Seminario de Psicología UNAB aborda nuevas miradas clínicas sobre los trastornos alimentarios
El seminario “Arquitecturas del hambre: cuerpo, defensa y síntomas de los trastornos alimentarios” propuso ampliar la comprensión de estas problemáticas, poniendo el foco no solo en sus manifestaciones visibles, sino también en la función que puede cumplir el síntoma en la experiencia de cada paciente.
La carrera de Psicología de la Universidad Andrés Bello (UNAB), en su modalidad Advance, realizó el seminario virtual “Arquitecturas del hambre: cuerpo, defensa y síntomas de los trastornos alimentarios”, una instancia académica en la que se revisó la manera en que se comprenden estos cuadros y se buscó ampliar la mirada más allá de sus manifestaciones visibles.

La actividad contó con la participación de estudiantes, egresados y miembros de la comunidad académica de las sedes Santiago, Viña del Mar y Concepción.
La exposición principal estuvo a cargo de Isadora González, psicóloga y supervisora docente de práctica profesional de la Universidad Andrés Bello, magíster en Conducta Alimentaria e integrante de la Asociación de Psicoanálisis y Psicoterapia Relacional en Chile.
Durante su presentación, González propuso abordar los trastornos alimentarios desde una perspectiva que permita comprender no solo el síntoma, sino también la función que este puede cumplir en la experiencia de cada paciente. “Hoy quisiera invitarlos, no únicamente a pensar los trastornos alimentarios, quisiera invitarlos a pensar cómo una manera distinta de mirar puede transformar nuestra clínica”, señaló.
La académica explicó que, si bien conceptos como el peso, la alimentación, la imagen corporal y el control suelen ocupar un lugar central en el análisis de estos trastornos, su experiencia clínica la llevó a preguntarse por aquellos aspectos que pueden quedar fuera cuando la atención se concentra únicamente en esas dimensiones.
“Muchas veces sentía que entendía el síntoma, pero no necesariamente a la persona que llegaba a consultar. Y cuando uno no entiende a la persona, inevitablemente empieza a quedarse corto también en la forma de intervenir”, afirmó.
A partir de su experiencia clínica, González utilizó la arquitectura brutalista como una metáfora para explicar cómo algunas conductas asociadas a los trastornos alimentarios pueden cumplir una función de protección. Así como ciertas construcciones fueron diseñadas para resistir y mantenerse en pie, planteó que algunos síntomas pueden operar como una forma de sostenerse frente a experiencias emocionales difíciles, más allá de la idea de control o de la preocupación por la apariencia física.
Este enfoque llevó a la expositora a formular una de las preguntas centrales del seminario: qué cambia en la práctica clínica cuando, en vez de observar únicamente el síntoma, se intenta comprender su función. “No estaba mirando la función del control. Entonces acá les traigo esta pregunta: ¿qué estaba sosteniendo este cuerpo?”, concluyó.
La exposición articuló elementos de psicología, psicoanálisis y arquitectura para profundizar en conceptos como cuerpo, defensa, síntoma y encuentro terapéutico, proponiendo una mirada que permita comprender qué puede estar sosteniendo una determinada conducta y cómo esa pregunta puede transformar el abordaje clínico.
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