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Alejandra Fernández, académica de la Facultad de Odontología de la U. Andrés Bello, es una de las profesionales que está comprometida con el área de investigación de su Facultad. A sus 34 años, la cirujano dentista relata su historia.

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En cuarto medio, tenía dos opciones muy disímiles: Estudiar ingeniería u odontología. Finalmente, Alejandra Fernández Moraga optó por “ayudar a las personas en su salud”.

A sus 34 años, casada y con su perrito Pilluelo, la académica de la Facultad de Odontología relata que llegó a la UNAB como alumna en la sede de Viña del Mar y desde segundo año de la carrera, le gustó patología. “Comencé como ayudante alumna en la cátedra de patología y al egresar continué trabajando de ayudante. Luego estudié el Magister de Patología y Medicina Oral en la misma Facultad y comencé a trabajar como docente”, abre el diálogo.

Alejandra Fernandez¿Cómo nació su gusto por la docencia?
Nació principalmente cuando cursaba el último año de la carrera, donde participaba como ayudante alumno en la cátedra de patología oral. En ese momento estaba a cargo de un grupo de “estudiantes y les enseñaba como examinar la cavidad oral.

¿Cómo es su relación con los estudiantes?
Actualmente, comparto más con los alumnos que se integran a mi equipo de investigación, donde participan alumnos desde 2do a 6to año. Nuestra relación como grupo es muy cercana, lo que me motiva a seguir creciendo como docente e investigadora.

¿Cuáles han sido sus máximos logros en lo profesional?
Este año mis máximos logros fueron adjudicarme en 1er lugar un fondo interno en el Concurso Ciencias Biomédicas y Clínicas en la UNAB, adjudicarme la Beca doctorado y beca asistencia a congreso de CONYCIT.

“Considero que la docencia está ligada a la investigación y uno debe enseñar también desde su experiencia”.

¿Cuáles son sus planes en lo profesional?
Terminar el doctorado, continuar con mi línea de investigación y potenciar la investigación en la Facultad de Odontología en la UNAB.

Alejandra Fernandez
La Dra. Fernández junto a su marido y el regalón de ambos, Pilluelo.

¿Alguna anécdota que recuerdes como profesor?
Este año, mis alumnos de mi grupo de investigación me celebraron mi cumple de sorpresa. Ese día estábamos trabajando en la clínica y no me di cuenta que ellos me mantenían ocupada para que no fuera a la oficina y descubriera la sorpresa antes de tiempo. Incluso se paseaban con unas bolsas de basura para esconder los globos y me decían que era para transportar sus objetos personales.

¿Cuál es su principal característica como profe?
La motivación que traspaso a los alumnos de ser siempre la mejor versión de uno.

¿Por qué decidió estudiar el Doctorado en Ciencias Odontológicas?
Para mejorar mi conocimiento teórico y práctico en la investigación en Odontología y poder sucesivamente enseñar esto a mis alumnos en la UNAB. Además, considero que la docencia está ligada a la investigación y uno debe enseñar también desde su experiencia.

¿Qué le gusta hacer en su tiempo libre?
Considero que el tiempo con mi marido es lo más importante, nos gusta jugar con nuestro perrito, ir al cine, salir a comer y visitar a nuestras familias. Pero mi actividad favorita es ir a esquiar.

Alejandra Fernandez
En uno de los hobbie de la Dra, Fernández, esquiar.

¿Alguna película o libro que le guste?
Cuando tenía como 10 años veía con mi hermano todas las mañanas de las vacaciones una película de gimnasia, repetíamos los diálogos de memoria. El libro que me gusta mucho es Mujercitas.

¿Qué le gusta comer?
Me encanta el chocolate de leche y como varios saben en la Universidad mi debilidad es la coca cola zero.

¿Qué le gustaría recibir de regalo para esta Navidad?
Nunca espero regalos de navidad ya que mis papas desde niña me fomentaron que no hay que esperar la navidad para recibir un regalo. Mi mejor regalo es estar con mi familia. Sin embargo, cuando me preguntan qué quiero de regalo, siempre digo cremas.

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