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Las continuas colaboraciones del LAI-UNAB, tanto a nivel nacional como internacional, han convertido a este centro, en uno de los más avanzados del país y referente en cuestiones de cambio climático, dando origen a más de 10 publicaciones científicas en lo que va del 2018. Posee más de 80 metros cuadrados y su inversión superó los $500 millones.

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Desde la década de 1970, la ciencia medioambiental ha vivido un crecimiento acelerado en cuanto a la utilización del análisis de isótopos estables en sus estudios de procesos naturales. Técnica científica que en la actualidad, se puede utilizar para rastrear casi todo, desde patrones de migración de animales y temperaturas oceánicas, hasta la reconstrucción de ecosistemas, monitoreo de la contaminación o testeo de productos.

A partir de este desarrollo y tras una inversión que superó los $500 millones de pesos, el Laboratorio de Análisis Isotópico (LAI-UNAB), perteneciente a la Universidad Andrés Bello, Sede Viña del Mar, ha logrado aportar datos relevantes para la generación de nuevo conocimiento, a partir del análisis isotópico. Sólo en lo que va del 2018, LAI-UNAB, ha analizado más de 5.000 muestras, las que han dado origen a más de 10 publicaciones científicas y una participación activa en colaboraciones nacionales e internacionales.

“Los isótopos estables son formas diferentes de un mismo elemento químico que difieren en el número de neutrones presentes en su núcleo y, por lo tanto, en su masa. Estas formas isotópicas pueden dividirse en dos tipos: estables e inestables (radioactivos). Los isótopos ocurren naturalmente en los sistemas, participan en todos los procesos geoquímicos de la Tierra y las formas más livianas de un elemento, ocurren en mayor proporción que los pesados”, explica Francisco Fernandoy, investigador responsable del (LAI-UNAB).

Más de 5.000 muestras analizadas

Respecto de las más de 5.000 muestras que han sido analizadas en lo que va del año 2018, Fernandoy, explica que aproximadamente el 30% procede de fuera, ya sea de otros investigadores o de empresas y más del 70% de investigaciones que desarrolla la UNAB. “Este año ha sido record, estamos informando no sólo para el desarrollo de ciencia básica, sino también ciencia aplicada (trasferencia tecnológica). Y otras son directamente para estudios básicos, por ejemplo, lo que estamos haciendo con la gente de la PUCV y la UPLA con quienes estamos haciendo algunos ensayos y explorando siempre nuevas posibilidades de análisis”, comentó Fernandoy.

Red de colaboración regional para el desarrollo científico

Desde su apertura en 2012, LAI-UNAB de la Sede Viña del Mar, ha establecido una red de colaboración con casi todas las instituciones de investigación de la zona centro del país, permitiendo que alumnos de diversas carreras de la UNAB, puedan explorar en este laboratorio diversos objetivos de manera interdisciplinar.

“LAI-UNAB es un laboratorio abierto, que parte del convencimiento que compartir con el resto de la comunidad científica enriquece nuestro quehacer. En ese sentido, El Centro de Investigaciones Marinas de Quintay (CIMARQ) de la UNAB, se apoya en el LAI-UNAB, para hacer estudios de redes tróficas, es decir, análisis sobre de qué se están alimentando los peces. Obteniendo resultados que finalmente se traducen en recomendaciones para el desarrollo de políticas públicas y estimación las cotas de peces que no afecten la sustentabilidad de la especie”, detalló Fernandoy.

“También se encuentra el trabajo que estamos realizando con investigadores y estudiantes de geografía de la PUCV, en el análisis de la composición isotópica de ciertos árboles, para estudios de cambio climático. Sumado a esto, lo utilizamos en estudios que tienen que ver con poder entender cómo se transporta la contaminación de ciudades a lugares como la cordillera. Así como también la distribución del hollín en la cordillera y en antártica”, agrega Fernandoy.

Infraestructura de vanguardia

En sus 80 metros cuadrados, LAI-UNAB, cuenta con dos equipos mayores donde se hacen directamente los análisis isotópicos. El más importante de ellos es el Espectrómetro de Masas para Isótopos Estables (IRMS) de la firma Nu-Instrument (Perspective), equipo que se caracteriza por su elevada performance en la determinación de isotopos de Hidrogeno, Oxigeno, Carbono y Nitrógeno en diversas matrices naturales. El otro equipo mayor es el Analizador Láser de Isótopos (CRDS), el cual Permite determinar de las proporciones isotopos estables de agua (H y O) de agua líquida con gran precisión.

Sobre la necesidad de aumentar la infraestructura Fernandoy indico que estamos tratando de obtener fondos para comprar otro tipo de equipamiento que nos permita hacer un tipo de análisis con otras características. “Uno de los problemas que tenemos es que hay muestras que no pueden ser analizadas, por ejemplo, los anillos de árbol con pocos milímetros de espesor, donde es muy difícil lograr concentrar la cantidad de material para examinar es muy complicado. En ese sentido, estamos tratando de traer una técnica que nos permita hacer estos análisis donde no es necesario cortar la muestra, sino que directamente medir la muestra en un espacio muy pequeño que te permita hacer una resolución especial y temporal muy alta”, comentó

Equipo del LAI-UNAB
  • Investigador responsable: Dr. Francisco Fernandoy
  • Investigador asociado: Dr. Sebastian Klarian

Especialistas del laboratorio:

  • Ivonne Quintanilla San Martin (Encargada)
  • Carolina Cárcamo

Apoyo de laboratorio (Estudiantes Geología):

  • Camilo Guzman
  • Natalia Silva
  • Camila Basoalto
  • Daniel Lopéz
  • Luigi Favaron
  • Luis Muñoz

Tesistas (titulados):

  • Chaynna Lodis
  • Gonzalo Navarro
  • Marcelo Aliaga
  • Pedro Marconi
  • Dieter Tetzner

*Fotografías María José Cabrera

 

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