Universidad Andrés Bello fortalece su plan de Telesalud: un campo clínico virtual que conecta formación, tecnología y servicio a la comunidad
La plataforma de Telesalud-UNAB Activa, atiende cada mes a más de 1.500 pacientes con ocho disciplinas trabajando de forma integrada. El plan, presentado en el Campus Casona de las Condes, convierte seis años de experiencia en una estrategia institucional fortalecida.
Lo que comenzó en 2020 como una respuesta innovadora a la pandemia se convierte hoy en una estrategia institucional fortalecida. El viernes 2 de octubre, en el salón colonial del Campus Casona de Las Condes UNAB, la Dirección de Educación Clínica y Simulación realizó el lanzamiento interno del nuevo Plan de Telesalud UNAB Activa, que proyecta esta área como un campo clínico virtual que conecta formación, tecnología y servicio a la comunidad.
La directora general de Educación Clínica y Simulación, Dra. Sylvia Santander Rigollet, presentó este modelo como una propuesta que consolida la educación clínica, la simulación y la salud digital en la Universidad. Planteó que la telesalud no es solo tecnología, sino una nueva forma de enseñar, de prestar atención en salud y de ampliar oportunidades de acceso para las personas.
El evento reunió a autoridades y equipos académicos de la casa de estudios para conocer la visión y los lineamientos del Plan. Además, se compartieron experiencias de docentes y estudiantes, así como indicadores de alcance e innovación que se proyectan en el corto y mediano plazo.
Más que tecnología y equidad
Actualmente, ocho disciplinas trabajan de manera integrada para entregar atención y acompañamiento a distancia en UNAB Activa. Cada mes, más de 1.500 pacientes reciben atención, con un promedio de nueve sesiones de seguimiento por persona.
En tanto, según explicó la Dra. Santander Rigollet, el plan despliega nueve líneas estratégicas, todas con avances, y se sostiene en principios como la calidad y seguridad de la atención, la calidad educativa, la ética y el buen trato, la vinculación con el medio y la equidad. Esta última, subrayó, busca reducir barreras de acceso de personas mayores, personas que viven en zonas aisladas y personas en situación de discapacidad. Su aspiración, precisó, “no es reemplazar la atención presencial, sino ampliar las capacidades de atención”. Y concluyó que el modelo “no es solamente una estrategia tecnológica, sino también educativa, asistencial y de equidad”.
Un paso estratégico para la formación
El vicerrector académico, Nicolás Bronfman, valoró el trabajo de estructuración del Plan y lo calificó como “un paso estratégico” en el compromiso de la Universidad con una formación de excelencia, capaz de anticiparse a las transformaciones del sistema de salud. Recordó que la transformación digital modifica la manera de entregar salud y, con ello, las competencias que requerirán los futuros profesionales.
“Como Universidad tenemos la responsabilidad de preparar a nuestros estudiantes y académicos para desenvolverse en estos nuevos escenarios, integrando la telesalud y las herramientas digitales con calidad, seguridad, criterio profesional, responsabilidad ética y sentido humano”, afirmó.
Agregó que el robustecido plan incorpora un marco normativo y ético sólido, un modelo que integra docencia y atención, la participación de estudiantes y pacientes, y mecanismos de evaluación para asegurar calidad y mejora continua.
La directora general de Docencia, Ana María Cid, recordó los orígenes de la iniciativa. En 2020, durante la pandemia, nació la idea de crear instancias que permitieran a los estudiantes del área de la salud continuar sus experiencias clínicas y, a la vez, apoyar al país. Comenzó con una iniciativa muy pequeña, con la carrera de Psicología y trabajo con personas mayores, y luego se extendió a toda el área de la salud.
“Hoy estamos a seis años de este inicio de experiencia y hemos visto una evolución y una madurez”, señaló. Contó que los estudiantes han interactuado con miles de pacientes en todo Chile e incluso en otros países, como un paciente en la Patagonia que accedió a terapia de rehabilitación a distancia. Cid sostuvo que la telesalud “ya no es un sueño, es una realidad”, incluida en las innovaciones curriculares de la Facultad de Ciencias de la Rehabilitación, y adelantó que se seguirá avanzando con Medicina, Enfermería y las demás carreras del área.
Un campo clínico propio
La directora de Gestión de Operaciones en Educación Clínica, Bárbara Leyton, explicó por qué la Universidad apuesta por este campo clínico: es propio, administrado y controlado por UNAB, y responde a un sistema de salud que avanza hacia el modelo digital. “Cada estudiante que hoy ingresa a nuestra universidad debe contar con estas competencias para enfrentarse al mundo clínico”, afirmó. Precisó que no reemplaza a otros campos clínicos, sino que “se complementa con ellos dentro de una ruta formativa que parte en espacios simulados y avanza hacia la clínica presencial”.
Leyton presentó cifras con registro desde 2022: más de 26.900 atenciones realizadas por el equipo de UNAB Activa, 4.516 pacientes atendidos, más de 3.500 estudiantes participantes y más de 45.900 sesiones gestionadas. Destacó también una mejora en los indicadores: las atenciones perdidas bajaron de 35,7% en 2024 a 22,8% hoy, una disminución de 36%. Además, las carreras participantes pasaron de tres a siete, y la meta es sumar todas las del área de la salud, e incluso otras, como Derecho.
Entre los pasos siguientes, mencionó el fortalecimiento académico, con guías y docentes clínicos con perfil específico, y un sistema de cursos y certificaciones escalonadas para los estudiantes, que apunta a acreditar UNAB Activa como campo clínico virtual.
Capacidad en expansión
La directora de Telesalud UNAB, María José Gálvez, detalló que el campo clínico opera hoy con 19 atenciones en paralelo, 1.500 pacientes mensuales y entre 800 y 1.000 estudiantes. Dijo que el enfoque busca que las personas, en especial las mayores, puedan seguir viviendo en su casa y en su territorio, con apoyo de la tecnología.
Participan Psicología, Kinesiología, Fonoaudiología, Terapia Ocupacional, Psicopedagogía, Medicina, Obstetricia y Nutrición y Dietética. Psicología es la prestación más demandada, y los pacientes solicitan horas a través de la página web, incluso desde otros países. En Nutrición, la telesalud permite conocer el entorno del paciente, como si se tratara de una “visita domiciliaria virtual”. Todo el proceso incluye agendamiento, consentimiento informado, registro de ficha clínica electrónica, seguimiento y cierre con reporte, siempre integrado a las redes sociosanitarias y con un equipo de soporte que responde en menos de cinco minutos.
Gálvez informó que la satisfacción de los usuarios alcanza un Net Promoter Score de 96,3. Aclaró que hasta ahora se desarrolla telesalud sincrónica y que la telesalud asincrónica, con interconsultas entre carreras, es parte de los desafíos futuros.
Voces de la experiencia
Rocío Herrera, académica de la Escuela de Nutrición y Dietética y docente de Telesalud UNAB, destacó que la modalidad permite llegar a personas sin acceso a una consulta presencial en todo el país y formar estudiantes “desde una mirada real”. Eso, dijo, vuelve su formación más integral y los acerca a su futuro rol profesional.
Desde Coyhaique, Yanett Carreño, madre de una paciente, valoró el programa. “Nosotros acá en Coyhaique no tenemos tantos profesionales como para acceder”, relató, y agregó que, cuando se puede, hay que pagar. Destacó el profesionalismo del equipo y que su hija se ha sentido “muy acogida, muy querida”. “Es un programa maravilloso”, concluyó.
La estudiante de Psicología UNAB, Josefina Molteni, quien realiza su práctica a través de la modalidad, valoró la experiencia: “Incluso a través de la pantalla es posible crear un espacio cercano donde exista la confianza y comodidad para que las personas puedan ser acompañadas y sentirse acompañadas”.
Con la presentación de este plan de lineamientos estratégicos e institucionales, UNAB Activa da un paso desde las iniciativas individuales hacia una hoja de ruta común. Un modelo que amplía el acceso a la salud, mejora la experiencia de los pacientes y fortalece el aprendizaje de los estudiantes. Porque cuando la tecnología conecta conocimiento, vocación y personas, también puede transformar vidas.
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