19 Agosto 2026

Vicerrectora de Transformación Digital UNAB participa en Protagonistas El Mercurio 2030 con foco en IA y nuevas formas de aprender

Claudia Bascur participó en el encuentro con la conferencia “Nuevas tecnologías, nuevas formas de aprender”, donde abordó el impacto de las nuevas tecnologías en la educación superior y los desafíos que plantea la formación de profesionales para un mundo laboral en transformación.

La inteligencia artificial (IA) está modificando aceleradamente la manera en que las personas aprenden, trabajan y se relacionan con el conocimiento. En este escenario, las universidades enfrentan el desafío de incorporar estas tecnologías a sus procesos formativos y preparar a sus estudiantes para utilizarlas de manera crítica, responsable y ética.

Este fue uno de los ejes abordados por Claudia Bascur, vicerrectora de Transformación Digital de la Universidad Andrés Bello (UNAB), durante su participación en Protagonistas El Mercurio 2030, donde presentó la conferencia “Nuevas tecnologías, nuevas formas de aprender”.

“El principal mensaje fue que estamos frente a una transformación profunda de la forma en que aprendemos, enseñamos y nos preparamos para el mundo del trabajo”, señaló.

La incorporación de tecnología permite ampliar las experiencias de aprendizaje y avanzar hacia una mayor personalización, mediante herramientas que acercan a los estudiantes a situaciones prácticas y entornos similares a los que encontrarán en el mundo profesional.

“A través de asistentes virtuales, simulaciones, realidad virtual y entornos inmersivos, los estudiantes pueden aprender haciendo, experimentar situaciones cercanas a la realidad y recibir apoyo de acuerdo con sus propias necesidades y ritmo de aprendizaje. La tecnología amplía así las formas de aprender y las oportunidades de practicar, experimentar y aplicar el conocimiento”, explicó la Vicerrectora de Transformación Digital.

IA y nuevas demandas para la formación profesional

La IA también está transformando las profesiones y el mundo laboral, lo que plantea nuevas exigencias para la formación universitaria.

“Esto obliga a mirar la formación profesional con foco en entregar a los estudiantes las capacidades para desenvolverse en contextos cambiantes, trabajar con inteligencia artificial de manera crítica y responsable, y continuar aprendiendo a lo largo de toda su trayectoria profesional, conforme evolucionan las tecnologías, las profesiones y las demandas del entorno”, afirmó Bascur.

En este escenario, junto con las competencias digitales, adquieren especial relevancia habilidades como el pensamiento crítico, la creatividad, la comunicación, la colaboración y el juicio ético.

“Saber utilizar IA será cada vez más relevante, pero también lo serán el pensamiento crítico, la creatividad, la comunicación, la colaboración y el juicio ético”, planteó.

A estas capacidades se suma el criterio frente a la tecnología, que implica verificar información, reconocer errores o sesgos y comprender sus posibilidades y límites.

Una integración centrada en el aprendizaje

En la UNAB, el trabajo de Educación Digital busca identificar dónde las tecnologías pueden generar un aporte efectivo a la experiencia de aprendizaje y a los servicios que reciben los estudiantes.

Este trabajo se expresa en distintas iniciativas, entre ellas asistentes virtuales académicos entrenados con contenidos de las asignaturas, aprendizaje adaptativo, simulaciones y laboratorios virtuales, analítica educativa, microcredenciales y certificaciones.

La personalización es uno de los ámbitos en que estas herramientas pueden generar un impacto concreto.

“Un asistente académico, por ejemplo, puede acompañar al estudiante 24/7, responder preguntas y reforzar contenidos. Pero también permite identificar las principales dudas y brechas de aprendizaje de un curso y entregar esa información al profesor para que pueda intervenir pedagógicamente”, explicó la académica.

“De esta manera, la tecnología amplía la capacidad de acompañamiento del docente y genera información que permite tomar mejores decisiones educativas”, agregó.

Tecnología con criterio y responsabilidad

La integración de IA en la educación superior también involucra aspectos como la integridad académica, la protección de datos, la transparencia y la evaluación crítica de los resultados que entregan estas herramientas.

“Las universidades tienen una responsabilidad especialmente importante porque deben enseñar a utilizar estas tecnologías con criterio, y no solamente a utilizarlas”, sostuvo Bascur.

Esto supone incorporar la IA dentro de los procesos formativos y establecer orientaciones claras sobre su uso, en línea con los principios y ejes que orientan el Modelo Educativo UNAB, entre ellos la integridad académica, la innovación, la inclusión, la internacionalización, la reflexión ética y el desarrollo humano.

“La tecnología debe integrarse dentro de ese marco formativo”, afirmó la Vicerrectora de Transformación Digital.

La transformación también requiere fortalecer las capacidades de los docentes para decidir cuándo utilizar IA, cuándo no utilizarla y cómo diseñar experiencias de aprendizaje y evaluaciones que permitan comprobar lo que realmente sabe y es capaz de hacer un estudiante.

Aprender a aprender

En un escenario marcado por la evolución de las tecnologías y las profesiones, la capacidad de continuar aprendiendo durante toda la trayectoria profesional adquiere un papel central.

“En un escenario donde las tecnologías y las profesiones cambian rápidamente, aprender a aprender pasa a ser una competencia profesional fundamental”, señaló Bascur.

Para la Vicerrectora de Transformación Digital, esto también requiere avanzar hacia trayectorias de aprendizaje más flexibles, que permitan complementar la formación profesional con experiencias internacionales, certificaciones y microcredenciales.

La participación de la UNAB en Protagonistas El Mercurio 2030 permitió abordar así los desafíos que enfrenta la educación superior frente a la transformación tecnológica y la necesidad de formar profesionales capaces de desenvolverse en contextos laborales cada vez más dinámicos.