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En columna de opinión, el Vicerrector de la Sede Viña del Mar de la UNAB, Dr. Gerald Pugh, reflexiona en torno al desarrollo de la investigación como una herramienta indispensable para la recuperación de un futuro sustentable. Planteando dentro de este ámbito a la Inteligencia Artificial (AI) como una herramienta para abordar el cambio climático y apoyar a la comunidad científica a maximizar su potencial en pro de la recuperación de un futuro sustentable.

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No es ningún secreto que la salud de nuestro planeta se está deteriorando. Fenómenos como los incendios en la Amazonía, la deforestación, derretimiento de los glaciares, aumento de especies en peligro de extinción, escases de agua dulce, contaminación, etc., han debilitado los ecosistemas de la Tierra, siendo el cambio climático, el problema más apremiante de nuestro tiempo. Bajo este escenario, necesitamos pensar y actuar rápidamente, para revertir lo que pronto podría convertirse en un daño permanente y recuperar así un futuro sustentable. En este sentido, la Inteligencia Artificial (IA), aparece como una herramienta que puede ayudarnos a abordar esta problemática y apoyar a la comunidad científica a maximizar su potencial. Carecemos de información de alta precisión, ya que para lo que estamos viviendo, requerimos mucho más que suposiciones, necesitamos certezas y científicos que cuenten con recursos avanzados para alcanzar dicha exactitud. Debemos ser capaces, por ejemplo, de predecir el aumento del nivel del mar, los niveles futuros de contaminación que nos afectarán o una ciencia de datos para prevenir la extinción de más especies. En la Universidad Andrés Bello, hemos comenzado a navegar por estos nuevos territorios y se está aplicando IA a través de una plataforma llamada “city-aware”, cuyo objetivo es recolectar data del medio ambiente mediante un modelo crowdsourcing. Esta plataforma permitirá a investigadores trabajar con modelos descriptivos y predictivos sobre esta data, conformando un observatorio web de calidad ambiental, al servicio de los organismos del estado y comunidad en general, para la toma de decisiones o creación de políticas públicas, capaces de avanzar en soluciones de sustentabilidad. Pero, el éxito de la IA no radica únicamente en la obtención de datos, sino que también en su análisis integrado e interdisciplinario, permitiendo maximizar los recursos disponibles en el ámbito de la sustentabilidad ambiental, a través de la colaboración y la innovación. Como pasa con todos los desafíos globales, no existe una solución mágica, pero estoy convencido que, mediante el alcance global y velocidad de adopción de esta tecnología, podremos impulsar el cambio. Transformación, que una vez fusionados tres ámbitos claves: tecnología, investigación e informática, dará inicio a un trabajo conjunto en pro y para las personas y el planeta. En esa línea, se hace necesario fomentar un enfoque de objetivos similar al que ha tomado la Responsabilidad Social, es decir, comprometernos globalmente a implementar tecnologías en nuestras comunidades, para el cuidado del medio ambiente, y educar a las nuevas generaciones en un modo de pensar, capaz de conducirnos hacia una nueva era, en la que el futuro sustentable sea la principal prioridad. Tema donde además Chile jugará un rol clave durante los próximos meses como anfitrión de la COP 25.

Por Gerald Pugh Olavarria

Vicerrector Universidad Andrés Bello 

Sede Viña del Mar 

 

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