Centro de Políticas Públicas

En el contexto del seminario organizado por el Centro de Políticas Públicas de la Casa de Estudios, los invitados venezolanos y chilenos discutieron sobre las posibles vías de mejorar la situación de este país a través de un proceso de transición.

Escrito por

Asistentes venezolanos y chilenos se reunieron en el Auditorio del Campus Bellavista de la Universidad Andrés Bello para participar en el seminario “La Venezuela que viene: soluciones políticas y económicas” que organizó el Centro de Políticas Públicas de esta casa de estudios.

Se desarrollaron dos paneles en los que participaron los exministros Heraldo Muñoz y José Antonio Viera-Gallo, el senador Felipe Kast, el jefe del Departamento de Extranjería y Migración, Álvaro Bellolio; y Viviana Giacaman de la Fundación Chile 21. Además de los venezolanos Miguel Ángel Santos, economista e investigador senior de Harvard, y Rodrigo Diamanti, presidente de la fundación “Un mundo sin Mordaza”.

Las discusiones se enfocaron en los ámbitos económicos y políticos, dando también prioridad a la crisis humanitaria y los derechos humanos. Aunque hubo distintos puntos de vista, todos convergieron en rechazar la intervención militar y el uso de la fuerza para realizar una transición, además de la necesidad de elecciones democráticas.

El exministro de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz, hizo un reconocimiento al informe entregado por la expresidenta Bachelet sobre torturas y ejecuciones extrajudiciales. Asimismo, recalcó que un gran punto de quiebre en Venezuela se produjo en diciembre de 2015 cuando se eligió la Asamblea Nacional, que quedó en manos de la oposición.

Fue así como recordó la fallida negociación entre gobierno y oposición que llevó a unos comicios apresurados en mayo de 2018. “Creo que ese es el momento franco de la desilusión total de la comunidad internacional y por eso muchos preguntan qué tenemos hoy. Las condiciones han cambiado porque a partir de ese momento la presión internacional ha sido inédita, hay un deterioro mayor de la economía venezolana y la oposición fragmentada se unificó finalmente en la figura de Guaidó”, expresó Muñoz.

Por su parte, el senador Kast indicó que “así como yo espero que ninguna persona de Chile Vamos o de centroderecha pueda jamás justificar la violación de los derechos humanos que existió en Chile unas décadas atrás, espero lo mismo de las nuevas generaciones de centroizquierda o de izquierda. Por eso, de corazón, me alegra haber visto a la Presidenta Bachelet cumpliendo su rol como alta comisionada y creo que tiene mucho por hacer, no solo basta con el informe, hoy toca que la Naciones Unidas pueda tomar un rol importante y tener elecciones democráticas, informadas y auditadas”.

Mientras que el exministro Secretario General de la Presidencia, José Antonio Viera-Gallo, inició su intervención relevando también la información entregada por la ONU y el reconocimiento que hizo de éste la diputada comunista Carmen Hertz. Además, agregó que “las dictaduras, en general, no caen por presión externa, ésta puede ayudar y la solidaridad es indispensable, pero no es un factor decisivo, salvo que hablemos de invasión y yo parto de la base que no estamos por la invasión militar de ningún país y menos de los Estados Unidos”.

Venezuela en palabras de venezolanos

Uno de los invitados internacionales fue el economista Miguel Ángel Santos, quien señaló diversas cifras sobre la economía de Venezuela. Así, destacó la enorme deuda que tiene el país asegurando que equivale a cinco veces sus exportaciones, por lo que, si dedicara todas sus remesas petroleras del año pasado a pagar deudas, lo podría conseguir recién en cinco años.

También dijo que la inflación llegó al 1.700.000% y el salario se fue al piso, poniendo como ejemplo que, en 2017, recibiendo el sueldo mínimo, en Venezuela se podía comprar un kilo de pollo trabajando 5 horas, 4 horas para 18 huevos y 25 horas para un kilo de queso, lo que en marzo de este año se transformó en 63 horas, casi 100 horas y 220 horas para conseguir lo mismo.

“Venezuela ha caído en una catástrofe que no se observa ni siquiera en economías de guerra”, declaró Santos y, por ello, afirmó que para realizar una transición y recuperar el país, se debería solicitar asistencia masiva de la comunidad internacional, reestablecer los mecanismos de mercado, abrir el petróleo venezolano a la inversión extranjera y hacer una reestructuración agresiva de la deuda externa.

Por su parte, el presidente de “Un mundo sin Mordaza”, Rodrigo Diamanti, manifestó que “no sólo es una crisis política, sino también humanitaria. El 70% de la población dice que no puede comer dos veces al día y, en promedio, los venezolanos han perdido 17 kilos y nosotros, desde afuera, con la impotencia de no saber qué hacer”.

El además investigador del Centro Ash de Harvard recalcó que “no sabemos cómo va a terminar esta historia porque por desgracia no existe un libro que diga cómo salir de las dictaduras. Lo que tiene que haber es una coherencia en nuestros principios y valores, no podemos convertirnos nunca en lo que criticamos y esa es la propuesta de la oposición porque queremos elecciones libres y le pedimos a la comunidad internacional más solidaridad”.

Fotos: Carolina Corvalán / UNAB  

Noticias relacionadas

Share This