24 Agosto 2026

UNAB distingue como Profesor Honorario 2026 a cinco referentes que han marcado a nuevas generaciones

La distinción pone en valor trayectorias que continúan activas y proyectándose en nuevos desafíos, desde la formación de estudiantes y la investigación hasta la creación artística y la comprensión del escenario internacional.

La Universidad Andrés Bello (UNAB) otorgó la distinción de Profesor Honorario 2026 a cinco destacadas figuras vinculadas a la ciencia, la educación, las artes y las relaciones internacionales, en reconocimiento a trayectorias marcadas por la excelencia, el liderazgo y una contribución que continúa proyectándose en sus respectivas disciplinas.

En esta edición fueron distinguidos Pablo Langlois, artista visual y docente; Martín Montecino, científico especializado en biología celular y molecular; María Teresa Morales, académica vinculada a la educación y la gestión universitaria; Ariel Orellana, investigador en biotecnología vegetal; y Fernando Reyes Matta, académico y diplomático especializado en comunicaciones, relaciones internacionales y estudios sobre China.

Durante la ceremonia, el rector de la UNAB, Julio Castro, destacó que el reconocimiento surge desde las propias facultades y pone en valor tanto la trayectoria de los galardonados como su aporte a la formación de nuevas generaciones.

En esa línea, enfatizó que la distinción reconoce trayectorias que continúan vigentes: “Quiero instarlos a que sigan formando gente, preparando profesionales nuevos de relevo. Este  es un premio que reconoce la trayectoria de la gente que está vigente y ustedes están muy vigentes cada uno en sus respectivas áreas”, señaló.

Crear para inspirar

La obra y el trabajo docente de Pablo Langlois han contribuido al desarrollo de las artes visuales tanto dentro como fuera del país. Sus creaciones forman parte de las colecciones del Museo Nacional de Bellas Artes, el Museo de Artes Visuales, el Museo de Arte Contemporáneo y el Centro Nacional de Arte Contemporáneo, entre otras instituciones.

A lo largo de su carrera ha combinado la creación artística con la enseñanza de pre y postgrado, la participación en jurados y comités evaluadores y diversas labores de gestión cultural. Fue presidente en dos períodos del Jurado Nacional de Fondart y asesor técnico-político del área de Artes de la Visualidad del Ministerio de las Artes, las Culturas y el Patrimonio.

En 2012 se integró a la UNAB como director de la carrera de Artes Visuales, participando activamente en el desarrollo de este proyecto académico y en la formación de nuevas generaciones de artistas.

Desde su experiencia como académico y artista, Langlois puso el foco en el papel transformador de la educación y las artes. “Una sociedad que deja de cultivar la curiosidad, la imaginación y el conocimiento comienza también a empobrecerse espiritualmente. Porque al final aprender y enseñar es una de las formas más profundas de creer en el futuro”, reflexionó.

Ciencia con impacto y legado

Con más de tres décadas dedicadas a la investigación, Martín Montecino ha desarrollado una destacada labor en biología celular y molecular, bioquímica y biomedicina. Es bioquímico y magíster en Bioquímica de la Universidad de Concepción, y doctor en Ciencias Biomédicas de la University of Massachusetts Medical School.

Desde su incorporación a la UNAB en 2010 impulsó la creación del núcleo científico que dio origen al Instituto de Ciencias Biomédicas, unidad que dirige desde 2018. Su producción académica incluye 195 publicaciones científicas, 24 capítulos de libros y dos solicitudes de patente, junto con una extensa labor en la formación de investigadores. En 2026, la UNAB presentó su candidatura al Premio Nacional de Ciencias Naturales, destacando sus aportes al desarrollo de la biología molecular y la epigenética en Chile.

Su aporte también se ha expresado en espacios de liderazgo científico, como la subdirección del Centro de Regulación del Genoma, su participación en el Núcleo Milenio EpiNeuro y la presidencia del Consejo Superior de Ciencias CONICYT-FONDECYT. Actualmente encabeza la Sociedad de Bioquímica y Biología Molecular de Chile.

Para Montecino, la formación de nuevas generaciones va mucho más allá de la transmisión de conocimientos. “Porque formar no consiste solamente en transmitir conocimientos o enseñar metodología. También significa despertar curiosidad, cultivar el rigor y ayudar a que cada persona encuentre su propia voz”, afirmó.

La formación como vocación

Profesora de Biología y Ciencias Naturales de la Universidad de Chile y máster en Dirección de Centros Educativos de la Universidad Complutense de Madrid, María Teresa Morales ha construido una carrera centrada en la docencia, el liderazgo académico y la gestión educacional.

Se incorporó a la UNAB en 2010 como directora de Postgrado de la sede Concepción. Más tarde fue vicedecana de la Facultad de Humanidades y Educación y dirigió programas de magíster vinculados al liderazgo y la gestión educativa, además de participar en iniciativas desarrolladas junto al Ministerio de Educación.

Desde 2015 se desempeña como directora académica de la sede Concepción, rol desde el que ha contribuido al fortalecimiento del proyecto académico de la Universidad en la Región del Biobío y a la mejora permanente de la experiencia formativa de sus estudiantes.

Su trayectoria en la gestión universitaria también ha estado marcada por el trabajo colaborativo y un propósito común en torno a los estudiantes. “Detrás de cada proyecto, de cada logro y de cada desafío institucional hay personas, y compartimos un objetivo que da sentido a nuestro trabajo: la formación de calidad de nuestros estudiantes”, expresó.

Impulsar la ciencia desde la universidad

Ariel Orellana es bioquímico de la Universidad de Concepción y doctor en Ciencias Biológicas de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Tras realizar un posdoctorado en la Universidad de Massachusetts, se incorporó a la UNAB en 2004, donde fundó el Centro de Biotecnología Vegetal y posteriormente ejerció como vicerrector de Investigación y Doctorado. Actualmente dirige el Centro de Interés Nacional sobre Investigación para la Transformación Agroalimentaria, CITAGRO.

Su trabajo científico se ha concentrado en la biosíntesis de la pared celular vegetal y en el estudio de los genomas de frutales y especies adaptadas a ambientes extremos. Además de formar a generaciones de estudiantes e investigadores, ha liderado importantes instancias científicas nacionales, entre ellas la Sociedad de Biología Celular de Chile y el Consejo Superior de Ciencias de Fondecyt.

En el ámbito internacional, fue nombrado Visiting Fellow de Magdalene College de la Universidad de Cambridge en 2023 y miembro de la Academia de Ciencias de América Latina en 2024.

Esta trayectoria, según explicó Orellana, debe entenderse también como una construcción colectiva y como un punto de partida para nuevos desafíos. “Aunque esta distinción lleva mi nombre, siento que reconoce una trayectoria colectiva y que pertenece también a todas las personas que hicieron posible este camino. Recibo el nombramiento de Profesor Honorario no como el cierre de una etapa, sino como una expresión de pertenencia y un compromiso de continuar aportando a esta universidad”, señaló.

Una mirada al mundo desde la academia

La trayectoria de Fernando Reyes Matta reúne el mundo académico, las comunicaciones y las relaciones internacionales. Historiador de la Universidad de Chile y Master of Arts en Estudios de China y Sociedad de la Universidad de Alcalá, España, fue cofundador del Instituto Latinoamericano de Estudios Transnacionales y consultor de la Comisión MacBride de la UNESCO.

Su carrera diplomática incluye cargos como director de Asuntos Culturales e Información del Ministerio de Relaciones Exteriores, embajador en Nueva Zelandia, asesor internacional del Presidente Ricardo Lagos y embajador de Chile en China entre 2006 y 2010.

Su vínculo con la Universidad Andrés Bello se remonta a la década de 1990, cuando se desempeñó como su primer director de Extensión y profesor. En 2011 regresó a la institución para dirigir el Centro de Estudios Latinoamericanos sobre China, desde donde impulsó una mirada latinoamericana sobre el país asiático y sus relaciones con la región.

Su experiencia académica y diplomática también lo lleva a poner el foco en la capacidad de anticiparse a los escenarios que vienen. “Yo creo que uno tiene que pensar siempre hacia adelante. Lo más importante es mirar el mundo que viene, advertir nuevas preguntas y crear los nuevos méritos para el futuro. Y yo creo, francamente, que tenemos la capacidad de advertir las nuevas preguntas y crear los nuevos méritos para el futuro”, afirmó.

Las cinco trayectorias reconocidas este año recorren ámbitos diversos, pero comparten un compromiso con la formación, la generación de conocimiento, la creación y la comprensión de los desafíos de su tiempo.

Con esta distinción, la Universidad Andrés Bello reconoce no solo lo construido por estos cinco referentes, sino también su vigencia y capacidad de continuar aportando a la formación de nuevas generaciones y al desarrollo de sus respectivas disciplinas.