UNAB potencia su proyecto académico con desarrollo de nueva infraestructura de vanguardia
La Universidad suma más de 41.000 m2 a sus campus hacia 2027. En el largo plazo, y según lo contemplado en sus proyecciones, se agregarán más de 70.000 m2 adicionales. El objetivo es fortalecer los espacios físicos de la institución en línea con su Plan Estratégico Institucional y con las nuevas necesidades de sus estudiantes y comunidad.
La Universidad Andrés Bello (UNAB) se encuentra desarrollando una transformación significativa en materia de infraestructura en sus sedes. Con más de $220 mil millones destinados a nuevos edificios, ampliaciones y equipamiento, la casa de estudios consolida su estatus como referente en materia de excelencia educativa, impulsando espacios que fomenten el aprendizaje, la investigación y la vida universitaria.
De esta manera, la Universidad apuesta por un crecimiento importante en sus instalaciones, pasando de los 306.000 m2 en 2023 a más de 347.000 m2 en 2027, es decir, un crecimiento de 13% en 5 años.
¿La razón? Los proyectos necesarios para la concreción de su Plan Estratégico Institucional 2023-2027, el que establece una hoja de ruta a seguir y que tiene como pilar fundamental el proceso de enseñanza-aprendizaje, el uso de tecnología para mejorar la experiencia estudiantil, la investigación con impacto y la vinculación con la comunidad desde distintos frentes.
Más aún, si se consideran todos los proyectos planificados en el largo plazo y contemplados en el Plan Maestro Institucional, la Universidad apostará por un crecimiento de más de 100.000 m2 respecto de 2023.
“Este ambicioso plan de infraestructura que estamos llevando adelante no solo responde a las demandas del presente, sino que sienta las bases para proyectarnos hacia el futuro. Como referente en la educación superior en Chile, asumimos la responsabilidad de proyectarnos y responder a las crecientes necesidades de una sociedad altamente exigente, dinámica e inmersa en un contexto global”, asegura el rector de UNAB, Julio Castro.
La autoridad además agregó que estos planes de crecimiento y perfeccionamiento de la infraestructura “son un reflejo de nuestro compromiso con el país en el que estamos inmersos y con los estándares de excelencia en la formación que entregamos y que queremos seguir entregando. Es una muestra de cómo queremos seguir siendo un faro de conocimiento, innovación y desarrollo para las próximas generaciones”.
Además de nuevos edificios en Santiago y Viña del Mar enfocados en espacios académicos y de investigación, y una serie de instalaciones nuevas en Concepción para el desarrollo de carreras específicas y entrega de servicios a la comunidad, este plan contempla diversas inversiones en equipamiento y mantenimiento de los espacios actuales y futuros, adicionalmente a la fuerte inversión proyectada en materia de uso de la tecnología.
Solo en este último aspecto, la Universidad está invirtiendo más de $8.000 millones en este período.
Un punto interesante para recalcar es la orientación hacia a sostenibilidad que está adoptando la universidad en los nuevos edificios construidos, todo en línea con el compromiso anunciado por la institución de alcanzar la carbononeutralidad hacia el año 2038, lo que implica una serie de esfuerzos también en esta materia.
“Queremos ofrecer a nuestros estudiantes entornos de aprendizaje de primer nivel que potencien sus talentos y faciliten su desarrollo académico. No solo se trata de modernizar las instalaciones, sino de crear espacios que inspiren innovación, colaboración y excelencia”, destacó la prorrectora de Universidad Andrés Bello, Ana María Pavez.
Además, Pavez agregó que “la universidad está comprometida con su entorno y con incorporar una serie de aspectos que hagan más sostenibles sus nuevas instalaciones, ya sea en materia de eficiencia energética, como en uso de espacios, etc.”.
Principales proyectos Sede Santiago
El Campus República ya partió con la remodelación y habilitación en 2024 del edifico ubicado en calle República 290, conocido como el Palacio Herquíñigo. Con casi 3.000 m2, este edificio fue diseñado con los más altos estándares de conectividad y comodidad, incorporando nuevas salas de clases, cafetería, espacios colaborativos y de estar para la comunidad universitaria.
Además, en marzo de 2026 inició sus operaciones el edificio Echaurren 174, que contempla 7.044 m² distribuidos en siete pisos, en los cuales hay salas de clases, laboratorios, auditorios y distintas áreas de estudio. Este edificio -que contempla 4 subterráneos- complementa y hacer crecer el Campus República, el más antiguo y grande que tiene la Universidad.
Junto a este nuevo edificio enfocado principalmente en espacios para hacer clases, se sumará un nuevo edificio de investigación, el que contará con más de 8.200 m². Este edificio de 4 pisos y 3 subterráneos, estará destinado a laboratorios y espacios de investigación para las distintas facultades, centros e institutos, promoviendo entornos de investigación científica colaborativa de alto nivel.
En este campus, también, se considera la habilitación y ampliación de un edificio de Conservación Histórica para la Facultad de Educación y Humanidades y la Facultad de Ciencias Sociales. Este nuevo espacio contará con 1.200 m2 construidos y 3 pisos y está destinado a uso administrativo, incorporando oficinas individuales, compartidas y áreas comunes para colaboradores y académicos de ambas facultades.
Por su parte, el Campus Casona de Las Condes se está construyendo un nuevo edificio, el denominado Borde Poniente, que abarcará 11.200 m² distribuidos en 7 niveles de los cuales 4 son subterráneos. Su diseño contemporáneo equilibra la identidad histórica del campus y una propuesta arquitectónica moderna. En este edificio, se dará espacio a laboratorios, salas de clases, auditorio, oficinas y espacios colaborativos, con entrega prevista para 2027.
Éste es solo el primero de diversos espacios planificados para este campus, ya que para el largo plazo también se encuentran iniciativas como un área de Postgrado y un Centro de Extensión, dando cuenta del interés de la Universidad por hacer crecer y profundizar el rol que tiene Casona en materia de oferta educativa.
Respecto a la Sede Viña del Mar
En Viña del Mar, se remodelaron laboratorios de ingeniería y se amplió el hospital de simulación. Además, se está construyendo un nuevo campus de 25.500 m² en el barrio de Miraflores Alto, cuya primera etapa suma más de 18.800 m2 para estar habilitada en 2027. Este nuevo campus tendrá una capacidad total de alrededor de 2 mil estudiantes.
Este nuevo campus, construido bajo los más altos estándares de calidad y con una mirada sostenible en el uso de sus recursos, incluirá salas de clases, laboratorios, auditorio, biblioteca, casino, cowork, áreas deportivas, entre otros.
De esta manera esta obra fortalecerá la sede UNAB en Viña del Mar, sede que hoy es la segunda más grande de la Universidad y donde UNAB proyecta seguir fortaleciendo su presencia.
¿Cuál será el foco en la Sede Concepción?
En Concepción, la Universidad Andrés Bello levantó su Hospital de Equinos, el cual contempla distintas áreas como laboratorios, enfermería, pabellones, pesebreras, entre otros.
A su vez, los próximos meses, se proyecta la puesta en operaciones del nuevo edificio UFAS en Yumbel para la rehabilitación de fauna silvestre. Serán 454 m² proyectados en un terreno de 5.000 m², que albergará hospitales por especie, salas de examen, cirugía e imágenes, bodegas y jaulas de preliberación.
Junto a ello, se ampliaron los espacios para salas de clases con 1.233 m² incorporados paulatinamente desde el año 2025. Estos proyectos están orientados a fortalecer la formación práctica y la vinculación con el entorno.
Por último, la Universidad se encuentra en proceso de construcción de un edificio junto al Hospital de Los Ángeles, en dicha ciudad, cuyo objetivo es apoyar la formación práctica de las carreras de salud. Diseñado con espacios flexibles y funcionales, integra salas de clases, cowork, auditorio y áreas de descanso.
Desafíos UNAB
Todos estos proyectos, contemplan la construcción de infraestructura estratégica para los desafíos futuros de la universidad, así como también un desafío importante en materia de construcción. La U. Andrés Bello ha ido presentando las solicitudes de permisos en la medida que se va requiriendo y ha seguido una estricta política de cumplimiento en esta materia.
“Como Dirección General de Servicios Universitarios tenemos un enorme desafío que tiene que ver con el desarrollo impecable de cada una de las etapas de los distintos proyectos. Cada iniciativa tiene una planificación determinada e implica por supuesto cumplir a cabalidad con todos los requerimientos municipales y de las distintas instancias relacionadas. Junto a eso, nos hemos preocupado de generar protocolos y procesos para la relación con el entorno antes, durante y después de cada construcción, buscando siempre ser un aporte y un actor que sume en las comunidades donde estamos o nos estamos insertando”, explicó el director general de servicios universitarios, Juan Carlos Kong.
Este plan de infraestructura representa para UNAB mucho más que metros cuadrados construidos: es, según han dicho sus autoridades, la materialización de su sello institucional, que apuesta por una universidad de calidad, conectada con su entorno, que promueve el aprendizaje activo y que sitúa a sus estudiantes en el centro de su quehacer.
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