15 Junio 2026

TVN | ¿Estás perdiendo la audición sin darte cuenta?: Revisa las señales silenciosas que lo podrían estar provocando

Cristian Poblete, académico de la carrera de Fonoaudiología de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, advirtió por hábitos que podrían hacer perder la audición.

En una nota publicada el 15 de junio por TVN, el académico de la carrera de Fonoaudiología de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, Cristian Poblete, explicó como saber si se está perdiendo la audición.

Escuchar música, estudiar, trabajar o hacer ejercicio con audífonos se ha transformado en parte de la rutina diaria de millones de personas, especialmente entre jóvenes.

Sin embargo, un hábito tan cotidiano como subir demasiado el volumen podría estar dañando la audición mucho antes de que aparezcan síntomas evidentes.

Cristian Poblete, explicó que la pérdida auditiva provocada por la exposición prolongada a sonidos intensos suele instalarse de manera gradual, por lo que muchas personas no notan el problema hasta que el daño ya es importante.

«La audición generalmente no se pierde de un día para otro. Lo preocupante es que las primeras señales suelen pasar inadvertidas o se consideran normales, cuando en realidad son una advertencia de que el sistema auditivo está siendo sobreexigido», señaló.

Síntomas frecuentes a los que no se les presta atención

  • Zumbidos o silbidos, en en uno o ambos oídos (tinnitus).
  • Sensación de oído tapado.
  • Dificultad para seguir conversaciones (especialmente cuando hay ruido ambiente).
  • Necesidad de aumentar cada vez más el volumen.
A esto también puede sumarse la llamada fatiga auditiva, una sensación de cansancio después de utilizar audífonos durante largos períodos.
Según el especialista, el problema no depende únicamente del volumen, sino también del tiempo de exposición, ya que mientras más horas permanezca una persona escuchando sonidos intensos, mayor será el riesgo de afectar las delicadas estructuras del oído interno encargadas de transformar las vibraciones en señales que llegan al cerebro.
Además Poblete, recuerda que la prevención sigue siendo la mejor herramienta para evitar una pérdida auditiva permanente, especialmente porque los daños suelen acumularse con el paso de los años.