Enfermería

Se trata de Rocío España, quien trabaja en el Lewis Gale Alleghany, considerado uno de los mejores hospitales de ese país, especializado en rehabilitación cardíaca, ortopedia, fisioterapia, servicios quirúrgicos y salud mental.

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Calificado como uno de los mejores hospitales de Estados Unidos, según los programas Medicare y Medicaid, para servicios y tratamientos en neumonía y atención quirúrgica, Lewis Gale Alleghany, es un hospital ubicado en el suroeste de Virginia, Estados Unidos, que se especializa en rehabilitación cardíaca, ortopedia, fisioterapia, servicios quirúrgicos y salud mental, entre otros.

El recinto posee la calificación más alta posible según la Ley de Normas de Calidad de Mamografía de la FDA y ha recibido el Premio Cheers a la Seguridad de la Medicación del Instituto de Prácticas de Medicación Seguras y el reconocimiento de la Comisión Conjunta de 2011 por neumonía y atención quirúrgica.

Centro asistencial de primer nivel que se especializa en rehabilitación cardíaca, ortopedia, fisioterapia, servicios quirúrgicos y salud mental, entre otros y donde desde el año 2016, se encuentra trabajando Rocío España, egresada de la carrera de Enfermería de la Sede Viña del Mar y donde enfrenta a diario el reto de la diversidad cultural en el cuidado y cómo esto implica en los hábitos de salud.

_ ¿Siempre quisiste trabajar como enfermera en el extranjero?

_ Siempre tuve la intención de buscar oportunidades de trabajo en el exterior, pero nunca me atreví sin antes haber trabajado en Chile, sin antes adquirir un poco de experiencia.  Por esa razón, me tomó algunos años empezar el proceso de convalidación de título, el cual no fue fácil, ya que en ese entonces no había mucha información.

_ ¿Cómo se te presentó la oportunidad de irte a Estados Unidos?

_Comencé poniéndome en contacto con la profesora Heidi Hevia, quién tenía contactos en el extranjero y ella me dio el nombre de una profesora de la Universidad de Miami llamada Rosina Cianelli, quien me dio el nombre de una de sus alumnas de Doctorado que había egresado y ya había pasado por ese proceso. Lo primero que ella me dijo fue que el proceso iba a ser bastante largo pero ella tuvo mucha paciencia y me fue guiando paso a paso. Tuve que ser paciente y esperar su oportunidad, cosa que ha aprovechado bastante bien. Los años pasaron y finalmente comencé a trabajar en Estados Unidos en el año 2016.

_ ¿Te costó adaptarte a un nuevo país e idioma al que no estabas acostumbrada?

_ Fue un proceso de adaptación enorme, el idioma lo manejaba pero no la parte técnica relacionada con enfermería. Los tecnicismos eran innumerables y las patologías diferentes, se ve mucha obesidad y enfermedades mentales y en múltiples oportunidades me sentí frustrada, eso fue lo más complicado, junto con entender los diferentes acentos tanto por parte de los médicos como de los pacientes, pero luego de un par de meses todo se fue haciendo más fácil.

_ ¿En qué consiste tu trabajo en el servicio de médico quirúrgico del Lewis Gale Alleghany?

_Mi trabajo se basa en monitorización constante de pacientes desde que son ingresados hasta el momento del alta médica. Tenemos pacientes que deben estar bajo monitorización cardíaca 24/7. A parte de eso muchas veces trabajo como enfermera encargada de todo el turno, en otras ocasiones si otros servicios requieren de mi ayuda como la UCI, urgencia y servicio de psiquiatría tengo que ir a ayudar y cubrir su turno.

_ ¿Cómo es tu relación con los pacientes?

_ En todo momento me aseguro de que ellos, reciban el cuidado que merecen durante su estadía. Trabajamos y coordinamos en conjunto con los doctores y el resto del equipo de enfermeras el traslado de pacientes a otros servicios y  hospitales. Básicamente voy a trabajar todos los días sabiendo que mi trabajo puede significar una gran diferencia para los pacientes en todo el proceso de su recuperación.

_ ¿Fue muy complicado ejercer tu profesión allá?

_ Ejercer no fue tan difícil como pensé, lo más complicado fue el proceso de convalidación. El hospital en el que trabajo tiene nueva tecnología y maneras distintas de hacer las cosas pero al fin y al cabo es enfermería. De cierta forma sentí que tenía un poco más de libertad trabajando en Chile pero eso es por qué acá existen tantas leyes protegiendo a los pacientes y a las enfermeras en la parte legal que hay que tener cuidado.

_ ¿Recuerdas tu paso por la Sede Viña del Mar?

_ Comencé en la UNAB en el año 2004, siempre supe que quería una carrera relacionada con el área de salud y decidí postular a enfermería, en ese entonces el campus estaba en Miraflores, luego la carrera se mudó al campus ubicado en Puente Cancha para luego terminar en 7 Norte, por lo que tuvimos periodos con muchas transiciones. Además era una carrera relativamente nueva así que igual me encontraba con un poco de miedo al principio pero luego me di cuenta que con cada año que pasaba la reputación junto con  la infraestructura de la universidad crecía y la calidad tanto de docentes como de egresados era envidiable. Fueron años increíbles con altos y bajos como en todas las carreras pero lo bueno fue que en todo momento sentí el apoyo incondicional de mis profesores. Finalmente logré graduarme en el año 2010.

_ ¿Cuál fue tu experiencia laboral en Chile?

_ Luego de graduarme fui a una entrevista en la Clínica Ciudad del Mar, en donde comencé trabajando en el servicio de urgencia, ahí estuve un par de meses, hasta que me ofrecieron la oportunidad de trabajar en el servicio de Médico quirúrgico por tiempo completo. En los casi 6 años que trabajé ahí junto con los conocimientos entregados por la UNAB, me dieron una tremenda oportunidad de aprendizaje, logros que sentaron las bases y me hicieron la profesional que soy hoy en día.

Por Andrés Vivanco

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