UNAB suma nuevo autor a prestigioso proyecto mundial de colaboración científica
Ciencia y Tecnología

Jilberto Zamora, profesor asociado del Departamento de Ciencias Físicas de la UNAB e investigador asociado del Instituto Milenio SAPHIR, fue recientemente aceptado como autor en la colaboración ATLAS, uno de los cuatro experimentos que se desarrollan en el Centro Europeo para la Investigación Nuclear (CERN).

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El pasado 10 de marzo marcó el punto cúlmine de los casi dos años de trabajo que el profesor Jilberto Zamora venía realizando como parte del grupo de Computación del experimento ATLAS que se desarrolla en el Centro Europeo para la Investigación Nuclear (CERN). Ese día, el académico del Departamento de Ciencias Físicas de la UNAB recibió el comprobante de su aceptación como autor en la colaboración ATLAS, tras completar exitosamente el proyecto de mejora que le había sido encomendado.

“Ser aceptado como autor es un reconocimiento al trabajo, es el estatus que logras cuando has demostrado que estás capacitado. Y para la UNAB es la confirmación de que estamos haciendo bien las cosas en ATLAS, desde el punto de vista científico-técnico”, sostiene el investigador, quien es el segundo académico UNAB en alcanzar este reconocimiento. El primero es Sergey Kuleshov, director del Centro de Física Teórica y Experimental de la UNAB y director del Instituto Milenio SAPHIR.

Para entender el alcance de este logro es necesario dimensionar la magnitud del experimento: ATLAS es una máquina cilíndrica que mide 46 metros de largo, 25 metros de diámetro, pesa 7.000 toneladas y descansa en una caverna a 100 metros bajo tierra. Es el detector de partículas fundamentales más grande que ha sido construido en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC), el acelerador de partículas que se encuentra en el CERN, en Suiza.

ATLAS de CERN
ATLAS de CERN

Es, además, el mayor esfuerzo científico colaborativo en la historia de la humanidad. ATLAS cuenta con más de 5.500 miembros entre físicos, ingenieros, técnicos, estudiantes y personal de apoyo, y cerca de 3.000 autores científicos alrededor del mundo. Todos trabajan por alcanzar un mismo objetivo: conocer los secretos del Universo mediante el estudio de partículas subatómicas que colisionan a muy alta energía en el corazón de ATLAS.

Allí es donde se producen más de un billón de interacciones entre partículas por segundo, y con ello una enorme cantidad de datos que deben ser analizados. “ATLAS maneja del orden de 500 petabytes”, cuenta el Dr. Zamora, “y ejecuta cerca de 54 millones de trabajos computacionales distribuidos en aproximadamente 170 centros de computo alrededor del mundo. Es una locura”.

El académico, que también es investigador del Instituto Milenio SAPHIR y miembro del Centro de Física Teórica y Experimental de la UNAB, explica el proyecto que le valió la calificación de autor permanente. “En medio del proceso de monitoreo de distribución de datos y trabajos tuve que identificar dónde se producen los cuellos de botella en el proceso de computo, dónde se producen las fallas, así como las causas de algunos de los problemas que están ocurriendo, y así indicarles de manera eficiente a los equipos capaces de resolverlo”, señala el académico.

Según lo que indica el comprobante de aceptación como autor, el proyecto fue muy exitoso y sus resultados están siendo utilizados en “ATLAS Distributed Computing”. Para el Dr. Zamora es un privilegio ser parte de esta iniciativa, y destaca que su posición de autor no solo le va a permitir testear ideas propias y realizar búsqueda de física exótica, sino que “para mis alumnas y alumnos significa que, a través de mí, ahora se podrían involucrar en búsquedas de nueva física”.

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