19 Febrero 2026

VOZ DEL EXPERTO | 5 consejos para un regreso a clases respetuoso con la neurodiversidad

Montserrat Zamorano, coordinadora académica del Diploma en Habilidades Laborales de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, entregó consejos para la vuelta a clases en niños neurodivergentes.

Volver a clases y a la rutina escolar implica, para muchos niños y niñas neurodivergentes, enfrentar múltiples cambios a la vez: nuevos horarios, entornos distintos y mayores exigencias académicas y sociales.

“Esta combinación puede gatillar ansiedad, inseguridad y desregulación emocional. La anticipación cumple un rol central para reducir ese impacto”, señala Montserrat Zamorano, coordinadora académica del Diploma en Habilidades Laborales de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar.

La experta detalla 5 consejos para un regreso a clases respetuosos con los niños y niñas neurodivergentes:

1) Anticipa los cambios con apoyos visuales: Conversar con anticipación sobre cómo será el día a día, explicar horarios y trayectos, y avisar cualquier modificación con tiempo disminuye la incertidumbre. “El uso de calendarios visuales, agendas con pictogramas y rutinas practicadas unos días antes ayuda a que el niño se sienta más seguro frente a los cambios”, dice Zamorano.

2) Practica la rutina en casa, paso a paso: Ajustar progresivamente sueño y comidas, ensayar la mañana escolar (levantarse, vestirse, desayunar) e incluso simular el trayecto al establecimiento favorece la adaptación. “Los temporizadores y relojes ayudan a comprender el paso del tiempo y a marcar inicio y fin de cada actividad con lenguaje simple y concreto”, recomienda.

3) Valida emociones y prepara un “kit de calma”: Escuchar preocupaciones, validar lo que siente y responder sin sobrecargar de información fortalece la seguridad emocional. “Identificar estímulos molestos —ruido, telas del uniforme o peso de la mochila— es clave. Probar materiales antes y preparar un kit regulador (pelota antiestrés, audífonos, objeto favorito) marca una diferencia”, agrega.

4) Coordina con el colegio y acuerda un plan gradual: La comunicación familia–colegio es decisiva. Solicitar visitas previas, conocer docente, horario y, si es posible, algunos compañeros reducen la ansiedad. “Establecer expectativas realistas para las primeras semanas y definir un adulto referente —por ejemplo, la profesora jefe— ofrece una figura de seguridad. Es esencial que conozca señales de alerta y el plan de apoyo acordado”, indica.

5) Observa señales de alerta y pide ayuda a tiempo: Si aparecen ansiedad intensa, llanto recurrente, irritabilidad, dolores de cabeza o estómago, cambios de sueño, retrocesos en autonomía, o dificultades para iniciar y terminar tareas, puede requerirse apoyo adicional.

“A veces el niño sostiene su autorregulación en el día y ‘explota’ al llegar a casa. Si estas señales persisten, es importante conversar con el colegio y, de ser necesario, buscar orientación profesional”, advierte la académica de la UNAB.

Un regreso respetuoso con la neurodiversidad se construye con claridad, consistencia y cuidado. Anticipar, practicar y coordinar no solo alivian la ansiedad: también habilitan que cada estudiante despliegue sus fortalezas en un entorno que reconoce y acompaña sus necesidades.