Perla Valenzuela, académica de Nutrición y Dietética de la Universidad Andrés Bello, sede Viña del Mar.

Desde el punto de vista nutricional, el huevo destaca por su proteína de alto valor biológico, ya que contiene todos los aminoácidos esenciales necesarios para el organismo.

“Esto lo convierte en un alimento fundamental para la mantención y reparación de tejidos, especialmente relevante en etapas como la niñez, el embarazo, la adultez mayor o en personas físicamente activas”, señala la nutricionista.

Huevo: desarrollo y sistema nervioso

Otro de los nutrientes clave del huevo es la colina, indispensable para el desarrollo y funcionamiento del sistema nervioso y la función cerebral. “La colina cumple un rol fundamental durante el embarazo y la infancia temprana, ya que participa en el desarrollo cognitivo y neurológico”, agrega Valenzuela.

A esto se suma su aporte de vitaminas A, D y B12, además de minerales como hierro, fósforo y selenio, que contribuyen a la salud ósea, al sistema inmune y a la producción de energía.

Uno de los principales temores asociados al consumo de huevo sigue siendo su contenido de colesterol. No obstante, la evidencia actual ha cambiado el foco.

“Hoy sabemos que, en la mayoría de las personas, el colesterol de los alimentos tiene un impacto mucho menor en el colesterol sanguíneo que el consumo de grasas saturadas y trans”, aclara la académica de la UNAB. En personas sanas, el consumo moderado de huevo no se asocia a un mayor riesgo cardiovascular.

Eso sí, Valenzuela enfatiza que existen excepciones. “En personas con diabetes, dislipidemias o antecedentes de enfermedad cardiovascular, el consumo debe ser individualizado y guiado por un nutricionista, considerando el contexto global de la alimentación”, puntualiza.

Recomendaciones

Respecto a las cantidades recomendadas, la especialista indica que hasta un huevo diario —es decir, alrededor de siete a la semana— es una cifra segura y beneficiosa para adultos sanos.

“Estas recomendaciones pueden variar según la edad, el nivel de actividad física o el estado de salud. Por ejemplo, deportistas, embarazadas y adultos mayores pueden beneficiarse especialmente de su aporte proteico”, explica. En contraste, pacientes con enfermedad renal avanzada deben seguir pautas específicas con control del consumo de proteínas.

La forma de preparación también juega un rol clave. “Las preparaciones que mejor conservan su valor nutricional son el huevo cocido, pochado o revuelto con poca grasa”, recomienda Valenzuela.

En cambio, frituras en abundante aceite o acompañadas de embutidos y alimentos altos en sodio pueden restar beneficios. “Una buena alternativa es realzar el sabor con hierbas, especias y aliños naturales, en lugar de recurrir al exceso de sal”, sugiere.

En definitiva, el huevo vive hoy una reivindicación basada en la ciencia. Versátil, económico y fácil de incorporar en distintas comidas, se posiciona como un aliado nutricional de primer orden. “Más que evitarlo, la invitación es a integrarlo de forma consciente, variada y acorde a cada persona”, concluye la académica UNAB.