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Ser soñador, autodeterminado, visionario, trabajador, perseverante y comunicador, son algunos de los atributos que debe tener un emprendedor”, dijo Ignacio Idalsoaga en el marco de la primera actividad del ciclo de charlas magistrales organizadas por Alumni Andrés Bello.

En la exposición, el médico veterinario y  creador de Buin Zoo, contó a los asistentes sus inicios como emprendedor, la influencia de su familia española, y cómo logró que su proyecto se convirtiera en un referente  a nivel latinoamericano, “lo que comenzó en 1985 como un centro de acogida para animales silvestres, se convirtió en lo que hoy todos ustedes conocen”.

“Pero no fue un camino fácil”, recordó Idalsoaga, quien debió sortear varios obstáculos y “muchas veces fracasar y nuevamente ponerme de pie para construir mi proyecto personal, que aunque en ese tiempo no tenía claro que quería hacer, si sabía que debía estar relacionado con los animales”.

 En 1989, a 4 años de comenzar a recibir animales dañados, cada vez  más se hacía necesario buscar un método de financiamiento tanto para el tratamiento de éstos, como también para su comida.  Fue así como Nace el “Parque de Asís”, el primer cementerio para mascotas del país. Tan innovadora fue la idea, que a los 12 meses de funcionamiento no tenía espacio para recibir a más mascotas. Esto lo hizo muy conocido a nivel nacional, precisamente por ser único. “me ayudó mucho el hecho de salir en los medios y darme a conocer”, señala Idalsoaga.

Tras un largo camino recorrido, En 1995 se realiza el primer encuentro de criaderos organizado por el SAG. Ese encuentro marcaría el destino del Dr. Ignacio Idalsoaga y su familia, ya que ahí se entera por cifras de la entidad estatal que “El Parque de Asís” era el zoológico privado más grande del país, “nunca lo imaginé”, contó a los asistentes.

En 1998,  Idalsoaga, participa en el Africam Safari (Puebla, México) el encuentro latinoamericano de zoológicos, en donde “El Parque de Asís”  se alzó con el reconocimiento al zoológico con mayor proyección de Latinoamérica, lo que genera el despegue definitivo.

Fue así que un año más tarde, en 1999, se crea “Buin Zoo”, una apuesta innovadora. Hoy, este proyecto ya tiene 12 años, tiempo en el que Idalsoaga asegura  que para convertirse en el zoológico más grande y moderno de Chile, ha debido constantemente reinventarse “uno no puede dormirse en los laureles, siempre hay que estar buscando la forma de ser mejor”, algo en el que sin duda es un experto.

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