31 Agosto 2026

UNAB impulsa MIAsistentes, un ecosistema de inteligencia artificial para acompañar el aprendizaje y la experiencia universitaria

La iniciativa forma parte de la estrategia de Transformación Digital de la UNAB y busca ofrecer una experiencia universitaria más personalizada, ágil y cercana, fortaleciendo el acompañamiento a estudiantes mediante inteligencia artificial.

Como parte de su estrategia de Transformación Digital, la Universidad Andrés Bello (UNAB) continúa ampliando la incorporación de soluciones basadas en inteligencia artificial para fortalecer la experiencia de su comunidad. En este contexto, durante el segundo semestre de 2026 comenzó la implementación progresiva de MIAsistentes, un ecosistema de asistentes virtuales institucionales desarrollados y validados por la Universidad para apoyar tanto los servicios dirigidos a estudiantes como los procesos académicos.

La iniciativa representa una evolución del trabajo que la UNAB ya venía desarrollando en materia de asistentes virtuales y busca avanzar hacia soluciones especializadas, capaces de responder a las necesidades de distintos ámbitos de la experiencia universitaria.

“Los asistentes virtuales académicos y de servicios son parte de la estrategia de Transformación Digital de la UNAB y reflejan un trabajo profundamente transversal”, explica Claudia Bascur, vicerrectora de Transformación Digital. La autoridad destaca que este trabajo articula a áreas como Servicios al Estudiante, Matrículas, Vicerrectoría Académica, Tecnologías de la Información y Transformación Digital.

El objetivo, agrega, es “aprovechar la inteligencia artificial para personalizar cada vez más la experiencia de nuestros estudiantes, tanto en sus interacciones de servicio como en su proceso de aprendizaje, entregando apoyo más oportuno, pertinente y disponible cuando lo necesitan”.

Un ecosistema de asistentes especializados

MIAsistentes contempla soluciones orientadas a necesidades específicas. MIA Estudiantes estará disponible las 24 horas, los siete días de la semana, para orientar consultas y procesos académicos y administrativos, como matrícula, inscripción de asignaturas, certificaciones, titulación y otros servicios institucionales.

La Universidad incorporará además progresivamente los MIA Académicos, desarrollados para apoyar el proceso formativo de los estudiantes. Estas herramientas estarán disponibles en las Aulas Virtuales Canvas y responderán en el contexto de cada asignatura, utilizando la bibliografía oficial y los recursos definidos por los docentes.

Para Loreto Boitano, directora de Transformación Digital, uno de los principales desafíos fue desarrollar una solución que aportara valor al proceso formativo y se integrara al ecosistema digital de la Universidad.

“Esto implicó asegurar respuestas confiables, basadas en la bibliografía oficial y los recursos definidos por cada docente, además de construir una plataforma escalable, con capacidades de autogestión, analítica e integración con nuestros sistemas institucionales para acompañar su crecimiento”, señala.

El desarrollo de MIA Académicos también se apoyó en una amplia fase de pilotaje y validación. Desde 2024 a la fecha, más de 15.000 estudiantes han utilizado asistentes virtuales basados en inteligencia artificial, registrándose más de 450.000 interacciones. Esta experiencia ha permitido fortalecer los modelos de atención, aprendizaje y analítica antes de su escalamiento institucional.

Esta especialización permite diferenciar a MIAsistente de las herramientas de inteligencia artificial de propósito general.

“MIAsistente fue diseñado específicamente para el contexto educativo de la UNAB. A diferencia de herramientas de IA de propósito general, entrega respuestas contextualizadas con la bibliografía oficial de cada asignatura, incorpora referencias a las fuentes utilizadas y genera información analítica que permite a los docentes comprender las principales dudas de sus estudiantes y fortalecer sus estrategias de enseñanza”, explica Boitano.

Integrar la IA con sentido pedagógico

La implementación de los MIA Académicos considera formación y acompañamiento docente para que estas herramientas se incorporen a las asignaturas desde una perspectiva pedagógica. La estrategia contempla cursos, talleres especializados, webinars, encuentros docentes y recursos de apoyo.

“Un aspecto central es que los docentes trabajan con los syllabus, resultados de aprendizaje, actividades y evaluaciones de sus propias asignaturas. De esta manera, la incorporación de inteligencia artificial no parte de la herramienta, sino de una necesidad pedagógica concreta y de la contribución que esta puede realizar al aprendizaje”, explica Gonzalo Donoso Pérez, director de Competencias Digitales Docentes.

La incorporación de estas tecnologías en el ámbito educativo también demanda desarrollar criterios para evaluar su aporte y comprender cómo utilizarlas de manera pertinente según los objetivos de enseñanza y aprendizaje.

“Una integración responsable requiere comunicar con transparencia cuándo y para qué puede utilizarse la inteligencia artificial, y resguardar la privacidad, la autoría, la citación, la propiedad intelectual y la integridad académica. También debe considerar la inclusión, la accesibilidad y las distintas condiciones de participación de los estudiantes”, destaca.

Más acompañamiento para los estudiantes

En el ámbito académico, los MIA Académicos buscan complementar el trabajo docente y ampliar las oportunidades de apoyo para los estudiantes más allá del aula, con herramientas disponibles de manera permanente y contextualizadas a cada asignatura.

“Un asistente virtual personalizado permite extender el acompañamiento académico más allá del aula, entregando apoyo oportuno y disponible las 24 horas. No solo responde consultas sobre contenidos, sino que orienta al estudiante en su proceso de aprendizaje mediante explicaciones adaptadas al contexto de la asignatura, resolución guiada de ejercicios, recomendaciones de recursos y retroalimentación inmediata”, señala Ignacio Andrada, director de Acompañamiento y Progresión Académica.

Este acompañamiento también puede contribuir al desarrollo de la autonomía y la autorregulación del aprendizaje, especialmente en asignaturas de alta complejidad o de primer año.

“Como complemento al trabajo docente, esta herramienta favorece una experiencia de aprendizaje más personalizada, especialmente en asignaturas de alta complejidad o de primer año, donde el acompañamiento oportuno es un factor clave para la permanencia y la progresión académica”, agrega.

La experiencia desarrollada por la Universidad muestra además resultados positivos en el desempeño estudiantil. En un estudio realizado con datos de 2025 en asignaturas del Departamento de Ciencias Biológicas, los estudiantes que utilizaron asistentes virtuales académicos más de 30 veces lograron hasta un 20% más de aprobación en comparación con quienes no utilizaron estas herramientas.

Las interacciones con los asistentes también entregan información para comprender mejor las necesidades de aprendizaje.

“El análisis de las preguntas más frecuentes, los conceptos que presentan mayores dificultades, los momentos en que se concentran las consultas o los temas que requieren reiteradas explicaciones permite identificar tempranamente brechas de aprendizaje y necesidades de apoyo”, puntualiza Andrada.