Una tragedia familiar y lecciones para la seguridad aérea: lanzan libro “Rojo Carmín” en la UNAB
La obra es de Luz María Ramírez, exalumna del Diplomado en Investigación de Accidentes Aéreos de la U. Andrés Bello y madre de Tomás Gutiérrez, joven que en 2020 falleció en un accidente aéreo en Colina. El evento fue organizado por la Facultad de Ingeniería UNAB y la Fundación Tomi.
El 17 de enero de 2020 marcó un punto de inflexión en la vida de Luz María Ramírez. Ese día, su hijo Tomás, de 19 años, falleció luego de que el planeador en el que participaba de un vuelo de instrucción se estrellara en Colina. Junto a él murió su profesor y quien pilotaba la aeronave, José Luis Aldunce.
Seis años después, Luz María lanzó el libro “Rojo Carmín: La verdad del fuego en vuelo”, donde rescata la memoria de Tomás, pero también comparte el proceso de investigación y las lecciones que el caso deja para la seguridad aeronáutica.
La presentación del libro se realizó en el campus Antonio Varas de la Universidad Andrés Bello (UNAB) bajo la organización de la Fundación Tomi y la Facultad de Ingeniería, donde la autora cursó el Diplomado en Investigación de Accidentes Aéreos.
Espacio de reflexión y debate
La actividad contó con la participación del director de Educación Continua de la Facultad de Ingeniería, Álvaro Cepeda, y del director del diplomado, Patricio Cancino. Su propósito fue ofrecer un espacio de reflexión interdisciplinaria, contribuyendo al debate y a la generación de conocimiento en torno a la seguridad aeronáutica.
“Luz María es exalumna del Diplomado en Investigación de Accidentes Aéreos, lo cual nos llena de orgullo, porque todas las habilidades, conocimientos y prácticas que recibió en el programa, los pudo aplicar para crear la Fundación Tomi y también, por supuesto, el libro”, destacó Álvaro Cepeda.
Al explicar la relación que guarda el diplomado con el libro, Patricio Cancino señaló que “el programa busca tener en Chile una masa crítica de individuos que posean conocimientos básicos y avanzados en materia de seguridad operacional relacionados con la investigación de un accidente aéreo”.
“Dentro de este diplomado, los alumnos aprenden que un accidente no tiene una sola causa, sino que son múltiples los factores que afectan una operación en un momento dado, y que siempre hay un nivel de riesgo en esta industria”, agregó Cancino.
Propósito del libro
Al presentar “Rojo Carmín”, Luz María Ramírez explicó que se propuso escribir para ordenar emocionalmente lo vivido, pero también para dejar un registro útil para otras familias, investigadores y actores del sistema aeronáutico.
Contó que, luego de ocurrido el accidente, ella y su familia comenzaron a indagar las causas del siniestro, pues “necesitábamos saber qué es lo que había ocurrido. Como familia era un imperativo para poder tener paz”.
“Y ahí nos fuimos dando cuenta de que, como aprendimos en el diplomado, este no es un accidente que ocurrió el 17 de enero de 2020 a las 8.56 horas. Es un cúmulo de hechos que se fueron tejiendo en esta historia que, finalmente, como un candado del que uno encuentra la clave, abrieron la llave para que esta tragedia ocurriera”, expresó.
Independencia en la investigación
La autora enfatizó en una necesidad que hoy observa en la industria: que quien investiga accidentes sea independiente, es decir, no dependa de la misma autoridad que regula, fiscaliza o presta servicios, ya que, según dijo, eso puede afectar la confianza y la transparencia.
“¿Puede existir aprendizaje sin independencia? En el caso concreto de la investigación del accidente de nuestro hijo, creemos que no hubo aprendizaje, porque al haber esta falta de independencia, no se llegó a la causa”, lamentó el padre de Tomás, Manuel Gutiérrez.
Asimismo, los padres de Tomás comentaron que el accidente puede tomarse como caso de estudio internacional para mostrar cómo varios detalles aparentemente menores se acumulan hasta producir una tragedia, entre ellos, problemas de mantención, componentes y procedimientos.
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