17 Junio 2026

¿Se puede comer rico y sano al mismo tiempo? Estudiantes derriban mitos y prueban que la alimentación saludable puede ser sabrosa

A través de un laboratorio culinario, estudiantes de Nutrición y Dietética de la U. Andrés Bello pusieron a prueba preparaciones veganas y vegetarianas, integrando ciencia, técnica y creatividad para derribar prejuicios sobre la alimentación saludable.

¿Comer sano es sinónimo de comida aburrida? Esa fue la premisa que buscaron cuestionar estudiantes de segundo año de la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad Andrés Bello, quienes participaron en un laboratorio práctico enfocado en técnicas dietéticas con preparaciones veganas y vegetarianas.

Nutrición

La actividad —guiada por la docente Claudia Rojas y el chef instructor Juan Cristóbal Reyes— permitió a los futuros nutricionistas aplicar conocimientos de planificación nutricional, técnicas culinarias y desarrollo gastronómico, en un entorno que simuló desafíos reales de la práctica profesional.

“En este laboratorio formamos profesionales capaces de planificar y diseñar propuestas alimentarias equilibradas para personas veganas, vegetarianas y otros tipos de alimentación, integrando contenido nutricional con preparación culinaria”, explicó la académica Claudia Rojas.

Preparaciones

Durante la jornada, los estudiantes elaboraron recetas como ensalada de quinoa, curry de lentejas, tofu salteado y porridge de avena integral con frutas, evidenciando que una dieta basada en plantas puede ser equilibrada, nutritiva y atractiva al paladar.

Uno de los estudiantes participantes, Alonso Catrileo, destacó el enfoque de la actividad: “Queremos demostrar que una alimentación vegana y saludable no es fome. A través de distintas técnicas, podemos potenciar sabores y hacer preparaciones mucho más atractivas”, dijo.

En esa línea, el estudiante explicó cómo el uso de técnicas como la reacción de Maillard permite mejorar las características organolépticas de los alimentos, aportando sabor, textura y color, elementos clave para una experiencia alimentaria satisfactoria.

Por su parte, la estudiante Francisca García presentó un porridge elaborado con avena integral, frutas y mantequilla de maní, destacando su aporte nutricional. “Es una excelente alternativa de desayuno por su alto contenido de fibra y su equilibrio nutricional”, señaló.

Nutrición

Además, valoró el enfoque formativo de la carrera: “Uno aprende que no hay alimentos buenos o malos en sí mismos. Comer saludable no implica restringirse, sino saber equilibrar y manejar las porciones de manera adecuada”.

La docente Claudia Rojas destacó que estos platos en promedio pueden tener una aporte calórico de 550-650 cals. Respecto a los nutrientes, explica que “como  proteína 14-18 gramos de origen  vegetal que con adecuada combinación (por ejemplo legumbres con cereales) logran un mejor score aminoacídico o proteína de alto valor biológico, carbohidratos 90-100 gramos y lípidos mayoritariamente mono y poliinsaturadas, un total de  22-25 gramos  en un almuerzo para  2000  calorías/día de requerimiento”.

Según la docente esto puede contribuir a requerimientos para  un adulto sano que cubren con un almuerzo un 35% de las calorías totales.

La actividad permitió reforzar contenidos relacionados con alimentación vegetariana y vegana, además de fomentar habilidades prácticas fundamentales para la formación de futuros nutricionistas, integrando ciencia, cocina y creatividad en torno a una alimentación saludable.