UNAB promovió reflexión internacional sobre Ciencia Abierta, Humanidades e inclusión en la investigación
Especialistas de Chile y Argentina analizaron los desafíos de la gestión y reutilización de datos, las Humanidades Digitales, la igualdad de género y la gobernanza editorial en el marco de un seminario organizado por el Sistema de Bibliotecas, la Revista de Humanidades y el Doctorado en Humanidades Aplicadas.
La necesidad de construir formas más abiertas, inclusivas y diversas de producir y compartir conocimiento fue el eje del Seminario Internacional “Ciencia Abierta y Humanidades: perspectivas, desafíos y prácticas en torno a la igualdad de género y la equidad territorial”, organizado por el Sistema de Bibliotecas, la Revista de Humanidades y el Doctorado en Humanidades Aplicadas de la Universidad Andrés Bello (UNAB).
Para Nicolás Román, profesor asociado del Departamento de Humanidades y editor de la Revista de Humanidades, esta iniciativa busca ampliar el acceso al conocimiento y promover una investigación más representativa de distintas realidades y perspectivas.
“Lo que nos interesa de la ciencia abierta es poder abolir las barreras del acceso y la distribución del conocimiento. Queremos tener una revista mucho más pluralista en sus enfoques, que implique investigaciones que no solamente se dediquen a temas centrales del norte global, sino también a distintas regiones de Chile”, señaló.
En esta misma línea, Claudia Catalán, directora del Sistema de Bibliotecas de la UNAB, destacó el papel que cumple esta unidad en el desarrollo de condiciones que permitan avanzar hacia una Ciencia Abierta, tanto desde la infraestructura como desde el acompañamiento a la comunidad universitaria.
“Para el Sistema de Bibliotecas, este encuentro, como otros realizados en la misma línea, es de mucha relevancia para nuestros propósitos. Tenemos la responsabilidad no solo de implementar y mantener un ecosistema de infraestructuras tecnológicas que permita a la Universidad avanzar en el desarrollo de la Ciencia Abierta y el acceso abierto, a través de nuestros repositorios”, explicó.
Catalán agregó que este trabajo también contempla el acompañamiento y la formación de la comunidad universitaria en torno a estos nuevos modelos de producción y circulación del conocimiento.
“También debemos destacar el trabajo permanente que realiza el equipo en los procesos de difusión, formación y alfabetización de la comunidad universitaria sobre estos temas”, agregó.
Humanidades Digitales
La Dra. Gimena del Río Riande, investigadora del CONICET de Argentina, participó con la conferencia “Ciencia abierta y humanidades: algunos ejemplos de gestión, publicación y preservación de datos desde las Humanidades Digitales” y el taller “El análisis automatizado de textos con herramientas de Humanidades Digitales”.
Durante sus presentaciones abordó la relación entre Humanidades Digitales y Ciencia Abierta. Destacó que la incorporación de tecnologías a la investigación requiere trabajo interdisciplinario y una reflexión permanente sobre la forma en que se construyen y comparten los datos.
La investigadora explicó que uno de los principales desafíos actuales no es únicamente digitalizar documentos, archivos o colecciones patrimoniales, sino transformar esos materiales en recursos que puedan ser utilizados y reutilizados por otros investigadores.
Para ello, señaló, es necesario desarrollar procesos de lectura, curaduría, limpieza, anotación, enriquecimiento y documentación que muchas veces permanecen invisibles para quienes observan solo los resultados finales.
“Los datos no suelen ser numéricos y estructurados como en otras disciplinas. Nuestros datos a veces son libros que consultamos, patrones narrativos, son datos que están desestructurados o semiestructurados”, dijo.
A partir de esa realidad, sostuvo que la apertura del conocimiento requiere algo más que poner información a disposición del público. También implica transparentar las decisiones metodológicas que permiten obtener resultados, generar visualizaciones o construir conjuntos de datos para investigación.
“Tenemos que describir cómo se construyó ese dataset. Así puedes ofrecer resultados, pero también documentar todo ese proceso para que se puedan comprender mejor esos resultados y a lo mejor hasta mejorarlos”, afirmó.
Del Río Riande destacó que esta documentación permite comprender de dónde provienen los datos, cómo fueron organizados y qué criterios se utilizaron para procesarlos.
Además, facilita que otras personas puedan revisar esos procedimientos, corregir eventuales errores y desarrollar nuevas investigaciones a partir de los mismos materiales.
La académica también relevó el valor de los repositorios, las tecnologías abiertas y la documentación de procesos para fortalecer la colaboración académica y la formación de nuevas comunidades de investigación.
“Alguien que se acerca puede no solo explorar mis proyectos, sino también ver cómo se hicieron”, sostuvo.
A su juicio, esa posibilidad constituye una de las principales fortalezas de la Ciencia Abierta. Esto permite compartir metodologías, adaptar herramientas y construir nuevo conocimiento sobre el trabajo previamente desarrollado por otros equipos.
Igualdad de género y gobernanza editorial
La dimensión de género fue abordada por la Dra. Carla Rivera, de la Universidad de Santiago de Chile, quien presentó un análisis de 271 revistas universitarias chilenas para examinar la relación entre la participación de mujeres en la producción científica y su presencia en los espacios de decisión editorial.
Su investigación mostró que el aumento de la participación femenina como autora de artículos no necesariamente se refleja en una representación equivalente en cargos de dirección y edición.
“La producción científica no se traduce en poder editorial”, indicó Rivera.
La académica sostuvo que las revistas científicas cumplen un papel central en la validación y circulación del conocimiento. Por ello, las desigualdades presentes en sus estructuras de gobernanza tienen efectos concretos sobre las investigaciones y perspectivas que alcanzan visibilidad.
“Abrir el acceso no reforma por sí solo quién decide qué se publica”, afirmó.
En ese contexto, planteó que avanzar hacia una Ciencia Abierta más inclusiva requiere revisar también las estructuras que participan en la validación y legitimación del conocimiento científico.
“Las revistas académicas son infraestructuras de poder. Sus decisiones de gobernanza editorial son las que distribuyen la autoridad para validar y legitimar conocimiento”, sostuvo.
Hacia una investigación más pluralista
Las distintas exposiciones coincidieron en que la Ciencia Abierta involucra mucho más que garantizar acceso gratuito a publicaciones académicas.
También supone reflexionar sobre cómo se construyen los datos, cómo se documentan los procesos de investigación, quiénes participan en la producción de conocimiento y qué mecanismos permiten ampliar la diversidad de voces presentes en el sistema científico.
Para Román, estos desafíos forman parte de una transformación más amplia de las Humanidades y de las formas de comunicar la investigación.
“Lo que busca es salir de esta forma más erudita de hacer la investigación para poder comunicarla con nuevo formato”, aseveró.
Desde las Humanidades Digitales hasta la gobernanza editorial, el seminario permitió abrir una reflexión sobre los cambios que requieren las instituciones académicas para avanzar hacia formas de investigación más transparentes, colaborativas e inclusivas.
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