VOZ DEL EXPERTO | Cómo los pasatiempos o hobbies se transforman en un refugio clave para la salud mental
En una rutina marcada por la sobrecarga y la hiperconexión, actividades simples como tejer, correr o cocinar pueden convertirse en espacios esenciales para reconectar con uno mismo. Experta explica por qué hoy son más necesarios que nunca.
Actualmente las personas viven aceleradas, sobreestimuladas y con la sensación constante de no estar completamente presentes en ningún lugar. Entre el trabajo, las pantallas y las exigencias externas, el tiempo propio parece diluirse. Sin embargo, cada vez más personas reservan momentos para sus pasatiempos, no solo como distracción, sino como una forma de recuperar equilibrio.
Para Claudia Szita, académica de Psicología de la Universidad Andrés Bello, sede Viña del Mar, estos espacios cumplen un rol mucho más profundo. “Los hobbies no son solo una pausa; son lugares donde algo propio logra existir sin la presión de cumplir expectativas externas. Son una forma de reconectar con el deseo personal”, explica.
En ese sentido, actividades aparentemente simples como cocinar, pintar, entrenar o coleccionar objetos pueden transformarse en verdaderos refugios. “En una cultura donde gran parte de lo que hacemos está expuesto y evaluado, los pasatiempos permiten hacer algo simplemente porque me gusta, sin la necesidad de validación”, añade Szita.
Cinco claves para aprovechar mejor los pasatiempos:
- Elegir desde el gusto y no desde la productividad: El objetivo no es rendir ni destacar, sino disfrutar. “Cuando la actividad deja de estar condicionada por el juicio del otro, aparece una experiencia más genuina”, sostiene la psicóloga.
- Convertirlo en un espacio regular: No basta con hacerlo ocasionalmente. Integrarlo en la rutina semanal permite generar un efecto sostenido en el bienestar emocional.
- Habitar el presente: Más que el resultado, importa el proceso. “Hoy cuesta mucho estar en el aquí y ahora. Los hobbies ayudan a entrenar esa capacidad, a volver al cuerpo y a la experiencia directa”, señala la académica UNAB.
- Expresar lo que no siempre se puede decir: Muchos pasatiempos implican crear o transformar algo. Esto puede facilitar la expresión emocional. “Poner afuera algo interno permite procesar experiencias que a veces son difíciles de verbalizar”, afirma Szita.
- Valorar los espacios comunitarios: No todos los hobbies son solitarios. Bailar, jugar fútbol o participar en actividades vecinales también fortalece el sentido de pertenencia. “Son formas cotidianas de sostener vínculos y construir identidad”, indica la experta.
En tiempos donde incluso el descanso parece estar mediado por pantallas, los pasatiempos adquieren un nuevo significado. “Hoy, más que desconectarse, se trata de volver a sentir que uno está presente, que tiene un espacio propio en medio de tantas demandas”, concluye Szita.
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