17 Julio 2026

Voces del internado: estudiantes UNAB relatan su experiencia formativa en Clínica Las Condes

Estudiantes de Medicina, Obstetricia y Kinesiología UNAB relatan su experiencia formativa en Clínica Las Condes, campo clínico prioritario tras la alianza estratégica entre ambas instituciones.

Desde la firma de la alianza estratégica entre la Universidad Andrés Bello y Clínica Las Condes (CLC), decenas de estudiantes de carreras del área de la salud han comenzado a realizar sus internados y prácticas profesionales en este centro asistencial, considerado uno de los campos clínicos de mayor complejidad del país. 

A meses de iniciado este proceso, cuatro estudiantes de distintas carreras comparten, en primera persona, cómo ha sido formarse en un entorno de alta especialización, rodeados de equipos multidisciplinarios y tecnología de vanguardia.

Un desafío que marca el inicio

Para Franco Astorga, estudiante de Obstetricia, pertenecer a la primera generación UNAB en llegar a CLC significó una mezcla de emociones. «Tuvo un significado bien fuerte, ya que tuve la presión de ser uno de los primeros estudiantes en realizar esta práctica, conllevando diferentes emociones, como ansiedad por un lado, el querer hacerlo bien y saber cómo era el ambiente en CLC, y por otro, orgullo para dejar una buena imagen por parte de la universidad», cuenta.

Durante su paso por los servicios clínicos, el estudiante destaca que «todos somos diversos y tenemos diferentes necesidades; para cada usuaria donde me desempeñé fue una atención distinta, enfocada en sus necesidades». Sobre el acompañamiento recibido, asegura que «fue un acompañamiento único, un ambiente grato para desempeñarme en el labor del servicio, un factor muy importante para sentirse seguro en un lugar de trabajo». Y a otros estudiantes que se preparan para vivir la misma experiencia les recomienda:

Que valoren la estadía y el trayecto que puedan tener por este campo clínico, que aprovechen cada oportunidad de aprender y enriquecer sus conocimientos.

«Ha superado lo esperado»

Isabel Prat, estudiante de Medicina que cursa su último internado, llegó a CLC con expectativas altas. «Mis expectativas antes de comenzar eran altas, ya que mis compañeros me habían comentado que era una rotación donde se aprende mucho. Al vivir la experiencia, puedo decir que ha sido sumamente provechosa y ha superado lo esperado», relata.

La estudiante destaca haber tenido la oportunidad de presenciar procedimientos de alta complejidad, poco frecuentes en centros de mediana complejidad, y valora el trato recibido por parte de todo el equipo multidisciplinario, que describe como acogedor y siempre dispuesto a enseñar e integrar activamente a los internos.

Sobre lo que más ha aportado a su formación, Prat menciona que «los tutores están constantemente actualizados en sus respectivas áreas, lo que eleva el nivel de la discusión clínica diaria«. Entre las experiencias que más la han marcado, describe casos donde «he visto manejos que no están en los hospitales, como el uso de ECMO o cirugías que no he visto en otros centros», además de la forma en que se realizan las visitas médicas: «se pasa visita de manera multidisciplinaria, con los kinesiólogos, los TENS, la enfermera, el médico, todo el equipo. Eso hace una visión del paciente mucho más transversal».

Aprendizajes en la unidad de paciente crítico

Mariana Ruiz e Isabel PratMariana Ruiz, también estudiante de Medicina, realiza actualmente su rotación en la Unidad de Paciente Crítico (UPC) Coronaria de CLC. »

Es un internado exigente, tanto desde el punto de vista académico como emocional, porque al estar en una unidad de paciente crítico uno está en contacto permanente con personas que atraviesan situaciones muy complejas. Ver su evolución, acompañarlos durante el tratamiento y también ser testigo de cómo muchos logran recuperarse ha sido muy gratificante

La estudiante destaca el acceso a tecnología poco frecuente en otros centros: «me llamó mucho la atención aprender sobre el uso de ecografía intravascular (IVUS) durante una coronariografía, además de conocer de cerca el trabajo del equipo de hemodinamia y de cirugía cardiovascular». Y agrega que «aquí he podido ver cuál es el máximo apoyo diagnóstico y terapéutico que se puede ofrecer a un paciente, y eso amplía mucho la perspectiva como futuro médico».

Uno de los momentos que más marcó su paso por la UPC fue el seguimiento de una paciente que, pese al esfuerzo coordinado de todo el equipo tratante, finalmente falleció. «Fue muy impactante ver el compromiso de todos los profesionales involucrados, trabajando coordinadamente hasta el final», recuerda Ruiz.

La mirada desde la Kinesiología

Karl Ehrenhaus, estudiante de Kinesiología, realizó su práctica profesional entre pacientes críticos de la unidad coronaria y usuarios ambulatorios en rehabilitación cardíaca.

Para mí ha significado mucho realizar mi práctica en CLC, porque es una clínica que conozco desde muy pequeño por temas de salud, y jamás me hubiera imaginado que terminaría haciendo uno de mis internados allí, aprendiendo al lado de un cuerpo de kinesiología con un muy buen nivel académico

Sobre lo aprendido en ambas áreas clínicas, señala que le permitieron «aplicar el conocimiento que aprendí en cuatro años de carrera» y «razonar muchas más condiciones de salud», en un ámbito «mucho más médico» que no suele enseñarse en la universidad. Destaca especialmente el trabajo junto a un equipo multidisciplinario durante las visitas clínicas: «fue de mucho aprendizaje participar de las visitas clínicas junto a los médicos, enfermeros, TENS, otros kinesiólogos, químicos farmacéuticos y nutricionistas».

Entre las competencias que más fortaleció, menciona «el desarrollo de habilidades blandas propias de trabajar con personas que tienen miedo, están sufriendo, tienen dudas y solo quieren estar mejor y recuperarse».

UNAB: campos clínicos de excelencia para la formación en salud

La alianza con Clínica Las Condes forma parte de una red mucho más amplia de vinculación asistencial que la Universidad Andrés Bello mantiene a lo largo del país. Actualmente, la casa de estudios cuenta con más de 500 convenios con recintos de salud, entre los que destacan también centros de alta complejidad como Clínica Indisa, Hospital El Pino, Hospital El Carmen, Hospital Dr. Gustavo Fricke, Hospital de Los Ángeles y Hospital Las Higueras, entre otros, que permiten a los estudiantes UNAB formarse tanto en el sistema público como en el privado de salud.InternadoCLC

Para el vicerrector académico de la UNAB, Nicolás Bronfman, este tipo de escenarios son un componente esencial del proceso formativo en las carreras de la salud, ya que permiten integrar el conocimiento teórico con la toma de decisiones clínicas en contextos reales, diversos y complejos, favoreciendo el desarrollo progresivo de competencias profesionales, habilidades técnicas y criterios éticos.

La relación con estos centros, explica la Dra. Sylvia Santander, directora general de Educación Clínica y Simulación UNAB, es bidireccional:

La universidad aporta formación, actualización y apoyo académico, mientras los centros enriquecen el proceso educativo abriendo sus espacios y compartiendo su experiencia con los estudiantes. Este modelo se sostiene mediante convenios formales, perfiles de egreso claros y una coordinación permanente entre ambas instituciones, lo que asegura una experiencia formativa exigente y alineada con los estándares académicos.

En este contexto, experiencias como la de los estudiantes en Clínica Las Condes reflejan el sentido de esta estrategia institucional: acercar a los futuros profesionales de la salud a entornos de alta exigencia, equipos multidisciplinarios y tecnología de vanguardia, fortaleciendo así una formación integral que la UNAB proyecta seguir ampliando junto a nuevos campos clínicos en distintas regiones del país.