UNAB revela importantes hallazgos de investigaciones sobre actividad física y bienestar en Biobío
La actividad fue patrocinada por la Carrera de Pedagogía en Educación Física, el Instituto del Deporte y Bienestar y la Carrera de Entrenador Deportivo de UNAB, sede Concepción, la cual entregó diversos resultados sobre la temática en adolescentes y universitarios.
En el seminario “Actividad Física y Bienestar Adolescente” se dieron a conocer los resultados de investigaciones sobre el bienestar adolescente.
La instancia se trató de divulgar a la comunidad escolar y científica regional, los resultados de investigaciones llevadas a cabo en el Biobío durante el periodo 2022-2024.
Se cuentan hábitos (actividad física, sedentarios y de alimentación), regulación emocional, conductas de riesgo de adolescentes escolares de la provincia de Concepción.
Actividad física: clave en regular emociones
Sergio Fuentealba Urra, académico de la carrera de Educación Física UNAB y director del Observatorio Chileno de Educación Física y Deporte Escolar, explicó que en el estudio abordaron los hábitos de actividad física, desde las diferencias por género, por etapa de la adolescencia y por el nivel socioeconómico.
“Analizamos el vínculo entre actividad física y bienestar subjetivo», dijo.
La primera conclusión es que esta relación existe y que es moderada por factores sociodemográficos como la edad, el género y el nivel de vulnerabilidad escolar.
El tercer factor estudiado es la capacidad de regular las emociones y el vínculo que hay entre actividad física y bienestar.
“Pudimos corroborar que quienes regulan mejor sus emociones también pueden poseen un estilo de vida más activo», explicó.
«En este caso, pudimos comprobar es que la relación entre la práctica habitual de actividad física y la percepción de bienestar se hace más fuerte entre quienes poseen mayor capacidad para regular sus emociones”, añadió.
Sostuvo que existen estrategias de control atencional, emocional y conductuales se establecen como un mecanismo subyacente que estrecha el vínculo entre los hábitos de actividad física y el nivel de satisfacción de los adolescentes.
Toma de decisiones
El Dr. Fuentealba profundizó en que lo que hace la práctica habitual de actividad
física es modula la intensidad y duración de la respuesta emocional del adolescente ante situaciones adversas o estresantes.
“Más allá de la secreción de ciertos neurotransmisores, la práctica habitual de actividad física en el adolescente, favorece el desarrollo de estrategias adaptativas que permiten mantener estable la percepción subjetiva de bienestar”.
En otras palabras, la práctica habitual del juego, el ejercicio y/o la práctica deportiva constituyen experiencias motrices sobre las cuales el adolescente modela y sustenta desarrollo físico, psicológico y social.
Condición física y salud mental
Juan Pablo Zavala, académico UNAB, sede Viña del Mar, e investigador de la Facultad de Educación y Ciencias Sociales, presentó en el seminario el proyecto “Active You”.
Es un proyecto interno de la UNAB, que contó con financiamiento del Centro de Estudios de la Juventud y que analizó la relación entre la condición física y variables de la calidad de vida y la salud mental de los estudiantes universitarios.
“Los resultados más relevantes indican que la condición física se relaciona con
variables de la salud mental y el bienestar, como los estados positivos, menores niveles de ansiedad, de depresión», sostuvo.
Agregó que «y coincidente con lo que dice un poco la evidencia a nivel internacional, tener una buena condición física, particularmente la capacidad cardiorrespiratoria se relaciona con mejores estándares o variables, en realidad, de la salud mental”.
Espacios deportivos
Estos estudios, continuó el académico, avalan que las universidades tengan un programa de actividades o que tengan salas de actividad física, que tengan una piscina donde los estudiantes puedan ir a entrenar, lo avalan.
En el fondo, es fundamental para las universidades contar con estos espacios para los estudiantes, dijo y agregó que “esperamos que en el futuro la universidad pueda seguir ampliando su espacio de infraestructura deportiva».
Es muy relevante que tengamos talleres para fomentar una vida saludable y que es importante que ellos opinen también, sobre qué quieren hacer.
“Lo ideal sería que en algún minuto esto dé créditos, así como las asignaturas dan créditos, que los talleres deportivos, las actividades deportivas puedan darle créditos a los estudiantes. Ya hay otras universidades que ya han avanzado en aquello”, añadió.
Bienestar en favor del rendimiento
Paula Ortiz, directora académica del Instituto del Deporte y Bienestar, expuso sobre cómo ocupar el bienestar como la luz del rendimiento.
“Siempre se dice que el rendimiento o la búsqueda de rendimiento no es bienestar, o está en contra de la salud mental, pero esta propuesta viene a decir que el rendimiento se puede sostener gracias al bienestar y que será un rendimiento sostenible en el tiempo”, explicó la académica.
Agregó que la idea es tener las herramientas para poder afrontar ese estrés y esa tensión, “no a costa al rendimiento, sino que esas herramientas te hacen más fuerte mentalmente y eso te hace tener un rendimiento mucho más sostenible en el tiempo”.
Para esta propuesta, ya realizaron dos revisiones sistemáticas y también una validación de un instrumento.
“Y las revisiones sistemáticas muestran que el bienestar psicológico moldea ciertas características que hacen que el rendimiento pueda ser sostenible en el tiempo, como el carácter y la templanza”.
Humanizar el deporte
La idea de la propuesta, continuó, «es aprender a rendir, a poner foco en lo que tengo control, a apoyarme en mis fortalezas para poder rendir, a pesar de tener esos momentos de preocupación, esos momentos de estrés o no, estar en mi mejor momento”, precisó la docente.
«La psicología es clave en este estudio, ya que la idea es mirar qué está bajo mi control y qué no», dijo.
Y lo que no está bajo mi control no gastar energía en eso, porque básicamente, no me sirve de nada, me desgasta.
«Y poner mi foco en lo que está bajo mi control”, dijo la docente, quien recordó que esto se ha visto en deportistas profesionales que se vieron vulnerables en algún momento, como Simone Biles, Andrés Iniesta, Naomi Osaka, Michael Phelps o Mardy Fish.
“Ellos mostraron que son personas y no son dioses inquebrantables y desde esa mirada humanizamos el deporte”, finalizó.
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