UNAB realizó conversatorio sobre legitimidad democrática y Estado Abierto
El Instituto UNAB de Políticas Públicas de la casa de estudios reunió a especialistas de CEPAL, el Consejo para la Transparencia y la Comisión Asesora Presidencial para la Integridad Pública y Transparencia en un espacio de análisis sobre los desafíos de la democracia contemporánea.

El pasado 19 de mayo, el Campus Bellavista de la Universidad Andrés Bello (UNAB) fue el escenario del conversatorio “Legitimidad Democrática en el Siglo XXI: ¿Por qué importa el Estado Abierto?”, organizado por el Instituto UNAB de Políticas Públicas (IPP UNAB) en colaboración con la Secretaría Ejecutiva del Programa de Estado Abierto de la Secretaría General de la Presidencia. La actividad contó con la participación de estudiantes de las carreras de Derecho y Administración Pública, junto a académicos e investigadores de la institución.
La instancia fue abierta por Raúl Figueroa, director ejecutivo del IPP UNAB, quien situó el debate en el contexto actual de polarización política y desconfianza ciudadana: “El Estado no puede ser un obstáculo, sino que debe estar siempre al servicio de las personas. Y eso no es una mera declaración, sino que requiere acciones concretas”.
Una crisis que va más allá del voto
El conversatorio fue moderado por Javier Aeloiza, director del Magíster en Gestión y Administración Pública y coordinador académico de la Escuela de Gobierno del IPP UNAB, quien dio inicio al diálogo con una pregunta central: ¿por qué la democracia representativa parece no ser suficiente para legitimar el poder en el siglo XXI?
Carlos Guazzini, secretario ejecutivo de la Comisión Asesora Presidencial para la Integridad Pública y Transparencia, planteó que el acto de votar ya no basta para que las autoridades se sientan legitimadas ante la ciudadanía.
“El voto se nos quedó corto. Necesitamos que la ciudadanía empiece a hacer suyo el ejercicio del poder”., dijo.
Roberto Munita, director de la carrera de Administración Pública de la Facultad de Economía y Negocios de la UNAB e integrante del Consejo para la Transparencia, analizó el fenómeno desde la sociología e identificó tres factores que alimentan la desconfianza institucional: el individualismo creciente, la crisis de representatividad y la tendencia a relacionarse con el Estado más como consumidor que como ciudadano.
Por su parte, Alejandra Naser, coordinadora del Área de Gestión Pública y Gobierno Abierto de CEPAL, sumó al diagnóstico el problema de la desinformación y citó datos del Latinobarómetro que indican que no más del 20% de la población latinoamericana declara confiar en sus instituciones.
“Somos desconfiados, pero tenemos razones para desconfiar. Y además hay una sociedad de la desinformación que hoy preocupa tremendamente”, planteó
El Estado Abierto como respuesta
Frente a este escenario, los tres expositores coincidieron en que el modelo de Estado Abierto, basado en los principios de transparencia, participación ciudadana y colaboración público-privada, ofrece una vía concreta para recuperar la confianza en las instituciones.
Naser explicó que la clave del modelo está en su dimensión colaborativa, que implica ceder poder desde el Estado hacia la ciudadanía para que esta pueda participar activamente en el diseño, implementación y evaluación de políticas públicas.
“Eso no puede ser más democrático, porque son las personas las que saben dónde les aprieta el zapato”., sugirió
El profesor Munita destacó el valor de la transparencia como antídoto a la corrupción y subrayó que Chile fue uno de los primeros países de la región en contar con una ley de acceso a la información, siendo hoy un referente latinoamericano en la materia. Actualmente, se tramita en el Congreso una nueva ley que busca actualizar el marco normativo vigente, que ya cumple 17 años.
Desafíos hacia adelante
En el cierre del conversatorio, los expositores identificaron los principales retos que enfrenta el modelo: la transparencia algorítmica, entendida como el derecho ciudadano a conocer cómo el Estado usa la inteligencia artificial para tomar decisiones públicas; la interoperabilidad de los datos; y el combate a la desinformación en entornos digitales.
Carlos Guazzini anticipó que desde la Comisión Asesora Presidencial para la Integridad Pública y Transparenciase trabaja en la posibilidad de impulsar una estrategia nacional de Estado Abierto que trascienda los planes de acción diarios y permita establecer una hoja de ruta de largo plazo para mejorar la gestión pública. En tanto, Alejandra Naser fue enfática en que el modelo no tiene vuelta atrás:
“No hay otra forma hoy de hacer política pública. Las personas están empoderadas, muy informadas, y hay herramientas e instituciones dadas para que un Estado abierto funcione. Pero necesitamos voluntad política: es el ingrediente fundamental”.
De esta forma, el IPP UNAB consolida su rol como espacio de reflexión y diálogo sobre los grandes desafíos de la gestión pública, acercando a estudiantes y académicos a debates que son clave para el futuro de la democracia en Chile y la región.
Revive este conversatorio a continuación:
English version

















