UNAB fue sede de la Jornada de Verano del Núcleo Milenio PhytoLearning
El evento combinó ciencia, difusión y construcción de comunidad para estimular la creación de redes entre los miembros de este Núcleo Milenio, liderado por José Migel Álvarez, investigador del Centro de Biotecnología Vegetal de la Universidad Andrés Bello.
A mediados de enero se realizó en Campus Casona de la Universidad Andrés Bello la primera Jornada de Verano del Núcleo Milenio en Ciencia de Datos y Resiliencia Vegetal – PhytoLearning. La instancia fue concebida como un espacio de encuentro académico en el que investigadores, estudiantes y colaboradores del Núcleo se reunieron para compartir avances y resultados en torno a la resiliencia vegetal, la genómica y los enfoques basados en inteligencia artificial.
El proyecto cuenta con la participación de seis casas de estudio: la Universidad Andrés Bello, la Universidad Mayor, la Universidad Adolfo Ibáñez, la Universidad de Concepción, la Universidad Católica de Temuco y la Universidad de O’Higgins.
“Es muy amplio, colaborativo y a la vez desafiante, en que tenemos que estar todos conectados”, explicó José Miguel Álvarez, investigador del Centro de Biotecnología Vegetal de UNAB y director del Núcleo Milenio PhytoLearning. Asimismo, agregó:
Uno de los elementos más relevantes de este encuentro es su carácter integrador: reúne distintas líneas de investigación y distintas etapas formativas -pregrado, magíster doctorado, y postdoctorado- dentro de un mismo espacio, estimulando la colaboración y la creación de nuevas redes.
“Nuestra labor como investigadores es tratar de que exista cohesión entre los distintos programas de doctorado que participan y ver las oportunidades que se pueden generar”, concluyó.
Elena Vidal, investigadora del Centro de Genómica y Bioinformática de la Universidad Mayor y directora alterna del Núcleo Milenio PhytoLearning, también destacó la oportunidad de encuentro, “para estrechar lazos, compartir, ver la planificación estratégica para esta nueva etapa 2026, y celebrar nuestros logros”.
Ciencia en PhytoLearning
La actividad contempló tres charlas científicas dictadas por miembros del Núcleo Milenio, entre ellos Ariel Cerda, investigador postdoctorado del Centro de Biotecnología Vegetal de UNAB.
En su charla el joven científico abordó su proyecto de investigación que utiliza la biología sintética para intentar generar circuitos de genes que responden a estímulos ambientales. “El objetivo es generar plantas que respondan de forma más inteligente a la sequía y a distintos estímulos que tienen que ver con el crecimiento de la planta”, explicó.
Para Cerda, este tipo de instancias son esenciales para generar interacción. “La gracia de un ser un grupo interdisciplinario es que nos conozcamos para poder interactuar y generar cosas que no se nos han ocurrido desde nuestras propias áreas”.
Un aporte desde la robótica
La sesión de posters se llevó a cabo en un ambiente distendido, donde estudiantes del Núcleo Milenio PhytoLearning pudieron practicar la comunicación científica y establecer vínculos con potenciales colaboradores.
Estudiantes de UNAB abordaron el uso de robótica en agricultura, trabajo que realizan al alero del investigador Juan Pablo Vasconez, de la Facultad de Ingeniería y miembro de PhytoLearning.
Stephanie Cea, estudiante del último año de Ingeniería en Automatización y Robótica, presentó la colaboración de un robot en la cosecha de paltas. “Utilizamos la interacción humano-robot; no reemplazar al humano, sino que el robot ayude al humano a repartir las cajas de paltas Todo esto lo hacemos mediante comunicación no verbal”, explicó.
Por otro lado, Iván García, estudiante del doctorado de Ingeniería en Sistemas Avanzados presentó su trabajo en torno a la percepción activa de robots en la agricultura, específicamente la visión, lo que es considerado uno de los problemas más desafiantes en robótica.
“Lo que estoy usando como visión es una cámara, un sensor que va incorporado donde iría la mano del brazo robótico. El robot es retroalimentado con datos como la posición y la orientación. Eso quiere decir que el robot sabe específicamente dónde está parado y dónde está el fruto que está reconociendo”, explicó García.
La actividad concluyó con la charla “El rol social de la ciencia más allá de sus productos” a cargo del destacado divulgador científico, Gabriel León, quien reflexionó sobre la importancia de la comunicación científica y el valor de acercar el conocimiento a públicos diversos, tanto a nivel nacional como regional.
De esta forma, la jornada reafirmó el valor de la colaboración interdisciplinaria y el rol de la Universidad Andrés Bello como articuladora de redes científicas orientadas a enfrentar desafíos actuales en ciencia y sostenibilidad.
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Uno de los elementos más relevantes de este encuentro es su carácter integrador: reúne distintas líneas de investigación y distintas etapas formativas -pregrado, magíster doctorado, y postdoctorado- dentro de un mismo espacio, estimulando la colaboración y la creación de nuevas redes.