22 Enero 2026

T13 | Reconstrucción tras incendios: experta advierte que no basta con levantar viviendas

La académica de Trabajo Social de la UNAB, Ingrid Robert, plantea que el proceso debe ser integral, con enfoque territorial, coordinación institucional y apoyo psicosocial sostenido en el tiempo.

Tras los incendios forestales que han afectado a diversas regiones del sur del país, el desafío ya no se limita al control del fuego. El foco comienza a trasladarse hacia la reconstrucción y sus múltiples impactos sociales. Así lo planteó Ingrid Robert, académica de Trabajo Social de la Universidad Andrés Bello y magíster en Políticas Sociales, en entrevista con T13 AM.

“La reconstrucción no es solo volver a levantar viviendas, también implica reconstruir proyectos de vida, confianzas y tejido social”, afirmó. Según explicó, se trata de un proceso complejo que debe pensarse a largo plazo y con una mirada integral.

Robert enfatizó la importancia de incorporar una perspectiva territorial desde la etapa de diagnóstico. Señaló que los territorios afectados poseen historias, riesgos y capacidades distintas, por lo que requieren respuestas diferenciadas. “No se pueden aplicar soluciones estándar a realidades que son profundamente diversas”, sostuvo.

La académica recalcó que un proceso de reconstrucción efectivo debe considerar la participación activa de las comunidades. A su juicio, las personas afectadas deben formar parte del diseño y la toma de decisiones, ya que conocen mejor sus necesidades y prioridades.

Otro punto crítico, según la especialista, es la coordinación entre los distintos niveles del Estado. Robert advirtió que la fragmentación institucional retrasa los procesos y profundiza el daño social. “Cuando los servicios no se articulan, se afecta directamente la posibilidad de reconstruir la vida comunitaria”, explicó.

En ese sentido, llamó a fortalecer el trabajo conjunto entre organismos centrales, gobiernos regionales y municipios, con el fin de evitar duplicidades y vacíos en la respuesta estatal.

Uno de los aprendizajes más relevantes de procesos anteriores, indicó Robert, es la necesidad de sostener el apoyo psicosocial en el tiempo. Explicó que el impacto emocional suele manifestarse con mayor fuerza cuando baja la emergencia y comienzan las etapas de reconstrucción material.

“El despliegue inicial suele ser intenso, pero luego se retira demasiado rápido. Justo cuando las personas empiezan a elaborar el duelo y a dimensionar lo vivido”, advirtió. Por ello, planteó que la salud mental debe ser parte estructural de la reconstrucción, y no solo una respuesta de corto plazo.

Finalmente, la académica destacó el rol que cumplen los gobiernos locales y las organizaciones comunitarias. A su juicio, estas instancias resultan claves para generar confianza entre el Estado y las familias damnificadas.

“La reconstrucción no puede ser solo una decisión centralizada. Debe construirse con las comunidades, apostando a sus capacidades y liderazgos locales”, concluyó.

Revisa la entrevista completa aquí: