VOZ DEL EXPERTO | Claves para adoptar un cachorro sin cometer errores
Acoger responsablemente es trascendental para asegurar el bienestar del perro y de toda la familia. Tania Junod, académica de Medicina Veterinaria de la U. Andrés Bello, sede Concepción, recomienda evaluar el tiempo, espacio y compromiso que implica sumar una mascota al hogar.

La llegada de un cachorro suele estar llena de emoción, juegos y ternura, pero también implica importantes responsabilidades. Desde elegir el momento adecuado para adoptar hasta conocer sus necesidades de salud, alimentación y socialización. Además, preparar el hogar y asumir un compromiso a largo plazo son algunos de los aspectos fundamentales para lograr una adopción exitosa y evitar errores frecuentes.
Por todo esto, Tania Junod, académica de la carrera de Medicina
Veterinaria de la U. Andrés Bello, sede Concepción, asegura que hay muchos factores que se deben evaluar antes de adoptar un cachorro.
“Primero, la persona debe tener tiempo disponible, ya que un cachorro requiere varias horas al día, en juego, educación y limpieza. También debe tener un presupuesto acorde para alimentos, médico veterinario, vacunas y emergencias, como también espacio, ya que no es lo mismo vivir en departamento que en casa con patio. En los departamentos se debe considerar perros de raza o tamaño pequeño”, explica.
Adopción responsable
Un cachorro es un compromiso a largo plazo, destaca la académica UNAB, ya que un perro vive entre 10 a 15 años o más. “Requiere apoyo familiar, por lo que todos en casa deben estar de acuerdo. Además, el animal debe ser registrado en el Registro Nacional de Mascotas asociado a microchip y hacerse responsable de sus daños, en caso de que ocurran, como mordidas u otros accidentes”, sostiene Junod.
Para saber si una raza o tipo de perro es adecuado para un estilo de vida, se debe tener en cuenta el nivel de energía del animal, “ya que los perros activos, como pastores, necesitan mucho ejercicio; el tamaño, porque se necesita considerar cuánto crecerá; su temperamento, ya que algunos son más independientes y otros muy demandantes”, dice.
En ese sentido, la experta estimó que se debe considerar el clima del lugar donde viven, ya que las razas de pelo largo o braquicéfalas pueden sufrir en ciertos ambientes.
Errores más comunes
Muchas personas cometen equivocaciones al adoptar, advierte la docente, como elegir por moda o apariencia; no investigar la raza o mezcla; subestimar el costo económico y no considerar quién cuidará al perro si la persona viaja o trabaja.
Asimismo, para saber si un cachorro está sano, Tania Junod recomienda fijarse en que tenga los ojos brillantes, sin secreciones; su nariz húmeda (no con mucosidad espesa); el pelo limpio, sin zonas peladas; las encías rosadas (no pálidas), no debe tener diarrea ni vómitos y ser activo y curioso.
En la adaptación inicial también los tutores pueden cometer errores, como castigar accidentes (orina/defecación); cambiar constantemente reglas; no darle tiempo para adaptarse y sobrecargarlo con visitas o estímulos.
“Al llegar a la casa el cachorro necesita un lugar seguro y limpio para dormir, agua fresca siempre disponible, alimento adecuado para cachorros, plato, cama y juguetes, una primera visita veterinaria y una rutina básica, como horarios de comida y salida”, agrega.
Estrés y alimentación
En los primeros días, el cachorro puede tener miedo o estrés, por lo que la profesional aconsejó darle un espacio tranquilo, tipo “refugio”; mantener rutinas predecibles; evitar gritos o castigos; usar refuerzo positivo, como premios suaves y tener una socialización progresiva con personas, sonidos y otros perros.
En cuanto a la alimentación, la académica de la UNAB insiste en que se debe dar al cachorro alimento comercial de buena calidad formulado para esa etapa de la vida, según tamaño (razas pequeñas vs grandes) y considerar ofrecer 3 a 4 comidas al día en etapa inicial.
“Las personas cometen errores con este tema, como dar comida casera desbalanceada, cambiar alimento bruscamente, dar sobras o alimentos peligrosos, como chocolate, cebolla, huesos cocidos y sobrealimentar, ya que provoca obesidad”, afirma.
Consejos claves
Al adoptar, las vacunas y desparasitaciones son imprescindibles. En Chile, el esquema básico incluye vacunas para proteger frente a diversas enfermedades como parvovirus, distemper y otras, desde las 6 a 8 semanas hasta completar calendario de vacunación recomendado por médico veterinario y luego refuerzos anuales de por vida.
“La vacuna antirrábica es obligatoria y se recomienda la desparasitación interna cada 15–30 días al inicio y luego acorde a calendario recomendado por médico veterinario, el control de pulgas y garrapatas mensual y acorde a la recomendación médica”, dice.
Por último, la profesional recomienda informarse antes de adoptar y no después, investigando raza, costos y necesidades reales. “Hay que tener un plan claro, con tiempo, rutina, veterinario y presupuesto definidos y educar desde el día 1 con paciencia, ya que la conducta se forma temprano, sin castigos y con refuerzo positivo”, finaliza.
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