09 Septiembre 2026

UNAB reunió a autoridades y expertos para analizar las enmiendas al Reglamento Sanitario Internacional

El seminario organizado por el Centro de Investigación de Resiliencia a Pandemias (CRP) de la Universidad Andrés Bello convocó a representantes del Ministerio de Salud, OPS/OMS, Senado y universidades para abordar los cambios adoptados en 2024 y sus implicancias para Chile.

La Universidad Andrés Bello (UNAB) fue sede del seminario “Enmiendas al Reglamento Sanitario Internacional: hacia una arquitectura sanitaria fortalecida. Desafíos, oportunidades y perspectivas para Chile”, instancia que reunió a autoridades, especialistas y representantes del mundo académico para analizar los principales cambios al Reglamento Sanitario Internacional (RSI) y los desafíos que plantea su implementación en el país.

reglamento sanitario internacionalLa actividad, realizada a fines de agosto en Campus Casona, fue organizada por el Centro de Investigación de Resiliencia a Pandemias (CRP) de UNAB, junto a la Alianza Académica para la Resiliencia Pandémica en Chile, y contó con la colaboración del Ministerio de Salud y la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS).

El Reglamento Sanitario Internacional (RSI) es un instrumento jurídicamente vinculante para los Estados Parte que establece un marco para prevenir, proteger y responder frente a la propagación internacional de enfermedades y otros riesgos sanitarios. Durante la 77ª Asamblea Mundial de la Salud, en junio de 2024, los Estados Miembros adoptaron un conjunto de enmiendas que entró en vigor en septiembre de 2025.

Entre sus principales novedades se encuentran la creación de un nuevo nivel de alerta asociado a una emergencia pandémica, el establecimiento de Autoridades Nacionales del RSI, un mecanismo financiero coordinado para fortalecer capacidades y un comité de aplicación integrado por los Estados Parte.

Preparación frente a futuras emergencias sanitarias

Durante la jornada se abordaron los antecedentes históricos y el marco regulatorio internacional del RSI, así como los cambios introducidos en 2024, sus implicancias epidemiológicas y de salud pública, y los aspectos legales vinculados con su implementación.

reglamento sanitario internacionalEn sus palabras de apertura, la vicerrectora de Investigación y Doctorado de la UNAB, Carolina Torrealba, destacó la importancia de abordar la preparación sanitaria como una responsabilidad que trasciende al Estado y que requiere de la participación de las universidades:

Realmente tenemos que tomarlo como una agenda país. Y creo que muchas de las universidades de Chile, ciertamente UNAB y las instituciones socias que están en esta alianza, tenemos conciencia de esa responsabilidad y la hacemos propia.

Además de la Universidad Andrés Bello, la Alianza Académica para la Resiliencia Pandémica en Chile está integrada por la Pontificia Universidad Católica, la Universidad San Sebastián, la Universidad Autónoma, la Universidad de Santiago, la Universidad del Desarrollo y la Universidad de Chile, con la colaboración del Ministerio de Salud y de la Organización Panamericana de la Salud, conformando una red de colaboración interdisciplinaria con el objeto de analizar, debatir y proponer estrategias frente a los desafíos de salud pública y emergencias sanitarias

Carolina Torrealba también relevó el papel de las capacidades científicas y académicas construidas en tiempos no críticos, recordando la experiencia de la red de laboratorios universitarios que se articuló durante la pandemia de COVID-19. “La preparación, bien hecha, profesional, de alto estándar, de excelencia, no es ruidosa, es seria. Es muchas veces invisible para la sociedad, pero es en este proceso donde radica el valor de tener un país resiliente, con capacidades para enfrentar el futuro”, señaló.

Reglamento Sanitario InternacionalEn su presentación, la subsecretaria de Salud Pública, Alejandra Pizarro, habló sobre el impacto epidemiológico y en salud pública del RSI para Chile y la región y abordó lo que motivó en parte el proceso de reforma. Según explicó, “durante la pandemia se evidenciaron brechas de la implementación del reglamento y básicamente la respuesta que tuvo el país durante la pandemia respondió más a voluntades personales que a la implementación propia del reglamento”.

Entre los desafíos identificados, Pizarro destacó la falta de mecanismos que aseguraran el cumplimiento del reglamento, las inequidades en el acceso a medicamentos, vacunas y tecnologías sanitarias, la ausencia de un enfoque de “Una Salud” y la falta de financiamiento sostenible frente a emergencias sanitarias.

Respecto de la implementación del nuevo marco, la subsecretaria enfatizó que se trata de un proceso exigente, y que “requiere capacidades técnicas reales, interoperabilidad entre los sistemas de información y una comunicación de riesgo coordinada y transparente hacia la ciudadanía”, afirmó.

Cooperación internacional y rol de las universidades

Desde la perspectiva de la OPS/OMS, el representante de la organización en Chile, Giovanni Escalante, se refirió al contexto histórico y marco regulatorio internacional. Tras su presentación, Escalante destacó:

Reglamento Sanitario InternacionalEl rol de la academia en cuanto a la generación de investigación aplicada es importantísima para la preparación y respuesta ante emergencias y desastres.

Asimismo valoró la articulación entre universidades que dio origen a la Alianza Académica para la Resiliencia Pandémica en Chile, destacándola como una experiencia que puede contribuir a fortalecer la resiliencia sanitaria. “La producción científica para generar evidencias y fortalecer la toma de decisiones” es, a su juicio, un elemento fundamental para avanzar hacia respuestas oportunas y consensuadas.

El seminario también permitió abordar una de las materias que ha generado mayor discusión en torno a las enmiendas: su relación con la soberanía nacional y el eventual rol del Congreso en su implementación.

En este punto, el senador Juan Luis Castro, presidente de la Comisión de Salud del Senado, planteó que “Chile tiene hoy día criterios, aceptación. No vemos una intromisión ni vemos una amenaza a la soberanía nacional a partir de las normas que se vayan aplicando”.

El parlamentario agregó que será necesario analizar caso a caso si determinadas definiciones requieren modificaciones legislativas, pero sostuvo que la mayoría no las requeriría. Asimismo, destacó el papel de la academia en este proceso: “Decisivo. Sin el rol de las universidades no sería posible. Especialmente este consorcio de universidades que hoy está llevando adelante la agenda sanitaria de nuestro país”.

Una alianza para fortalecer la respuesta sanitaria

La jornada incluyó además un panel sobre los alcances legales y la soberanía nacional, y un segundo bloque dedicado a la perspectiva comparada internacional y las reflexiones para Chile, con participación de representantes del Ministerio de Salud, la industria farmacéutica y organizaciones de pacientes.

Reglamento Sanitario InternacionalPara Héctor Sánchez, director del Instituto de Salud Pública de UNAB, el encuentro tuvo un doble significado: relevar la importancia de que las nuevas disposiciones sean asumidas por los países y fortalecer la colaboración entre instituciones académicas:

Creemos que es fundamental que un Reglamento Sanitario Internacional como el que ha sido modificado sea plenamente asumido para poder enfrentar los próximos desafíos sanitarios que cada vez están siendo más frecuentes.

Sánchez destacó además que la participación de distintas universidades permite avanzar en una agenda conjunta de apoyo a las autoridades sanitarias. “Es un acuerdo interuniversitario para que, en conjunto, impulsemos, empujemos, apoyemos a las autoridades sanitarias del país para que este reglamento se implemente de forma adecuada”, sostuvo.

De esta manera, el seminario se constituyó como un espacio de análisis técnico y diálogo entre distintos actores sobre las enmiendas al Reglamento Sanitario Internacional y los desafíos que enfrenta Chile para fortalecer sus capacidades de vigilancia, preparación y respuesta ante futuras emergencias sanitarias.